La OMS insta a mantener la composición antigénica actual de las vacunas contra la COVID

Dada la amplitud de las respuestas inmunes mostradas por las vacunas monovalentes del linaje JN.1 contra las variantes circulantes, el TAG-CO-VAC recomienda conservar la estructura actual.

vacunas coronavirus

En la última reunión del Grupo Técnico Asesor de la Organización Mundial de la Salud sobre la Composición de las Vacunas contra la COVID-19 (TAG-CO-VAC) se emitieron nuevas recomendaciones sobre las vacunas contra el coronavirus. El TAG-CO-VAC, que sigue de cerca la evolución genética y antigénica del SARS-CoV-2, las respuestas inmunitarias a la infección y la vacunación, y el rendimiento de las vacunas frente a las variantes circulantes, ha insistido en la necesidad de mantener la composición antigénica actual de las vacunas, a pesar de las variaciones y mutaciones observadas en los linajes descendientes del virus.

A pesar de que el SARS-CoV-2 sigue causando un considerable número de infecciones graves, muertes y secuelas en todo el mundo, el TAG-CO-VAC ha resaltado que las variantes circulantes actualmente están derivadas principalmente del linaje JN.1. Aunque variantes emergentes como LP.8.1, NP.1 y LF.7.2 están siendo monitorizadas, hasta ahora no han mostrado una capacidad de escape inmunológico significativamente mayor que la variante XEC, que sigue siendo la principal variante en circulación. Sin embargo, el TAG-CO-VAC subraya que estas variantes emergentes podrían representar un riesgo futuro, por lo que el monitoreo de las mutaciones y sus posibles impactos en la salud pública sigue siendo una prioridad.

La evidencia revisada por este grupo asesor también muestra que las vacunas monovalentes, como las que incluyen el antígeno del linaje JN.1, continúan proporcionando una respuesta robusta de anticuerpos neutralizantes, especialmente frente a los linajes descendientes de JN.1. Los datos preclínicos y clínicos indican que estas vacunas mantienen una buena eficacia contra las variantes predominantes, aunque se ha observado que la neutralización es algo menor para variantes como XEC y KP.3.1.1.

Limitaciones en los datos

Uno de los principales retos que enfrenta la comunidad científica en la lucha contra la COVID-19 sigue siendo la falta de datos completos y actualizados sobre la evolución del virus y su respuesta inmunitaria. El TAG-CO-VAC ha señalado varias limitaciones en los estudios disponibles, incluyendo la escasa vigilancia genética y genómica, especialmente en países con menos recursos, lo que ha llevado a una reducción en la cantidad y diversidad geográfica de las secuencias del SARS-CoV-2 enviadas a GISAID. Esto dificulta la identificación temprana de nuevas variantes y la evaluación de su impacto potencial.

Además, el grupo ha advertido que aún es incierto cómo las variantes emergentes pueden afectar la inmunidad generada tanto por la vacunación como por las infecciones previas, ya que las respuestas inmunitarias son complejas y no se limitan a la producción de anticuerpos neutralizantes. Aunque estos anticuerpos son considerados factores importantes de protección, otros componentes de la respuesta inmune, como la inmunidad celular, todavía no están lo suficientemente estudiados.

Recomendaciones para la composición antigénica

El TAG-CO-VAC recomendó mantener la composición antigénica actual de las vacunas contra la COVID-19, es decir, las vacunas monovalentes que incluyen el antígeno del linaje JN.1. Este enfoque ha demostrado eficacia en la inducción de respuestas de anticuerpos neutralizantes que proporcionan una protección considerable contra las variantes actuales, incluidas las derivadas de JN.1 como KP.3.1.1 y XEC.

No obstante, también han considerado otros enfoques para las futuras formulaciones de vacunas. El grupo señaló que se podrían considerar antígenos derivados de variantes más recientes si estos logran inducir una respuesta inmunitaria más amplia y robusta. Sin embargo, debido a la incertidumbre sobre las futuras mutaciones y el impacto que puedan tener en la efectividad de las vacunas, las autoridades sanitarias deben continuar monitoreando la situación constantemente.

Así, han instado a una mayor inversión en la vigilancia epidemiológica y virológica, especialmente en países en desarrollo donde la recolección de datos sigue siendo insuficiente. Para mejorar la precisión de las estimaciones de efectividad de las vacunas y la identificación de nuevas variantes, el grupo asesor recomendó reforzar la recopilación de datos de inmunogenicidad y efectividad clínica, lo cual permitirá a las autoridades sanitarias tomar decisiones basadas en evidencia actualizada.

También han enfatizado la necesidad de realizar estudios comparativos directos entre las vacunas monovalentes JN.1, KP.2 y XBB.1.5, así como con otras composiciones antigénicas, para proporcionar una mejor comprensión de su rendimiento frente a las variantes circulantes.


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