En un movimiento estratégico que marca un punto de inflexión en la gestión de la sanidad pública vasca, el Departamento de Salud del Gobierno Vasco ha formalizado la creación del Consejo Asesor de Transformación en Salud. Este nuevo organismo no es una simple adición administrativa, sino la pieza central de un ambicioso rompecabezas diseñado para impulsar la evolución del sistema sanitario de Euskadi, alineando la planificación institucional con la realidad cotidiana de los centros asistenciales.
La constitución de este órgano responde a que la transformación de la salud no puede ser un proceso puramente tecnológico, sino un cambio de paradigma organizativo que ponga al paciente y al profesional en el centro.
Un cambio de modelo: más allá de la digitalización
El Gobierno Vasco ha sido enfático al definir que transformar el sistema sanitario implica mucho más que implementar nuevas herramientas digitales. Se trata de tomar decisiones estratégicas que respondan de manera efectiva a las necesidades reales de la población. En este sentido, la digitalización se entiende exclusivamente como una herramienta facilitadora, un medio para liberar tiempo para el cuidado de las personas.
El nuevo modelo por el que apuesta el Departamento de Salud busca superar el enfoque tradicional basado en el volumen de actividad para transitar hacia un sistema fundamentado en el valor y la equidad. Este cambio de rumbo tiene como pilares fundamentales una orientación decidida hacia la prevención y la atención integral, la búsqueda de una mayor continuidad asistencial, evitando las brechas en el recorrido del paciente por el sistema, el fomento de una relación más cercana y humana entre el profesional sanitario y la ciudadanía y la mejora de la capacidad de anticipación y coordinación gracias a la gestión inteligente de los datos.
El Consejo Asesor de Transformación en Salud nace con la misión de reforzar la gobernanza de todo el proceso de cambio dentro de Osakidetza. Su creación se enmarca directamente en el desarrollo del Pacto Vasco de Salud, funcionando como un espacio de trabajo compartido donde convergen la planificación, la gestión, la innovación y la práctica clínica.
El Consejo nace como pieza clave para desarrollar las 24 líneas estratégicas del Pacto Vasco de Salud que ya están en marcha
La idea de base es que quienes diseñan las políticas de salud y quienes las ejecutan en el día a día deben trabajar de forma conjunta para definir prioridades, ritmos y soluciones. Este diálogo constante permitirá que las decisiones públicas ganen en calidad y estén plenamente alineadas con las carencias y fortalezas reales del sistema.
Funciones estratégicas del nuevo órgano
Para cumplir con sus objetivos, el Consejo ha recibido un mandato claro que se desglosa en varias funciones críticas para la sostenibilidad de Osakidetza:
- Asesoramiento especializado. El Consejo será el principal órgano consultivo del Departamento de Salud para el desarrollo de las líneas de transformación e innovación del Pacto Vasco de Salud.
- Propuesta de nuevos modelos. Tendrá la responsabilidad de sugerir líneas de actuación en cuanto a modelos asistenciales, estructuras organizativas y estrategias de digitalización.
- Impulso y evaluación de proyectos. No solo se dedicará a la teoría; el Consejo debe promover proyectos estratégicos y, lo que es más importante, evaluar sus resultados para asegurar que el impacto en la salud pública sea real.
- Coordinación de buenas prácticas. Actuará como un nodo de conexión para favorecer el intercambio de experiencias exitosas entre las diferentes organizaciones sanitarias del País Vasco.
- Vigilancia tecnológica y científica. Analizará de forma continua las tendencias globales, las tecnologías emergentes y los últimos avances en investigación sanitaria para incorporarlos al sistema de manera eficiente.
Un liderazgo coral: profesionales, pacientes e investigadores
Una de las características más destacadas de este nuevo órgano es su carácter integrador y multidisciplinar. El Departamento de Salud vasco ha comprendido que la transformación solo es posible si cuenta con el conocimiento experto y la conexión con la práctica real.
El Consejo está compuesto por una representación diversa que incluye a los altos cargos del Departamento de Salud y Osakidetza, los representantes de las organizaciones de pacientes, asegurando que la voz del ciudadano sea escuchada en la toma de decisiones estratégicas, expertos de los Institutos de Investigación Sanitaria de Euskadi y miembros de las principales sociedades científicas.
En cuanto a su estructura de mando, la presidencia recae en Gontzal Tamayo Medel, actual Viceconsejero de Salud y Transformación Digital, mientras que la secretaría será ejercida por Inés Gallego Camiña, Directora de Transformación, Planificación y Digitalización en Salud. Esta configuración asegura que el Consejo tenga un vínculo directo con los niveles de decisión política y técnica más altos del Gobierno Vasco.
Su creación responde a la necesidad de gestionar el envejecimiento de la población, el aumento de la cronicidad y la presión asistencial
Respuesta a los retos del siglo XXI
La creación de este Consejo es una respuesta necesaria a los desafíos estructurales que afronta no solo el País Vasco, sino todos los sistemas de salud modernos. Factores como el progresivo envejecimiento de la población, el incremento de la cronicidad, la creciente presión asistencial y la necesidad de garantizar la sostenibilidad financiera han obligado a repensar el funcionamiento de Osakidetza.
Este paso se suma a otras iniciativas recientes que demuestran el compromiso de Euskadi con la innovación. Por ejemplo, se ha realizado una inversión de 7,6 millones de euros procedentes de fondos europeos para impulsar específicamente la transformación digital. Asimismo, se han puesto en marcha proyectos concretos de alto impacto, como la digitalización de la anatomía patológica, que busca diagnósticos más rápidos y precisos.
El Consejo Asesor de Transformación en Salud se convierte así en el cerebro estratégico que debe orquestar todas estas inversiones y proyectos bajo el paraguas de las 24 líneas estratégicas del Pacto Vasco de Salud, que ya se encuentran plenamente operativas.
En última instancia, el objetivo final de este despliegue de gobernanza y tecnología es mejorar la vida de los ciudadanos vascos. Al integrar distintas perspectivas clave, el Consejo facilitará que las soluciones propuestas no sean solo innovadoras desde el punto de vista técnico, sino también equitativas y accesibles para toda la población.
La transformación liderada por este nuevo órgano consultivo pretende que Osakidetza no solo siga siendo un referente en calidad asistencial, sino que evolucione hacia un modelo más eficiente y, sobre todo, más centrado en las personas. La meta es clara: un sistema sanitario público que no solo cure la enfermedad, sino que cuide la salud de forma integral, humana y sostenible en el tiempo.
Con la constitución del Consejo Asesor de Transformación en Salud, Euskadi se posiciona a la vanguardia de la gestión sanitaria, entendiendo que el futuro de la salud pública se construye hoy mediante la colaboración, el conocimiento compartido y la valentía para innovar en la organización asistencial.