Hoy ha tenido lugar la comparecencia del consejero de Salud del País Vasco, Alberto Martínez, en la Comisión de Salud del Parlamento Vasco. En ella, el responsable autonómico anunció que Euskadi dejará de participar en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS), al considerar que el Ministerio de Sanidad ha actuado de manera «arbitraria» con la comunidad.
El consejero explicó que el detonante ha sido el rechazo del Ministerio a que el conocimiento de euskera sea valorado en la convocatoria MIR, a pesar de que, según indicó, la legislación lo permite. «Hemos logrado que la Universidad del País Vasco incremente el número de estudiantes, pero nos hemos encontrado con un portazo ante una propuesta de que el conocimiento de Euskera sea ponderado en la convocatoria MIR», señaló. En su intervención, Martínez citó la propia normativa: «La ley de formación de médicos especialistas establece que deben evaluarse los conocimientos teóricos y las habilidades de comunicación, pero el Ministerio interpreta de forma restrictiva y se niega a reconocerlo».
Críticas al Ministerio de Sanidad
Martínez calificó la respuesta ministerial como un acto de bloqueo: «El Ministerio ha cerrado esta puerta de forma arbitraria. Una ministra que presume de introducir el derecho a ser atendidos en las lenguas oficiales en nuestros hospitales se pronuncia sobre lo ya legislado y no avanza en lo que le compete». A su juicio, la decisión supone «tapar responsabilidades de sus competencias a costa de invadir las nuestras».
El consejero también criticó el reparto del Fondo de Cohesión Sanitaria (CIFCO), que calificó de injusto para Euskadi. Según detalló, «de un total de 312 millones de euros para toda España, Euskadi ha pagado 169. Es decir, que un 5% de la población paga el 60% de la factura total». Ante la falta de voluntad del Ministerio para revisar este cálculo, Martínez consideró que la situación ha llegado a un límite: «Ha llegado un nivel de decepción tal que hemos decidido en adelante no participar en las reuniones del Consejo Interterritorial de Salud, mientras el Ministerio siga manteniendo una actitud arbitraria hacia Euskadi».
Un nuevo contrato social en salud
En su intervención, el consejero insistió en que el Gobierno Vasco mantiene la mirada puesta en el futuro del sistema sanitario propio. Recordó que el Pacto de Salud Vasco constituye «un punto de partida, no una foto, sino un marco de referencia para políticas públicas. Una guía para decisiones futuras y, muy especialmente, un contrato social para sostener entre todos lo más valioso que tenemos: la salud y el derecho a cuidarla sin dejar a nadie atrás».
Martínez concluyó asegurando que el País Vasco seguirá atendiendo lo inmediato y preparando el largo plazo, pero fuera del CISNS mientras persista lo que definió como un trato discriminatorio. «Necesitamos adaptar el sistema a la nueva sociedad vasca. Un sistema que evoluciona a un ritmo imparable y que exige respeto a nuestras competencias», zanjó.