La ministra de Sanidad, Mónica García, ha remitido hoy una carta a los sindicatos médicos por la huelga indefinida que convocaron por el Estatuto Marco el 22 de enero. En el Ministerio enmarcan el conflicto en la necesidad de volver a los cauces formales de negociación y rebajar la tensión. La carta llega con los paros ya calendarizados y con el debate político en plena escalada.
En este sentido, Carmen Fúnez, vicesecretaria de Sanidad y Política Social, acusó a García de intentar con la misiva «escurrir el bulto» y de no asumir responsabilidades por un problema que, a su juicio, ha creado el propio Ministerio. En este sentido, remató la crítica publicada en su cuenta de X con ironía: si los profesionales no pueden dirigirse a Sanidad, preguntó, «¿dónde deben acudir? ¿Tienen la culpa los tecno-oligarcas? ¿Quizás el cambio climático?».
«Intenta desviar el foco»
En paralelo, fuentes del PP han cargado contra la carta de la ministra y han puesto el foco en la responsabilidad política del conflicto. En su relato, la titular de Sanidad «hace gala de pertenecer a su propio Gobierno» y, con esa posición, «intenta escurrir el bulto para no asumir ninguna responsabilidad del problema que ella misma ha generado».
En la dirección popular sostienen que el choque no es solo por el articulado, sino por cómo se ha construido la reforma. «No se puede llevar a cabo una reforma del Estatuto Marco sanitario sin contar con todos los profesionales y con las comunidades autónomas, y sin unas bases mínimas técnicas, jurídicas y económicas, como ha hecho la ministra», insisten, aludiendo a la falta de interlocución y al diseño del borrador.
El PP vincula la acción con un intento de desvío de atención. En concreto, esas mismas fuentes aseguran que «ahora, ante las nuevas jornadas de huelga que se avecinan, intenta desviar el foco para echar la culpa a otros», y plantean una pregunta que consideran clave: «¿Ante quién tienen que acudir los profesionales para sus quejas, si no es ante el Ministerio que ha provocado el problema?».
La crítica concluye con un remate irónico que el PP utiliza para cuestionar los argumentos del Ejecutivo. «Conociendo las últimas respuestas que ha dado el Gobierno de Sánchez a los problemas que ha generado, quizás son Elon Musk o el cambio climático los que tienen la culpa de una conflictividad sin precedentes en el Sistema Nacional de Salud», señalan, elevando el tono del choque político.
Qué dice la carta de García
En la carta, García pide al comité de huelga que reconsidere la convocatoria indefinida y que canalice sus reivindicaciones por los cauces institucionales existentes. Recuerda que el borrador del nuevo Estatuto Marco ya ha sido acordado en la Mesa del Ámbito de Negociación y que se encuentra en fase previa a su remisión al Consejo de Ministros. Con ese argumento, Sanidad se presenta como atado a un procedimiento ya en marcha.
La ministra sostiene que la normativa vigente fija con claridad el espacio formal de negociación colectiva. En ese punto, escribe que «la normativa vigente determina que el diálogo y la adopción de acuerdos en materia de legislación laboral deben llevarse a cabo en la Mesa del Ámbito con las organizaciones sindicales más representativas». También advierte de que el Ministerio no puede alterar unilateralmente ese esquema sin vulnerar la legalidad.
García defiende además que su departamento ha mantenido un contacto continuado con los sindicatos médicos. Asegura que «en un ejercicio de diálogo y buena fe, se han celebrado más de veinte reuniones» con CESM y organizaciones integradas en APEMYF. Añade que en diciembre de 2025 se remitieron propuestas concretas para avanzar en la negociación “sin que se haya recibido una contrapropuesta formal”.
Aunque muestra «máximo respeto» por el derecho constitucional a la huelga, la ministra alerta del impacto que una convocatoria indefinida podría tener sobre la asistencia. «El recurso a una huelga indefinida plantea serias dificultades, especialmente por su impacto sobre la ciudadanía», sostiene, y pide explorar vías alternativas. Entre ellas menciona el cauce parlamentario, una proposición de ley, una ILP o iniciativas autonómicas para impulsar un estatuto propio.
Los sindicatos mantienen su postura
En paralelo, los sindicatos mantienen su hoja de ruta. Han convocado huelga indefinida a partir del 16 de febrero y prevén una primera fase con una semana de paros al mes entre febrero y junio: del 16 al 20 de febrero, del 16 al 20 de marzo, del 27 al 30 de abril, del 18 al 22 de mayo y del 15 al 19 de junio. La convocatoria fue ratificada por CESM junto al Sindicato Médico Andaluz, Metges de Catalunya, Amyts, el Sindicato Médico de Euskadi y O’MEGA.
El secretario general de CESM, Víctor Pedrera, ha condensado la queja en una frase: «Convocamos la huelga porque no se nos quiere sentar en la mesa a negociar directamente con la administración». Y ha insistido en que «se llegó a un acuerdo sin contar con los sindicatos médicos» en el borrador del Estatuto Marco. Con esa posición, el choque sigue abierto y la carta, lejos de cerrarlo, ha elevado el tono político.