La primera Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados ha marcado definitivamente el inicio de un periodo parlamentario en el que los grandes partidos comienzan a desplegar sus prioridades en materia sanitaria. Tanto el PSOE como el PP llegan con iniciativas que buscan incidir en cuestiones clave para el Sistema Nacional de Salud (SNS) y en la respuesta a demandas que la pandemia y la coyuntura actual han dejado pendientes.
Las prioridades socialistas
En el caso del PSOE, los socialistas han puesto sobre la mesa varias Proposiciones no de Ley (PNL) que pretenden abrir debates relevantes en la Cámara Baja. Entre las más actuales figura la PNL para regular el uso de la palabra ‘cáncer’, cuyo objetivo es establecer un marco que favorezca una comunicación responsable y sin estigmas en torno a esta enfermedad. También destaca la PNL para fomentar la actualización de los protocolos de seguimiento pediátrico en la detección precoz del retinoblastoma, con la que se busca garantizar diagnósticos más tempranos en la infancia.
Asimismo, la Mesa del Congreso calificó ayer la Proposición No de Ley de prevención de las enfermedades de origen laboral en relación con la exposición a la sílice cristalina, una materia especialmente relevante para la salud de trabajadores de determinados sectores. A estas propuestas se suman otras iniciativas pendientes de tramitación que los socialistas se han comprometido a impulsar en los próximos meses, como las relativas a la regulación del consumo de alcohol en menores, la mejora en equidad y la defensa de la universalidad del sistema sanitario.
Las prioridades populares
El Partido Popular ha mostrado un enfoque centrado en «el control al desgobierno del Ministerio de Sanidad» y en la propuesta de soluciones a «los problemas que pacientes, profesionales, industria… que todo el sector plantea a diario». En este sentido, desde el partido aseguran a Gaceta Médica que todas ellas responden a las falta de soluciones del Ejecutivo, dejando claro que no se han «producido avances tangibles desde junio de 2018».
En este sentido, sus prioridades se enmarcan en grandes bloques estratégicos del Sistema Nacional de Salud (SNS). El PP plantea iniciativas relativas a la gestión de los recursos humanos, uno de los principales déficits del sistema, así como a la prestación farmacéutica, en un contexto de tensiones con la industria y de debate sobre acceso e innovación. Además, reclaman avances en la financiación del modelo sanitario.