El PSOE de Madrid insta a García a «reflexionar» sobre su Estatuto Marco: «No pueden estar todos los médicos equivocados»

El diputado socialista en la Asamblea de Madrid, Carlos Moreno, ha pedido que se haga "un esfuerzo por llegar a un consenso"

El diputado del PSOE en la Asamblea de Madrid, Carlos Moreno, pidió este jueves que el Ministerio de Sanidad y su titular, Mónica García, revisen el rumbo de la reforma del Estatuto Marco ante la magnitud de las movilizaciones médicas. En una comparecencia de la consejera de Sanidad, Fátima Matute, solicitada por el PSOE de Madrid para informar sobre políticas de Recursos Humanos, el parlamentario del partido reclamó «un esfuerzo por llegar a un consenso» y lanzó un aviso directo al Gobierno central: «No pueden estar todos los médicos equivocados».

Al inicio de la comparecencia, Matute cargó contra Moreno, poniendo el foco en el Estatuto Marco y acusándole de oportunismo: «Señor Moreno, reconozco que tiene usted muchísimo valor», y celebró que ahora el socialista esté «denunciando el Estatuto Marco de la Vergüenza». En ese marco, sostuvo que «no hay ninguna medida que se incluya que beneficie a los médicos» y remató que el PSOE «intenta quedar bien con todo el mundo». A partir de ahí, vinculó el conflicto a financiación y recortes y afirmó: «Sí, Mónica García ha quitado el 50% del presupuesto», citando recortes de 3.235 millones en 2023 y de 1.727 millones en 2024.

La consejera elevó el tono político con una crítica directa al Gobierno central y a la «credibilidad» del Ejecutivo: «Me produce bastante hilaridad cuando escucho a ‘su sanchidad’ decir que nos ha dado 300.000 millones de euros». A ello, añadió que «la mentira ya está en su ADN». También, acusó al PSOE de «regalar la sanidad» a sus socios y afirmó que Madrid «lidera el cambio» en recursos humanos. En ese tramo, introdujo el frente parlamentario y el choque con socios del Gobierno. En concreto, Matute mencionó que le hizo «mucha gracia» el hecho de conocer que Junts tumbaría la Ley de Gestión Pública, dejando claro, una vez más, que la ministra tiene una obsesión con Madrid.

Matute defendió indicadores y gestión y contrapuso datos de «modelo» frente a corrupción: «Estamos por delante de Estocolmo en competitividad regional sanitaria». Al mismo tiempo, atacó al Gobierno por el índice de corrupción: «Estamos por detrás de Ruanda y de Arabia Saudí». También, reivindicó los buenos resultados de la región en cuanto a esperanza de vida, trasplantes, terapias oncológicas y plantilla se refiere. «Para empezar tenemos 81.200 profesionales en el SERMAS», afirmó, dejando claro que el Ejecutivo madrileño aumentó «3.000 de esos profesionales».

Entró después en el tema del MIR y denunció fallos del proceso: «En un examen MIR trufado de irregularidades desde el inicio hasta el final». En este sentido, destacó la dimisión del Comité de Expertos y denunció que «las preguntas se han podido hacer con inteligencia artificial». También, expresó la discordancia existente entre las cifras de demanda y oferta: «34.553 personas» postuladas frente a «12.366» plazas.

En su segunda y tercera intervención, Matute mezcló réplica personal y paquete de medidas. A Carmona le dijo: «Yo creo que al grupo de teatro pertenece usted, porque las performances que hace son terroríficas». Después, volvió a la tesis del Estatuto: «Yo lo que demando es que nuestra ministra retire el Estatuto Marco de la vergüenza». En paralelo, enumeró estabilización y procesos, dejando claro que en 2024, se han llevado a cabo «253 procesos selectivos» y estabilizado «15.624 plazas». También, destacó que en total hay actualmente «34.000 profesionales estabilizados».

Por otro lado, mencionó concurso de traslados «de 3.082 plazas de 31 categorías» y mejoras como «coto al número de pacientes por agenda», «desburocratizar», «conciliación» y un «grupo específico dedicado a estudiar nuevos modelos de guardia». En su última réplica cerró con «recetas» para un nuevo Estatuto Marco «hecho con rigor técnico», reclamando hablar con otros ministerios (Función Pública, Trabajo, Hacienda). También, criticó que la ministra «no fue capaz de hablar con Muface» y defendió que «los médicos tienen que tener una voz propia», insistiendo en que ella se sienta con todos y en que «Madrid va a liderar el cambio con una sanidad del futuro«.

«Hagamos un esfuerzo por llegar a un consenso»

Marta Marbán, diputada del PP en la Asamblea de Madrid, sostuvo durante su intervención que el Ministerio ha «abierto» el Estatuto Marco «para llevarlos a todos ellos a la huelga» y afirmó que los sindicatos médicos están movilizados porque rechazan el acuerdo del Ministerio con «sindicatos de clase». Relató una escena en Puerta de Hierro (ecografía de mama) donde pacientes perdían pruebas por la huelga y lamentó que muchos preguntaran que podrían haber avisado antes, porque así se evitaban «el viaje» y «perder esas dos o tres horas de trabajo». Vinculó el malestar directamente a la ministra, a quien atribuyó «reventar el sistema», «aumentar listas de espera» y «generar caos y desesperación».

En su segunda intervención, Marbán expuso incentivos retributivos en Atención Primaria puestos en marcha por el Ejecutivo madrileño: «Complemento de población atendida de 450 euros al mes, cobertura de turno de tarde fijo de 500 euros al mes, rotación con 300 euros al mes, y ruralidad de hasta 316 euros, además de módulos y pagos por cobertura (médicos y enfermería). Añadió líneas como «estabilidad laboral», contratos largos para residentes, contratación extracomunitaria y desarrollo de carrera profesional, y defendió que el marco laboral lo fija el Estatuto vigente, mientras la Consejería «palia» el daño del Ministerio. En réplicas, el PP reforzó el impacto de la huelga con cifras: «casi 80.000» consultas suspendidas, «casi 4.000» cirugías y «casi 10.000» pruebas, además de «seis millones» de impacto económico, reclamando hablar con CCAA y avanzar hacia «Estatuto Médico».

Por su parte, el diputado socialista, Carlos Moreno, denunció un «espectáculo lamentable» del PP y situó su intervención en la crisis diaria de RRHH: protestas de «todas las categorías», quejas por «doblar turnos», alertas por UVI «sin médico» y denuncias de colapsos crónicos. En Atención Primaria habló de falta de unidades de apoyo (psicólogos, fisioterapeutas), centros que se inauguran «con personal eliminado de centros vecinos» y poca administración para desburocratizar. Defendió el respeto a los facultativos en huelga y pidió no ridiculizar sus demandas.

En cuanto a la huelga médica, Moreno reconoció que el texto estatal plantea mejoras, pero pidió a García revisar el rumbo: «Cuando las protestas son tan mayoritarias… es momento de reflexionar». Además, dejó claro que «no pueden estar todos los médicos equivocados», llamando a «un esfuerzo por llegar a un consenso». En su réplica elevó el choque: Afirmó que el PP está «repentinamente» preocupado por los médicos tras años de conflicto. Defendió que la escasez deriva de recortes de plazas MIR del PP, a la par que denunció fuga a la privada y enmiendas presupuestarias rechazadas por los populares. Cerró con un testimonio personal de precariedad tras su formación y reclamó mejoras laborales y retributivas para retener profesionales.

Raquel Barrero felicitó a Matute por apoyar el malestar médico y defendió la necesidad de Estatuto propio, asegurando que la ministra ha «unido a todos los médicos» y «a todos los sindicatos médicos». Criticó décadas de PP y PSOE en Madrid, denunció colapso en primaria y urgencias, y vinculó sostenibilidad del sistema a la fragmentación «en 17 sistemas» y a la presión por «inmigración ilegal masiva», aportando cifras como «190.000» atendidos en situación irregular en primaria y un «20%» de urgencias no empadronadas en algunos hospitales, lo que (según su tesis) aumenta pruebas y listas de espera.

Marta Carmona asumió que hay crisis de RRHH, pero la atribuyó a una «mentalidad malsana» de sostener carencias con sobreesfuerzo y a políticas de no cubrir bajas que generan lesiones. Defendió la reforma del Estatuto Marco para acabar con guardias de 24 horas y citó límites como el tope de horas y libranza del «entrante», acusando a Matute de querer mantener el marco de 2003 y de externalizar y privatizar áreas y servicios. En réplica, reforzó que hay gente esperando «un año» pruebas, criticó el «maquillaje» de listas, y enumeró ejemplos concretos de privatización y externalización, además de reprochar retrasos en acreditación de plazas MIR desde 2019.


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