Los consejeros de Sanidad de las comunidades gobernadas por el Partido Popular decidieron abandonar la reunión del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS) tras acusar al Gobierno de «utilización partidista y sectaria» del órgano. En una declaración conjunta, los responsables autonómicos afirmaron que «nunca, a lo largo de la historia de este órgano de coordinación, se había utilizado de manera tan ideológica y al servicio de los intereses del partido en el poder, situando las prioridades políticas por encima del buen funcionamiento del Sistema Nacional de Salud«.
Según los consejeros, el CISNS «nació con un espíritu de consenso, lealtad institucional y cooperación entre el Ministerio y las comunidades autónomas», pero «se ha transformado en un instrumento de imposición y confrontación». Denuncian que el Ministerio «actúa de forma unilateral, ignorando las aportaciones de las comunidades y vulnerando el reglamento que regula su funcionamiento». En su opinión, «la ministra de Sanidad está rompiendo la esencia del Consejo Interterritorial, que se basa en el diálogo y la búsqueda de acuerdos compartidos», ya que «en lugar de convocar reuniones extraordinarias cuando surgen discrepancias técnicas, impone sus decisiones de manera autoritaria, desvirtuando los acuerdos alcanzados en las ponencias y comisiones técnicas».
Además, denunciaron «la utilización de la presidencia del Consejo en beneficio propio y en contra del conjunto del sistema», con «filtraciones constantes a los medios de comunicación, anuncios de acuerdos antes de ser debatidos y un desprecio absoluto a los procedimientos internos». También, dejaron claro que la decisión se mantendrá «hasta que el Ministerio de Sanidad restaure los cauces reglamentarios y devuelva al Consejo el valor, el fondo y el contenido que merece como órgano fundamental de coordinación de la política sanitaria en España».
Acusación a la ministra de «hacer política sectaria»
Fátima Matute, consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, explicó tras el abandono del Pleno del Consejo Interterritorial que fue «reunión exprés, por calificarlo de alguna manera», a lo que añadió que «ha sido un visto y no visto dentro de 10 minutos». Según dijo, «el Consejo Interterritorial es la culminación de un trabajo previo de mucho tiempo de nuestros técnicos y de los expertos y, desde luego, lo que no podemos consentir los consejeros del PP es que se utilice el Ministerio para hacer política sectaria y hacer oposición en vez de gobernar».
Matute aseguró que les «preocupaba mucho cómo estaban transcurriendo las cosas desde hace mucho tiempo, pero ya el tema de los cribados ha sido la gota que ha colmado el vaso». En este sentido, ha recalcado que ellos tienen «transferidas las competencias» y se dejan «la piel trabajando para mejorar la salud». Añadió que quieren «hablar más de salud que de enfermedad» y que les da miedo que «estos ataques transmitan a la población que el cribado es algo que no salva vidas o que se hace mal», dejando claro que no es su intención ni mucho menos: «Nada más lejos de la realidad». En este sentido, recalcó que los programas de cribados son «sólidos, excelentes, y los datos de los cribados existen y día a día los pedimos en las comunidades autónomas».
Facilitar datos «bajo parámetros uniformes y definidos»
La consejera madrileña acusó a la ministra de que «el problema que tiene es que no hace su trabajo y oculta en estas salidas de tono por su parte y esos comentarios su ineficiencia y que realmente no quiere gobernar, quiere hacer oposición y sobre todo oposición a Madrid». Explicó que «los indicadores para medir los cribados que tienen que definirse no están definidos, con lo cual qué datos va a pedir. Tampoco está el sistema informático común donde se vuelcan los datos». Fuentes del Ejecutivo insistieron en que en ningún momento desde las CCAA del PP se están negando a ofrecer los datos, sino que quieren hacerlo «bajo unos parámetros uniformes y definidos y con el sistema informático acordado», algo que, según lamentan, «todavía no está definido».
Matute insistió en que «los datos que se dan al Ministerio no se utilizan para mejorar la salud, sino para atacar a las comunidades autónomas». Apuntó que «ella se ocupa de Ceuta y Melilla» y aseguró que les ha «tenido sin cribados» y que «no se hacen cargo presupuestariamente de lo que tiene que hacerse el INGESA». También denunció «faltas de respeto, falta de lealtad institucional, ataque a las comunidades autónomas, consejeros, a los profesionales y sobre todo a los ciudadanos». Subrayó que «del año 24 al año 23 se ha reducido un 50% el presupuesto, la partida presupuestaria para sanidad, de 3.225 millones a 1.722», y que «no ha ejecutado 365 millones que podían haber ido a la ELA». Concluyó dejando claro la postura de los consejeros: «los consejeros de sanidad no nos vamos a sentar con ella hasta que no rectifique y deje de ser una sectaria haciendo oposición en vez de gobernar para todos los españoles».
«No ocultamos ningún dato»
El consejero de Sanidad de Castilla y León, Alejandro Vázquez, remarcó que se han «visto obligados a abandonar el Pleno del Consejo Interterritorial». Indicó que «el Pleno del Consejo Interterritorial, ahora mismo, no sirve para los fines para los que está concebido, que es trabajar de modo conjunto, con consenso y con diálogo para la mejora del Sistema Nacional de Salud». Aseguró que «la falta de respeto del Ministerio de Sanidad ante las comunidades autónomas, la intromisión en nuestras competencias exclusivas y el intento de manipular políticamente los resultados del pleno hacen que, después de habérselo comentado y de ver que la ministra no está dispuesta a cambiar su forma de gestionar» le haya llevado a realizar el plantón.
Vázquez sostuvo que «para lo único que quiere el Consejo Interterritorial es para hacer política partidista contra las comunidades autónomas, y a eso las comunidades del Partido Popular nos negamos en redondo». Recalcó que no han ocultado ni van «a ocultar ningún dato» y que están «dispuestos a dar todos los datos, pero el Ministerio no ha hecho su trabajo». Explicó que «en la ponencia de cribados se habla de unos indicadores que actualmente están en discusión y la ministra se ha saltado esos indicadores pidiéndolos a las comunidades autónomas, cuando sabía perfectamente que no estaban en disposición de poderse dar». Afirmó que «es una manipulación indecente lo que hace la ministra de Sanidad con el Pleno del Consejo Interterritorial».
El consejero añadió que «la ministra lleva dos años evadiendo problemas como la falta de profesionales y especialistas sanitarios». Denunció que la ministra «se ha limitado» a leer el orden del día, que asegura conocían «todos perfectamente», por lo que se han mostrado desconformes a volverlo a escuchar, ya que les «sigue pareciendo una falta de respeto al trabajo de las consejerías de Sanidad, que en realidad son las que gestionan el país». Criticó también que «el director general de Salud Pública, mediante una nueva modalidad de funcionamiento del sistema del pleno del Consejo Interterritorial, que es el WhatsApp», les ha estado diciendo «que no iba a haber unos fondos finalistas del Ministerio para la vigilancia contra el cáncer y ayer por la tarde, ante el aluvión de críticas, dijo que era un error». «Esto es una reculada por parte del Ministerio ante el follón que se ha montado», afirmó, y concluyó que «no estamos dispuestos a aguantar más desprecio, más ninguneo, más partidismo y más utilización absolutamente sectaria del Consejo Interterritorial».
Por su parte, José Luis Bancalero, consejero de Sanidad del País Vasco, señaló que «el vicepresidente del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud ha dejado patente el malestar de las comunidades del Partido Popular ante la actitud que lleva manteniendo esta ministra durante los dos últimos años y que ha llevado a la situación que hoy hemos vivido justo aquí en Aragón». Aseguró que «refleja verdaderamente la inaptitud y la ineptitud que tiene esta ministra hacia la unidad española». «Nos ha ninguneado, no toma en cuenta absolutamente ninguna de las propuestas que hacemos», afirmó.
Bancalero explicó que «los verdaderos problemas que hemos expresado en reiteradas ocasiones son la falta de profesionales, y no ha querido adoptar ni una sola de las medidas que hemos puesto encima de la mesa las comunidades autónomas». Según dijo, «si la ministra, que es quien tiene esas competencias, no actúa ya, quiere decir que no le importa la sanidad de todos los españoles». Añadió que «este Gobierno de Sánchez no le importa en absoluto la sanidad de los españoles” y que “en siete años ha tenido seis ministros de Sanidad». A su juicio, «está utilizando el Ministerio de forma partidista para lanzar de forma electoralista a sus candidatos».
El consejero vasco afirmó que «no es de recibo que exista a día de hoy esa incertidumbre sobre los cribados de todo tipo que tenemos en el Sistema Nacional de Salud». «Los cribados funcionan, los cribados son una herramienta muy buena y salvan vidas», aseguró. A ello, Bancalero añadió que «lo que no es de recibo es que esté en tela de juicio cómo trabajan las comunidades autónomas, que somos las que tenemos las competencias». También, afirmó que lo que está haciendo la ministra «es una manipulación política en un momento totalmente electoralista» y que ·el Ministerio sí tiene datos, porque las comunidades autónomas seguimos ofreciendo los datos». Recordó que «hubo un informe sobre cómo está el aborto en el sistema público y eso es porque las comunidades autónomas ponemos los datos». Finamente, Bancalero concluyó que «es una indecencia que la ministra ponga en tela de juicio cómo se está trabajando cuando día a día nos dejamos la piel en nuestros diferentes territorios para la mejor sanidad de todos nuestros ciudadanos».