El Proyecto de Real Decreto por el que se establecen medidas para el tratamiento homogéneo de la información sobre las listas de espera en el Sistema Nacional de Salud entra en su recta final de consulta pública. En concreto, el plazo para que ciudadanos, organizaciones y asociaciones remitan sus aportaciones concluye en dos días, con fecha tope fijada el 8 de marzo de 2026, a través del buzón habilitado por el Ministerio de Sanidad. El Departamento precisa, además, que solo se tendrán en cuenta las respuestas en las que el remitente esté identificado y que los comentarios deben remitirse expresamente a efectos de esta consulta pública.
La iniciativa normativa busca actualizar el marco vigente sobre listas de espera, regulado hasta ahora por el Real Decreto 605/2003, para adaptarlo a los cambios asistenciales, organizativos y tecnológicos registrados en las últimas dos décadas. El Ministerio sostiene que la experiencia acumulada ha evidenciado limitaciones en el sistema actual, tanto para reflejar la complejidad de los procesos asistenciales como para analizar las causas de la demora, los flujos de entrada y salida de pacientes y la comparación homogénea entre comunidades autónomas.
Además, el Departamento que dirige la política sanitaria nacional considera necesario ampliar el foco informativo hacia ámbitos que hoy quedan insuficientemente cubiertos, como la atención primaria y las consultas de salud mental en el ámbito hospitalario. A juicio de Sanidad, disponer de información comparable en estos niveles es clave tanto para mejorar la planificación como para reforzar la transparencia y la rendición de cuentas ante la ciudadanía.
Qué plantea el proyecto
El proyecto parte de la necesidad de revisar el sistema de información sobre listas de espera del SNS para adecuarlo a la realidad asistencial actual y reforzar la equidad en el acceso a las prestaciones sanitarias. Entre los principales problemas detectados figuran la falta de cobertura de ámbitos asistenciales relevantes, la escasa capacidad para analizar con detalle las demoras y la existencia de diferencias de criterio entre comunidades autónomas que dificultan una lectura homogénea de los datos.
Para responder a estas carencias, el texto propone actualizar y modernizar el sistema de información, fijar definiciones, criterios e indicadores homogéneos y comparables para atención primaria y, en el ámbito hospitalario, para consultas externas, pruebas diagnósticas y terapéuticas e intervenciones quirúrgicas. También persigue mejorar la transparencia, facilitar la evaluación del funcionamiento del sistema y reforzar la capacidad de planificación, gestión y mejora continua de los servicios sanitarios, garantizando al mismo tiempo la calidad, coherencia y validez de la información.
El Ministerio señala que se han valorado alternativas como mantener el marco actual e introducir mejoras mediante acuerdos del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud o recomendaciones técnicas para los sistemas de información autonómicos. Sin embargo, concluye que estas vías serían insuficientes para asegurar un nivel homogéneo y efectivo de información en todo el territorio, por lo que apuesta por una norma con rango de real decreto que modifique o derogue el marco de 2003.