«El reto es que los profesionales se vuelvan a sentir orgullosos de trabajar en el sistema de salud andaluz»

Rocío Hernández, consejera de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía, reclama en una entrevista con Gaceta Médica que las CCAA tengan más peso en el Interterritorial: "Que cuenten más con nosotros"

La consejera de Salud y Consumo de Andalucía, Rocío Hernández, posa antes de la entrevista con Gaceta Médica.

Recuperar los principios de la asistencia sanitaria prestada antes de la pandemia de COVID-19 es una de las prioridades que se ha marcado la consejera de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía, Rocío Hernández. Especialista en Pediatría, señala, en una entrevista con Gaceta Médica, que quiere que el sistema sanitario vuelva a estar cerca de la población para centrarse en sus necesidades. No obstante, incide en que debemos recordar que también hay que cuidar a quienes nos cuidan: los profesionales sanitarios. Con este objetivo, ha desplegado una batería de medidas para intentar atraer y retener talento.

Asimismo, es consciente de la amenaza que supone para su región el ecosistema vírico –gripe, COVID-19, VRS, virus del Nilo…–, por lo que no oculta que la prevención y la vigilancia son aspectos fundamentales en los que está poniendo el foco la Consejería de Salud. Y, en este sentido, el enfoque ‘One Health’, así como tener en cuenta los determinantes sociales de salud, también impregnan las políticas del equipo que lidera Hernández quien, en el apartado más político, reclama más voz para las CCAA en los Interterritoriales.

Pregunta. ¿Qué balance hace de sus primeros ocho meses al frente de la Consejería de Salud y qué prioridades se ha marcado para este 2025?

Respuesta. Tenemos días muy intensos, con un gran reto por delante, pues nuestro sistema sanitario público presta atención a 8,6 millones de habitantes. Nos planteamos tres objetivos. En primer lugar, más salud para la población. Y no hablamos solo de la asistencia sanitaria en los centros de salud o en los hospitales, sino de los pilares de la atención primaria: promoción de la salud, prevención de la enfermedad y participación comunitaria. Es decir, queremos volver a los principios de la atención primaria que tuvimos que dejar un poco de lado durante la pandemia.

A la vez, tenemos el reto de que los profesionales sanitarios se vuelvan a sentir orgullosos de trabajar en el sistema sanitario público andaluz. Debemos cuidar al que nos cuida. Y, evidentemente, también hay que mejorar la accesibilidad, porque en el entorno demográfico actual cada vez hay más envejecimiento y más cronicidad, lo que lleva a más necesidades de asistencia sanitaria. Con todo lo que ocurrió en la pandemia, hemos estado muy enfocados en mejorar esa accesibilidad, en disminuir las listas de espera quirúrgicas y seguimos mejorando la accesibilidad en atención primaria. A todo esto, se le suma el seguir invirtiendo y seguir investigando, además de prestar mucha atención a la salud mental, que es una cuestión muy importante porque después de la pandemia hemos visto que hay más prevalencia de problemas de salud mental, también en población joven.

P. Hace unas semanas, su director de Salud Pública, Manuel Fernández, se mostró, en una entrevista con Gaceta Médica, satisfecho por las cotas que se han alcanzado en la vacunación infantil contra la gripe en esta temporada. ¿Qué valoración hace de la campaña de vacunación antigripal en la comunidad?

R. En la campaña de vacunación de gripe de este año se han puesto aproximadamente 1.800.000 dosis. Lo que no conseguimos es aumentar la cobertura de COVID-19. Estamos viendo que vacunamos de gripe, sobre todo, a los rangos etarios más elevados, que es para los que también está indicada, y a los menores de 59 meses. Pero de COVID-19 no lo conseguimos en la misma medida y estamos vacunando a un 50% de COVID-19. La mitad de las personas que se vacunan de gripe decide no vacunarse de COVID-19. En residencias, por ejemplo, y en mayores de 90 años, alcanzamos unos porcentajes de vacunación antigripal muy elevados, en torno a un 82-85%, pero en población mayor de 65 años baja bastante: este año no hemos llegado al 60%. Sí hemos conseguido un 65% en los menores, de 6 a 59 meses. Ahí nos ha ayudado mucho la vacunación en los colegios, con la vacuna intranasal de la gripe. A mayor cobertura vacunal, estamos disminuyendo la probabilidad de transmisión, con lo cual, vacunar a esos niños pequeños también nos sirve para prevenir la transmisión a los mayores.

P. ¿Y los pacientes con patologías crónicas?

Rocío Hernández, consejera de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía.

R. Sí, las indicaciones no son solamente en rangos etarios, sino también en patología de base. Es decir, las personas que tienen alguna enfermedad crónica también tienen indicada la vacunación de la gripe. El problema es que si hablamos, por ejemplo, de hipertensión arterial, no todos los hipertensos se vacunan de la gripe, sino que puede haber hipertensos más jóvenes que deciden no hacerlo. Ahí también hay que hacer mucha educación sanitaria, que es la que hacemos todos los años con todas las campañas de gripe. Afortunadamente, las vacunas ahora son más seguras y dan menos reacciones, pero está todavía el tópico de que pueden dar mucha reacción. La realidad es que hay infecciones leves que las vacunas frente a la gripe no van a prevenir, pero sí las infecciones graves que pueden requerir ingresos. No se nos puede olvidar que la gripe mata también, por lo tanto, hay que seguir insistiendo en las campañas.

P. ¿Cómo avanza la campaña de inmunización frente a VRS?

R. En los lactantes y los pretérminos hemos conseguido una inmunización muy elevada, por encima del 95%, y previene un 90% de las hospitalizaciones. Ahora que tenemos el anticuerpo monoclonal, que en estas dos últimas campañas hemos visto que ha reducido los ingresos un 90%, por lo que es la mejor herramienta de prevención que tenemos. En la próxima campaña se incluirá también la vacunación en mayores, sobre todo, en residencias.

P. Precisamente esa vacunación contra el VRS entre los ancianos fue algo que anunció Alberto Núñez Feijóo en las 11 comunidades del PP desde Andalucía…

R. Sí, porque al igual que queremos proteger a nuestros menores, también queremos proteger a nuestros mayores y a los que les debemos tanto. Aunque se intenta homogeneizar, no todos los calendarios vacunales de las distintas comunidades autónomas son iguales. Andalucía tiene uno de los calendarios vacunales más amplios. Se hace una implementación en base a las previsiones de ingresos y de lo que se puede prevenir.

P. Otro reto también es el virus del Nilo, especialmente para su región. ¿Cómo se está llevando a cabo la vigilancia?

R. Tenemos este problema en Andalucía, pero no solamente en Andalucía, ya que hay otras comunidades como Extremadura que también lo sufren. Sí es verdad que en Andalucía es endémico desde 2010. Por ello, hemos cambiado el plan, porque ya no es una amenaza exclusiva de la primavera y el verano, sino que ahora el plan pasa a ser anual y en todos los municipios, en las ocho provincias. Hemos mejorado el modelo predictivo y también incluimos una nueva denominación, que es el área de alerta: cuando se detectan mosquitos infectados en menos de un kilómetro y medio de un núcleo poblacional, establecemos una mayor vigilancia. También vigilamos con trampas para ver dónde están las larvas y mediante PCR se analiza el virus. Hemos pasado de 27 trampas a 120. Y, además, vamos a intensificar la vigilancia en humanos, buscando casos leves que nos puedan también avisar de casos más graves. A este plan anual, en el que es muy importante la colaboración de todos, se suma un plan de comunicación a la población, con toda nuestra atención primaria lista para dar consejos de prevención y para evitar las picaduras de mosquitos, y también contamos con las farmacias comunitarias. Hemos decidido ir a por todas contra el virus del Nilo.

P. ¿Contamos con suficientes herramientas para enfrentar otra pandemia?

R. En Andalucía tuvimos un brote de listeria que nos hizo mejorar mucho en salud pública. Estamos preparados, tenemos AVISTA, que es un programa de vigilancia, o ANDAVAC, de vacunas. Nosotros estamos muy enfocados en la salud pública, porque nadie nos dice que no vaya a venir otra pandemia. El cambio climático es el que está provocando que estas zoonosis, que eran infecciones que estaban solamente estaban presentes en animales, pasen mediante vectores a las personas. Por lo tanto, tenemos que estar preparados. Ahora mismo tenemos ese foco de gripe aviar en Estados Unidos y también estamos trabajando en ese sentido para anticiparnos. Por lo tanto, con todas las herramientas que tenemos, desde Salud Pública estamos preparados y vamos a estar más preparados porque, evidentemente, es lo que tenemos que hacer. La OMS también nos está instando a prepararnos por si pudiera venir otra pandemia.

P. Actualmente, está en el foco nacional la Agencia Estatal de Salud Pública. ¿Cómo valora esta iniciativa?

R. Tiene que salir ya. Es un proyecto que quizás se ha retrasado un poco, pero no importa. Lo que importa es que salga adelante. Es muy necesario que exista esa agencia a nivel nacional y, luego, cada uno en nuestra comunidad tenemos nuestros servicios de salud pública y también es importante que haya coordinación. Lo vimos durante la pandemia: el trabajo coordinado entre todas las comunidades autónomas aportó mucho.

P. Al hilo de la importancia de la coordinación, ¿cómo ve las reuniones del Consejo Interterritorial? ¿Cree que se puede llegar a grandes acuerdos comunes entre Ministerio y comunidades autónomas? En los últimos meses se han visto diferencias notables, por ejemplo, con el Plan de Invierno o el Plan de Salud Mental.

R. Teniendo en cuenta que España no es un país fácil, con 17 sistemas de salud, lo importante del Consejo Interterritorial es el diálogo y el consenso. Aunque no podemos comparar unas comunidades con otras, sí podemos tener problemas comunes, como la falta de médicos y enfermeras, el envejecimiento de la población, las zoonosis… Desde Andalucía estamos totalmente abiertos a ese diálogo. Sí pedimos que se cuente más con nosotros. No puede haber un borrador de un Estatuto Marco que enfrente a todas las categorías profesionales con el Ministerio y que a nosotros ese borrador no se nos enviara de manera oficial. Por tanto, lo que pedimos es que realmente se cuente con las comunidades autónomas. No estamos dando una imagen de seriedad, una imagen de cohesión, que es lo que tiene que haber. En mi caso, la Consejería de Salud y Consumo está al servicio de los andaluces para que vivan con más salud. Y quiero pensar que todos tenemos el mismo objetivo, que es trabajar por la salud de los españoles.

«Lo importante del Consejo Interterritorial es el diálogo y el consenso; desde Andalucía estamos totalmente abiertos a ello, aunque pedimos que se cuente más con las CCAA»

P. ¿Cómo están viviendo la situación desde Andalucía en relación al Estatuto Marco? ¿Qué les transmiten allí los sanitarios?

R. Lo que nos llega es ese descontento por parte de los profesionales, no solamente colegios profesionales, sino también sociedades científicas u organizaciones sindicales. Yo pienso que habrá que revisarlo. Hay que actualizar el Estatuto Marco para que recoja las necesidades que hay ahora mismo, al igual que muchos de los derechos que ya están implantados, pero no puede entrar en las competencias de las comunidades autónomas. No puede ser un Estatuto Marco que no lleve un cronograma o sin una financiación adicional. Yo creo que llegaremos a un consenso porque no pueden estar todas las categorías profesionales enfrentadas.

P. ¿Qué medidas concretas está tomando Andalucía para impulsar el talento y atraer a los profesionales sanitarios?

R. Además de todos los procesos de estabilización que ya se han hecho en estos últimos años, entre entre abril y octubre se celebrarán los nuevos exámenes con los que se va a estabilizar a 21.953 profesionales. Este año también se van a incorporar 7.000 profesionales más, de los cuales la mitad van a atención primaria. Pero no se trata solo de ofrecerles una estabilidad, porque hay profesionales, sobre todo jóvenes, que no quieren o no necesitan esa estabilidad, como era un objetivo que teníamos con otras generaciones. También estamos mejorando la retribución, dándoles posibilidades para que se formen y para que investiguen. O facilitando que profesionales de hospitales más pequeños puedan trabajar en hospitales de referencia y que allí sigan formándose, que muchas veces es lo que nos piden los profesionales más jóvenes.

P. La Consejería de Salud de Andalucía fue ganadora en los últimos Premios Best in Class, que organizamos desde Gaceta Médica, en la categoría de ‘Mejor Estrategia Autonómica en One Health’ y también en la de ‘Mejor abordaje de los Determinantes Sociales de la Salud’. ¿Cómo se reflejan estos enfoques sanitarios en las políticas que se van tomando desde la Consejería? ¿Hay algún nuevo proyecto previsto para poner en marcha este 2025?

R. El enfoque ‘One Health’ se refleja en el tema de las zoonosis, con el Plan de enfermedades transmitidas por vectores y todo lo que estamos haciendo con el virus del Nilo. Y queremos trabajar en los determinantes sociales. La pandemia nos separó totalmente, con el sistema sanitario centrado en salvar vidas, pero tenemos que volver trabajar con la comunidad y es lo que estamos haciendo. Tenemos la estrategia de vida saludable, el envejecimiento activo, el bienestar emocional de los jóvenes o el plan de salud mental, que recoge una parte muy importante orientada a la población infanto-juvenil y adolescente. Estamos enfocados en la prevención de la enfermedad, no solo con vacunas, sino también con los cribados y volver a trabajar con la comunidad, volver a estar con ellos, acompañarles.