El debate sobre el modelo de atención al final de la vida ha vuelto a trasladarse a la red social X a raíz de un intercambio entre el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, y el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, a cuenta de los cuidados paliativos y su encaje en el sistema sanitario español.
La controversia se inició después de que Feijóo publicara un mensaje en el que anunciaba la intención de su partido de impulsar una norma específica en esta materia. «Proponemos aprobar una ley estatal de cuidados paliativos para garantizar el apoyo físico y psicológico a cualquier persona residente en España», señaló el líder del PP. En ese mismo mensaje, añadió además una reflexión sobre el final de la vida: «La opción de morirse no puede ser la norma: tiene que ser la excepción de todas las excepciones».
La publicación encontró rápida respuesta por parte de Javier Padilla, que cuestionó tanto la necesidad de una nueva ley como el planteamiento político del anuncio. El secretario de Estado recordó que «los cuidados paliativos figuran en la cartera de servicios» y que existen «estrategias de cuidados paliativos a nivel nacional y autonómico», por lo que, a su juicio, el problema no reside en una falta de respaldo normativo.
Padilla sostuvo que el distinto grado de desarrollo de estos recursos entre territorios «no es un asunto de necesitar una ley», sino de implementación efectiva. En ese sentido, devolvió la presión al PP al recordar que gobierna en 12 comunidades autónomas, administraciones con competencias directas en la organización sanitaria. «Si quiere mejorar cuidados paliativos, gobierna 12 CCAA para ello», afirmó.
El tono del mensaje se endureció al final de su respuesta, cuando acusó a los populares de llegar tarde a un debate ya planteado hace años. «De hecho, cuando Ciudadanos propuso una ley de muerte digna que versaba sobre los cuidados paliativos, el PP llega como 10 años tarde en esto», escribió. Padilla añadió que ya entonces existía «cierto acuerdo jurídico» en torno a que una ley específica no era imprescindible para garantizar ese derecho, y que el verdadero déficit estaba en «invertir y gestionar» para asegurar el acceso.
Más allá del cruce político, el intercambio vuelve a poner el foco en una cuestión recurrente en la política sanitaria española: la diferencia entre el reconocimiento formal de una prestación y su disponibilidad real para los pacientes. Aunque los cuidados paliativos están contemplados dentro de la cartera común de servicios, su desarrollo presenta variabilidad territorial, tanto en recursos como en equipos especializados y cobertura asistencial. En este contexto, el próximo Pleno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS) pretende acordar el Documento 2026-2030 para el desarrollo de la Estrategia de Cuidados Paliativos del Sistema Nacional de Salud.