La ‘Ruta 86’, de Boehringer, hace un recorrido por la Ley General de Sanidad: “Transformó el paisaje sanitario en España”

La compañía inaugura en Madrid una iniciativa que recorrerá diferentes CCAA para celebrar el 40º aniversario de una normativa que ha sentado las bases del SNS actual.

Boehringer Ingelheim ha celebrado en Madrid el acto inaugural de la ‘Ruta 86’, una iniciativa que recorrerá diferentes comunidades autónomas (CCAA) durante todo un año para conmemorar el 40º aniversario de la Ley General de Sanidad y generar un espacio de reflexión compartido sobre los principales desafíos del Sistema Nacional de Salud (SNS).

La ‘Ruta 86’ es un proyecto que nace con la intención de “reflexionar sobre el futuro de reflexionar en España”, tal y como ha explicado Nicolas Dumoulin, director general de Boehringer, durante la inauguración del encuentro. “Queremos volver a un año clave, 1986, cuando la aprobación de la Ley General de Sanidad transformó el paisaje sanitario de este país. Fue cuando comenzó el viaje hacia un sistema más universal, equitativo y centrado en las personas”, ha expuesto.

Dumoulin ha apuntado a la importancia de generar un “impacto positivo y duradero en la vida de los pacientes”, así como “reconocer el esfuerzo investigador y el valor de la innovación”. Y todo, ello, ha afirmado, debe ir acompañado de “procesos regulatorios cada vez más ágiles”. “Solo así podemos reducir el conocimiento en soluciones reales para beneficiar cuanto antes a los pacientes y sus familias”, ha concluido.

Por su parte, Marta González, vicepresidenta cuarta del Congreso, ha puesto sobre la mesa durante su intervención que, casi 40 años después, “vivimos una situación de inestabilidad parlamentaria”. “Contemplar este largo camino de consolidación, nos permite devolver parte de la confianza en la democracia en sólidos acuerdos que mejoran la vida de los ciudadanos. Esta ley se convirtió en un antes y un después y el logro más transformador fue la universalidad. Además, facilitó una atención más cercana y ágil y supuso el establecimiento de la Atención Primaria”, ha resumido.

En este sentido, ha apuntado que la Ley de Sanidad del año 86 “ha sido objeto de 18 modificaciones legislativas y varios desarrollos normativos, pero su estructura, su corazón, permanece”. Así, ha instado a “no perder la calidad asistencial”.

Además, Agustín Santos, presidente de la Comisión de Sanidad del Congreso, ha recordado que “tuvimos varios años de falta de inversión en el Estado del Bienestar y justo cuando empezamos a recuperar la inversión tuvimos la pandemia de COVID-19”. “En cifras, estamos en una inversión sobre el PIB del 6,7%. Pero estamos 3 puntos por debajo de la media europea, por lo que tenemos un margen de mejora”, ha puntualizado.

Sin embargo, ha puesto en valor que el sistema sanitario español es “el sexto mejor del mundo”. “Necesitamos que el sistema se siga consolidando y corrigiendo algunas decisiones de inversión”, ha señalado Santos. De este modo, ha apuntado al reto de “dar un salto en la calidad del tratamiento de los pacientes”, así como “el problema de la coordinación”, por lo que ha instado a armonizar las pautas.

Sentando las bases del SNS

Durante la primera mesa, titulada ‘Sentando las bases del Sistema Nacional de Salud’, Faustino Blanco, ex consejero de Salud de Asturias y ex secretario de Estado de Sanidad, ha afirmado que en los años 80 hubo “una pulsión de cambio”. “El sistema tenía unos valores: universalidad, solidaridad, equidad y cohesión. Y, 40 años después, los valores siguen vigentes, aunque tenemos nuevos retos, como la introducción de nuevos instrumentos de gestión, las nuevas tecnologías o la sostenibilidad”, ha expuesto. “Cuando hablamos de inversión en sanidad, solo será inversión si se miden los resultados. Hay que reordenar gastos y justificar nuevas capacidades de financiación”, ha destacado.

Además, María Luisa Carcedo, ex ministra de Sanidad, ha indicado que esta ley fue una de las políticas publicas más exitosas, pero “tuvo sus espinas”. “En la fase de presentación de la ley y una vez aprobada la ley, hubo muchas resistencias. El primer paso era establecer una sanidad moderna, dignificarla y basarla en la ciencia, y el segundo, adaptarlo al sistema público español”, ha afirmado. Y, como resultado, Carcedo ha indicado que “se ha llegado a una descentralización importante, conservando instrumentos de cooperación: el básico es el Consejo Interterritorial”.

Finalmente, Boi Ruiz, ex consejero de Salud de la Generalitat de Cataluña, ha hecho hincapié en la necesidad de “aprovechar el cambio de paradigma”. “Los pacientes ya no demandan que les curen, sino que quieren calidad de vida. Cuidar de la enfermedad más que curar la enfermedad hace que el sistema tenga que reorganizarse y saltar a un modelo de servicios”, ha aseverado.

Una salud centrada en la promoción y prevención

“Que mantengamos la Ley General de Sanidad con su base, nos compromete a los legisladores a seguir mejorando”. Así lo ha señalado María Sainz, portavoz del Partido Socialista en el Congreso de los Diputados, en la segunda mesa de debate, ‘Salud, de gasto a inversión a través de mecanismos innovadores’. “Se han hecho muchas reformas, ampliaciones y mejoras, pero el hecho de que esté centrada en la promoción y prevención de las enfermedades es un valor que hay que mantener”, ha afirmado.

Por su parte, Elvira Velasco, portavoz de Sanidad del Partido Popular en el Congreso de los Diputados, ha asegurado que “la ley ha supuesto un antes y un después y permitió que la mayoría de los ciudadanos pudieran utilizar el sistema de salud”. “Contribuyó a reducir las desigualdades sociales e introdujo el derecho a la salud como un elemento básico”, ha agregado.

“Para nosotros, esa ley es un faro”, ha asegurado Alda Recas, portavoz de Sanidad de Sumar en el Congreso de los Diputados. Y es que, ha indicado, “cada vez que se modifica, el pensar que ellos lo tuvieron más difícil y aún así llegaron a un consenso, lo que hagamos nosotros será importante, pero secundario”. “Es un faro que hay que proteger”, ha afirmado.

Las tres diputadas han apuntado, además, a la importancia de incluir la participación de los pacientes en las decisiones de salud. De hecho, desde el Partido Popular quieren que los pacientes tengan una “parte activa” en el Interterritorial. Asimismo, la portavoz de Sumar ha indicado que los resultados en salud son tan importantes, que los pacientes deben estar en todos los procesos.

Determinantes sociales de salud

El secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, quien ha sido el encargado de clausurar el acto, ha apuntado a los determinantes sociales de la salud, pues “cuando hablamos de la salud de la gente, hablamos de todo lo que la determina”. “En los últimos años ha habido una toma de conciencia sobre la influencia de lo que está fuera del individuo en su salud. Ahora esto se tiene que traducir en políticas concretas”, ha asegurado.

“Estamos en un momento donde tenemos que dar un paso más allá e implementarlo, pero no basta con los determinantes sociales de la salud”, ha puntualizado, sino que ha aludido a “los determinantes comerciales de la salud, es decir, los lobbies empresariales que determinan hábitos de vida no saludables”.

Padilla ha estado acompañado por Sara García, bióloga molecular y astronauta en reserva de la Agencia Espacial Europea (ESA), quien ha señalado que “la salud mental y cómo nos afecta el ritmo frenético de la sociedad ya no es un tema tabú”. “Tenemos recursos, pero ahora tenemos una escasez de tiempo que nos va a repercutir negativamente. Hay una exigencia que nos va a generar un estrés cronificado. No solo afectará a la salud mental, sino que también repercutirá fisiológicamente”, ha señalado. En definitiva, García ha indicado que “tener tantos estímulos y tanto exceso de información, hace que nos generemos una exigencia que nuestros antepasados no tenían”.