Durante la mañana del 16 de octubre, Javier Padilla, secretario de Estado de Sanidad, y Julia del Amo, directora de la división de VIH, ITS, Hepatitis Virales y Tuberculosis del Ministerio, han presentado el Informe ‘Perspectivas del VIH y Salud Sexual en España’, encabezado por el académico de la Universidad de Edimburgo, Jaime García Iglesias, que recoge la perspectiva de activistas, sanitarios, políticos y técnicos en relación a la incidencia del virus y su abordaje tanto desde el ámbito asistencial como psicosocial. Durante la sesión, también ha estado presente la Directora Ejecutiva de ONUSIDA, Winnie Byanyima, en visita oficial a la sede ministerial.
Según el estudio, España ha experimentado avances significativos en los últimos años en la lucha contra el VIH, logrando reducir los nuevos diagnósticos y alcanzando los objetivos 90-90-90 para 2020, además de estar avanzando hacia los 95-95-95 para 2025. Sin embargo, el panorama de la salud sexual en el país presenta «desafíos importantes». Se observa, por ejemplo, «un preocupante aumento de otras Infecciones de Transmisión Sexual (ITS), además de persistir desigualdades en el acceso a la salud para grupos vulnerables», de acuerdo a lo reflejado.
Líneas de trabajo y próximos pasos
Es por eso que en su intervención, Padilla ha querido remarcar varias líneas de trabajo que el departamento que lidera se encuentra desarrollando de la mano de múltiples entidades sanitarias, entre las que se encuentra SEISIDA, CESIDA, servicios y unidades hospitalarias y expertos, entre otros. «Sabemos que necesitamos de la ciencia, de nuevos medicamentos, […] pero también necesitamos de las ciencias sociales, de transformaciones sociales y de la confrontación política», ha dicho en relación al abordaje del VIH en el ámbito nacional. «Aquellos avances científicos que producen grandes cambios, no producen ningún cambio si no llegan a la gente que tiene que llegar».
Así, y en relación a los retos que lanza el Informe, los ejes fundamentales se concentran en cinco ámbitos específicos: desarrollo de nuevos fármacos y garantizar el acceso a los mismos de forma global; difusión y mejora de la accesibilidad a la PrEP; énfasis en el impulso de las cuestiones psicosociales: avances en prevención desde la educación, tratamiento, y desestigmatización e impulso de la salud mental; desarrollo de políticas horizontales de salud pública que fomenten la equidad y dotación de partidas presupuestarias y un mayor volumen de recursos humanos y económicos.
¿Qué dice el Plan estratégico de Prevención y Control de VIH e ITS?
Posteriormente, Del Amo ha ratificado que «muchas de las áreas de mejora» indicadas en el estudio «coinciden» con las identificadas «desde las direcciones estatales y autonómicas», entre las que asegura que existe coordinación, y preguntada por la concreción de próximos pasos, ha referenciado que toda acción futura pasa por las cuestiones reflejadas en el Plan estratégico de Prevención y Control de VIH e ITS 2021-2030 en España, cuyos puntos principales se centran en torno a los siguientes ejes:
- Cobertura universal de la salud, la equidad, la apropiación y coordinación y la complementariedad como principios rectores.
- Incorpora como enfoques transversales el enfoque de derechos, género, situación migratoria y diversidad sexual, el enfoque de determinantes sociales de la salud y el enfoque de participación comunitaria.
- Dibuja como objetivo general impulsar y coordinar las acciones para la eliminación del VIH y las ITS como problema de salud pública en 2030.
- Cuenta con cuatro objetivos estratégicos:
- Promover la prevención combinada del VIH y otras ITS mediante la promoción de la salud sexual integral.
- Promover el diagnóstico precoz.
- Promover el tratamiento temprano y el manejo de la cronicidad.
- Mejorar la calidad de vida de las personas con el VIH y las personas con ITS garantizando la igualdad de trato y de oportunidades, la no discriminación y el pleno ejercicio de los derechos.

Por su parte, Winnie Byanyima, Directora Ejecutiva de ONUSIDA, ha tomado la palabra para hacer hincapié en las cuestiones que consideran fundamentales desde el departamento que lidera. Así, ha reclamado coordinación global y una política de «manos tendidas» entre los diferentes países.
De la misma manera, en consonancia con los descritos, la Directora ha abogado por la promoción y acceso a los tratamientos disponibles y ha ratificado la importancia de la educación sexual, sobre todo, para la gente joven: «cuanta más educación sexual, mayor salud y mayor seguridad», ha dicho. Además, ha reclamado una unión internacional y un trabajo conjunto para acabar con la discriminación y el estigma como «responsabilidad global en esta pandemia» y una evaluación de los impactos psicológicos, aterrizándolo en la ampliación de los servicios de salud mental.