La Sala Ernest Lluch del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) se ha convertido este 14 de marzo en un escenario de reflexión acerca de los momentos más duros de la pandemia de COVID-19, así como de las lecciones aprendidas tras la crisis sanitaria. «Sin memoria, no hay aprendizaje ni futuro. El conocimiento, la ciencia, las certezas es lo que nos permite aprender y mirar al futuro», ha señalado Mónica García, ministra de Sanidad, durante su intervención en el evento que ha llevado por título ‘5 años después. Memoria, aprendizaje y futuro de la COVID-19’.
La ministra ha asegurado que la COVID-19 ha dejado una «huella física y emocional«. En este sentido, ha querido recordar a todos los fallecidos, los ingresados o los que ahora padecen COVID-19 persistente. «De la pandemia hemos aprendido que nadie está a salvo hasta que todos estemos a salvo», ha señalado García, quien ha apuntado que la investigación salva vidas.
Además, a pesar de que ahora mismo «vivimos un momento de negacionismo», la ministra ha afirmado que España fue «uno de los mejores países donde se desarrolló la vacunación debido a la confianza en los profesionales y en las instituciones«. En este sentido, ha hecho hincapié en lo «bien valorado» que está el SNS por otros países y eso se debe a «la fortaleza de la Atención Primaria, la capilaridad del sistema de salud o el sistema de trasplantes», entre otros.
Por su parte, Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), ha incidido en los aprendizajes. «De todas las crisis sanitarias, brotes, epidemias, pandemias… se aprende mucho. De esta, creo que hay algunos aspectos que marcaron la forma de trabajar, como el entender la multisectorialidad de cualquier problema de salud pública, la necesidad de conseguir que el mundo global pueda trabajar de manera coordinada y de ser más solidarios», ha expuesto.
¿Estamos preparados para una nueva pandemia?
La ministra ha señalado que «estamos mucho mejor preparados de lo que estábamos, porque antes teníamos los radares apagados». «Se han hecho cosas bien, pero todavía queda mucho trabajo por hacer«, ha declarado. «La ciencia es el mejor seguro de vida y las decisiones políticas tienen impacto en salud y también salvan vidas», ha agregado.
«Mirando hacia atrás, se puede hacer un análisis o una crítica de cosas que se podrían haber hecho mejor», ha reconocido García, pero ha puntualizado que las acciones que se llevaron a cabo se hicieron en base a «la evidencia y la información que había disponible y fuimos capaces de ir aprendiendo por el camino«.
«Estamos mucho mejor preparados de lo que estábamos, porque antes teníamos los radares apagados; se han hecho cosas bien, pero queda mucho trabajo por hacer»
Mónica García, ministra de Sanidad.
En este sentido, ha mencionada la reciente aprobada Agencia Estatal de Salud Pública en la Comisión de Sanidad del Congreso y ha apuntado que cuando estalló la pandemia de COVID-19 echó de menos haberla tenido. Además, ha instado a insistir en que el tratado de pandemias «salga todo lo solidario y global posible».
A la creación de la Agencia Estatal, cuya dirección «se tiene que decidir mediante un proceso competitivo», según Simón, el director del CCAES ha agregado la aprobación el pasado año del Real Decreto de vigilancia en salud pública. «Estamos haciendo el trabajo que hay que hacer en el periodo interpandémico, para conseguir estar mejor preparados, sabiendo que nunca estaremos preparados al 100%», ha apuntado el director del CCAES.
«Estamos haciendo el trabajo que hay que hacer en el periodo interpandémico, para conseguir estar mejor preparados, sabiendo que nunca estaremos preparados al 100%»
Fernando Simón, director del CCAES.
«La situación que vivamos en una futura pandemia no será igual que en 2020, porque tenemos aprendizajes y tenemos otros recursos. Lo que se hizo en aquel momento, con la información que teníamos, fue correcto. Lo que me hubiera gustado es hacer algo antes de la pandemia y es lo que estamos haciendo ahora», ha indicado Simón, quien también considera que se podría hacer «más suave» un confinamiento, si bien es cierto que «requiere un trabajo multisectorial muy importante».
La valiosa labor del ISCIII

Asimismo, Marina Pollán, directora del ISCIII, quien ha coincidido en que «es difícil improvisar estructuras y herramientas durante la crisis; es necesario tenerlas y mantenerlas en el día a día», también ha querido poner en valor la labor del Instituto, que «se puso desde el primer momento al servicio de la comunidad».
Pollán ha mencionado distintas actuaciones y medidas que se pusieron en marcha durante la pandemia, un momento en el que había que trabajar a contrarreloj. «El Centro Nacional de Microbiología (CNM) llevó a cabo las primeras secuencias del nuevo virus y reorganizaron el centro para enfrentar la COVID-19», ha señalado la directora del ISCIII.
Por otra parte, el Instituto lanzó una convocatoria exprés de proyectos de investigación para contribuir al conocimiento, se priorizaron los ensayos clínicos, pero también se financiaron grandes estudios. «Trabajamos de manera conjunta para analizar los datos», ha apuntado Pollán. Y es que, en su opinión, «la información es una herramienta crucial para el manejo de la pandemia».
«Es difícil improvisar estructuras y herramientas durante la crisis; es necesario tenerlas y mantenerlas en el día a día»
Marina Pollán, directora del ISCIII.
«El desarrollo de herramientas diagnósticas era otra necesidad imperiosa», ha expuesto. En este sentido, cuando llegaron los test diagnósticos, el ISCIII los hizo llegar a todos los centros. Asimismo, realizó «informes periódicos, también para cada CCAA», investigó la seguridad de la combinación de las vacunas y realizó un estudio sobre respuesta inmunitaria de los mayores. También impulsó la vigilancia centinela de las infecciones respiratorias tanto en los centros de salud como los hospitales. Y contribuyó, además, a la divulgación de información veraz y la lucha contra los bulos.
«La pandemia nos enseñó muchas cosas; transformó nuestra sociedad», ha asegurado Pollán, quien ha apuntado al miedo, la frustración y el cansancio experimentado. Sin embargo, cuando se inició el estudio de seroprevalencia, ENE-COVID, para analizar la magnitud real de la pandemia, en colaboración con todas las CCAA, Pollán lo ha definido como «una respuesta masiva de la población, un brote de luz en medio de la oscuridad». «Entre todos lo hicimos posible», ha aseverado.
«Vendrán otras pandemias y tenemos que proteger nuestro SNS, que fue la primera línea de lucha contra el SARS-CoV-2″, ha concluido la directora del ISCIII.