El Ministerio de Sanidad ha reiterado este jueves su voluntad de diálogo en pleno desarrollo de la huelga médica, pero ha dejado claro que no contempla la creación de un Estatuto Marco propio para los facultativos. Fuentes ministeriales subrayan que el departamento «atiende todas las demandas del comité de huelga dentro de sus competencias y garantiza la unidad del Sistema Nacional de Salud«, insistiendo en que un Estatuto separado «fragmentaría el sistema y segregaría al resto de profesionales sanitarios». El Ministerio recuerda además que no puede incorporar a la negociación materias que corresponden a las comunidades autónomas, puesto que hacerlo «invalidaría el texto por inconstitucional».
Sanidad sostiene que su propuesta de reforma avanza en la reducción de la temporalidad, la actualización de la clasificación profesional y la regulación de la jornada y las guardias. El departamento defiende que estos cambios buscan modernizar el marco laboral del Sistema Nacional de Salud y corregir desequilibrios históricos, sin comprometer la cohesión del modelo. Aun así, asegura que seguirá dialogando con los representantes del colectivo médico y del resto de personal sanitario para acercar posiciones en los próximos días.
La versión del Ministerio de Sanidad sobre la última reunión
El Ministerio de Sanidad ha celebrado una cuarta reunión con CESM y SMA en la que ha reiterado su disposición al diálogo y ha repasado los avances alcanzados en encuentros previos. Entre ellos, el Departamento de Mónica García destaca el impulso a nuevos modelos organizativos de turnos y guardias para reducir la dependencia estructural de estas jornadas, mejorar la planificación de recursos y favorecer la conciliación del personal sanitario. También se ha definido un marco específico para la realización de guardias por parte del personal del grupo 8 en ciencias de la salud, que deberá negociarse en las mesas sectoriales, además de garantizar el 100% de las retribuciones ordinarias en situaciones de incapacidad temporal, nacimiento, cuidado de menor o riesgo durante el embarazo y la lactancia.
Sanidad ha avanzado asimismo en la creación de espacios específicos de participación para el colectivo médico mediante mesas técnicas vinculadas a determinadas categorías profesionales, cuya configuración queda en manos de los servicios de salud autonómicos. La revisión de la clasificación profesional se mantiene dentro de un enfoque administrativo ligado al nivel académico exigido por el Marco Español de Cualificaciones, mientras que la definición de retribuciones y complementos de guardia continúa afinándose sin invadir competencias autonómicas. También se ha progresado en el análisis de la jubilación anticipada, atendiendo a los coeficientes reductores previstos por la Seguridad Social, y se ha establecido que la movilidad requerirá consentimiento salvo en supuestos asistenciales urgentes y justificados, con un máximo de siete días anuales.
A pesar de estos avances, el Ministerio confirma que no ha sido posible alcanzar un acuerdo en dos puntos clave: la propuesta sindical de elaborar un estatuto específico para los médicos y la inclusión en la reforma de materias que son competencia exclusiva de las comunidades autónomas, como las retribuciones o la organización de la jornada. Sanidad defiende un marco común para todo el Sistema Nacional de Salud que contemple las particularidades del colectivo médico sin fragmentar el sistema, y recuerda que incorporar competencias autonómicas supondría una posible inconstitucionalidad. El Ministerio continuará las reuniones tanto con el Ámbito de Negociación como con el Comité de Huelga en los próximos días, en línea con su compromiso de diálogo permanente y mejora del sistema sanitario público.
Los médicos se sientan con García en plena huelga de cuatro días
El posicionamiento del Ministerio llega en la tercera jornada del paro convocado por el Comité de Huelga de CESM y SMA, en un conflicto que ha ganado intensidad tras el rechazo unánime de los sindicatos a la última propuesta para modificar el Estatuto Marco de 2003. Este jueves, segundo día efectivo de huelga, se cumplen tres días desde el inicio del paro, y la situación dio un giro cuando los sindicatos anunciaron que Sanidad les ha convocado para reunirse el 11 de diciembre. Atribuyen este movimiento al elevado seguimiento registrado los días 9 y 10, que consideran un respaldo claro a su postura negociadora.
Las organizaciones afirman que en la última reunión constataron que la propuesta ministerial seguía «lejos de las principales reivindicaciones» y que el borrador no incluye una norma propia, un ámbito de negociación diferenciado, una clasificación profesional adecuada ni una regulación satisfactoria de la jornada laboral. A pesar de la nueva cita anunciada, CESM y SMA mantienen intacto el calendario de paros y llaman a los facultativos a mantener la movilización hasta el viernes.
Un conflicto centrado en el Estatuto propio, las guardias y la clasificación profesional
El Estatuto propio es el principal punto de ruptura. CESM y SMA consideran imprescindible un espacio negociador exclusivo que garantice interlocutores representativos del colectivo, y rechazan la alternativa de Sanidad de crear capítulos normativos o mesas técnicas, al entender que seguirían encuadrados en estructuras dominadas por otros sindicatos. La clasificación profesional es otro elemento clave: los facultativos reclaman el reconocimiento del grupo A1 plus como reflejo de su formación y responsabilidad, algo que el Ministerio no contempla en los términos exigidos por las organizaciones.
El régimen de guardias añade presión al conflicto. Los sindicatos denuncian que el borrador no las considera actividad extraordinaria ni asegura retribuciones superiores a la hora ordinaria, y tampoco reconoce su cómputo para la jubilación. Critican además que se mantenga la figura de las «necesidades del servicio», que, afirman, permite extender jornadas más allá de las 45 horas semanales, así como un régimen de incompatibilidades que juzgan discriminatorio y diferencias retributivas injustificadas entre profesionales.
La oposición política ha entrado de lleno en el debate. El Partido Partido Popular registró el miércoles una moción en el Senado para reprobar a la ministra Mónica García, a la que acusa de «bloqueo», «rigidez» y «falta de diálogo» en la tramitación del Estatuto Marco. La votación está prevista para el próximo martes 16, en una semana marcada por protestas y presión parlamentaria.
Reunión con los sindicatos del Ámbito y recrudecimiento del malestar
El conflicto también se manifiesta en el Ámbito de Negociación, donde SATSE-FSES, CCOO, UGT, CSIF y CIG-Saúde remitieron una carta al presidente Pedro Sánchez alertando de que la huelga indefinida convocada desde el 27 de enero responde al «claro desinterés» de Sanidad por alcanzar un acuerdo. En la misiva critican las declaraciones de la ministra, que aseguró que el Estatuto está «negociado en un 99%», algo que rechazan tajantemente. Aseguran que siguen pendientes asuntos esenciales relacionados con condiciones laborales, retribuciones, clasificación profesional, jubilaciones y jornada laboral.
Los sindicatos piden una acción de Gobierno coordinada e implicación de otros ministerios, a los que ya han remitido cartas sin recibir respuesta. Consideran que este silencio confirma que el bloqueo supera el ámbito de Sanidad. También expresan su malestar por la difusión pública de la última versión del anteproyecto del Estatuto Marco —fechada el 4 de diciembre— al mismo tiempo que se enviaba a las organizaciones, un gesto que interpretan como un cambio de criterio del Ministerio y una maniobra que no refleja la realidad del proceso negociador.
Anteproyecto y tensiones en una negociación estancada
El nuevo texto del Ministerio introduce cambios relevantes: los contratos por vacante no podrán superar tres años; los contratos temporales destinados a programas o exceso de tareas tendrán límites de tres años y nueve meses; y el incumplimiento obligará a indemnizar al trabajador. La clasificación profesional se redefine vinculando grupos al nivel de titulación del MECU y creando un Grupo 8 para categorías de mayor exigencia formativa. En materia de jornada, se fija un máximo de 45 horas semanales en cómputo cuatrimestral, con descansos mínimos de 12 horas y una limitación de 17 horas continuadas entre jornada y guardias.
CESM y el resto de organizaciones consideran que, pese a estos ajustes, el documento sigue lejos de responder a sus demandas. Denuncian que la negociación no ha avanzado en seis meses y que el conflicto se mantiene abierto, alimentado por posturas enfrentadas, consultas ralentizadas y un clima generalizado de preocupación en los centros sanitarios de todo el país.