La paciencia se acabó: el culebrón de Infecciosas

Nadie duda de que volveremos a sufrir una pandemia. La pregunta ahora es doble: cuándo llegará y cómo de preparada estará España para afrontarla en las mejores condiciones posibles.

Recientemente, los máximos representantes de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC) se personaron en el Ministerio de Sanidad para dar un golpe sobre la mesa. Son ya demasiados años de un culebrón que no parece acabar. España sigue sin la especialidad de Infecciosas y, como bien apuntó Javier Membrillo, presidente de la Sociedad en una entrevista publicada en Gaceta Médica, “somos una anomalía”.

Es normal que Membrillo se queje de forma airada porque, mientras otras especialidades han ido progresando -véase Urgencias y Emergencias-, Infecciosas sigue varada en el limbo de las diferencias entre CCAA. Hay regiones que partidarias de dar el paso y otorgar la luz verde a la nueva especialidad, pero otras no. Y así van pasando los meses. Los que más pierden con esta indecisión son, lamentablemente, los ciudadanos.

Por si fuera poco, a la especialidad de Infecciosas también le sobrevuela la amenaza de acabar como un Área de Capacitación Específica (ACE). Una solución insuficiente para la SEIMC y que alargaría el viacrucis de todos aquellos profesionales que quieren dedicar su carrera a esta especialidad y que pueden ver cómo su formación se dilatará hasta casi una década. Este hecho, en un contexto de escasez de profesionales y de cambio generacional, es algo muy parecido a un tiro en el pie.

La situación es todavía más sorpresiva después de que catástrofes como la pandemia o recientes emergencias climáticas como la DANA de Valencia hayan puesto de manifiesto la importancia de contar con unos buenos especialistas en Enfermedades Infecciosas. Por no hablar de la amenaza de la gripe aviar.

Nadie duda de que volveremos a sufrir una pandemia. La pregunta ahora es doble: cuándo llegará y cómo de preparada estará España para afrontarla en las mejores condiciones posibles. Esa pelota está ahora en manos de los consejeros autonómicos. En seis meses, cuando les toque votar, tendremos la solución. Esperemos no tener que lamentarnos dentro de unos años.


También te puede interesar…