A cada crisis que se nos viene encima respondemos con la improvisación del momento, desde el «cero energético» hasta la pandemia de coronavirus. La secuencia es ya familiar: llega la catástrofe, se anuncia un plan, se promete una regulación y se anuncia ampliamente. El Legislativo, en muchas ocasiones con amplio consenso, exige medidas. Y luego… nada. La política española parece actuar como una veleta: la prioridad del momento se impone, se declara urgente, se debate unas semanas… y se olvida hasta la próxima crisis.
Hoy es la energía. Ayer fue la sanidad. Mañana volverán ambas crisis, que los expertos de uno y otro lado aseguran. Y volveremos a escuchar que necesitamos un plan energético y un plan ante pandemias. El problema es que seguimos sin ninguno. Y lo más grave: nadie parece dispuesto a mover un dedo en el Parlamento.
«Volveremos a escuchar que necesitamos un plan energético como escuchamos un plan ante pandemias«
Porque aunque haya un Gobierno, los Grupos Parlamentarios deben hacer su labor, desde dentro y desde fuera del Gobierno. Y cuando no ocurre nada es porque no están los asuntos anunciados entre las prioridades. Lo que antes decidieron esos mismos grupos parlamentarios que era urgente y necesario, con otras personas que ahora no responden, u otros ministros que ahora ya no ejercen.
Anticipación
Expertos de todos los ámbitos lo repiten: necesitamos anticipación. Informes independientes. Comités de evaluación. Políticas basadas en evidencia. Pero esos comités no existen, y a los expertos y sociedades científicas no se les escucha. No hay estrategia, no hay calendario, no hay rendición de cuentas.
«No podemos permitirnos seguir acumulando promesas olvidadas»
El cero energético de 2025 (el primero, si no se remedia) no colapsó el sistema sanitario gracias a la infraestructura crítica de los hospitales. Pero una nueva pandemia, sin planificación previa, sí provocará caos durante meses. Ya lo vivimos. Lo sufrimos. Y, pese a ello, seguimos sin planes.
Como recordó Carles Fàbrega, director general de Salud Humana de HIPRA, en BIOSPAIN 2025, Europa necesita simplificar sus procesos regulatorios y prepararse para responder con agilidad ante las crisis sanitarias.
HIPRA no solo representa una historia de innovación nacional, sino la capacidad industrial real del sector de las vacunas en España, junto a compañías como Pfizer, Seqirus o Sanofi. Este sector no solo industrializa el país, sino que refuerza nuestra tan buscada autonomía estratégica, uno de los ejes vertebradores de la agenda europea.
Promesas olvidadas
No podemos permitirnos seguir acumulando promesas olvidadas. Es hora de cumplir, aunque sea con los compromisos que otros hicieron durante esas crisis que siempre provocan “firmes decisiones”… que se las lleva el viento del olvido. Porque las emergencias volverán. Y cuando lleguen, ya será demasiado tarde para improvisar.
Tanto el rechazo al Anteproyecto de Ley de la Agencia Estatal de Salud Pública como la anunciada regulación para 2025 de una Ley de Pandemias son ejemplos de que estamos perdiendo el norte de lo relevante. Y el tiempo se acaba porque los riesgos siguen estando ahí.
Los actuales parlamentarios y dirigentes políticos no son responsables de las promesas incumplidas de los que les precedieron. Pero pueden corregir el error y hacer que las cosas sucedan. Nuestra sociedad y la sanidad siguen esperando sus planes contra Pandemias y amenazas mixtas. ¿Qué partido tomará la iniciativa?