Programas de cribado para controlar el aumento de las ITS

Tribuna por Luis Piñeiro del Servicio de Microbiología del Hospital Universitario de Donostia

El último Informe de Vigilancia Epidemiológica en España constata el acusado incremento de las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS), especialmente clamidiasis y gonococia en jóvenes de 20-24 años. Los motivos son múltiples: inicio temprano de relaciones sexuales, más parejas y conectividad (redes sociales, viajes), nuevos riesgos (chemsex), pero sobre todo por la menor utilización del preservativo. En este contexto, y siguiendo las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y sociedades científicas internacionales, es fundamental reforzar las medidas de prevención primaria como la educación sexual e incluir programas de prevención secundaria como cribados en población vulnerable (gestantes, jóvenes y otros grupos).

Luis Piñeiro, del Servicio de Microbiología, del Hospital Universitario de Donostia.

El diagnóstico de estas infecciones debe combinar la sospecha clínica (anamnesis completa según síntomas y prácticas sexuales) y la confirmación microbiológica (técnicas moleculares sindrómicas), para iniciar cuanto antes un tratamiento dirigido con el antibiótico más adecuado. Es importante conocer que con frecuencia pueden ser inicialmente asintomáticas, pasando desapercibidas y transmitiéndose entre la población sexualmente activa, pero con el tiempo causar consecuencias graves en la salud: infertilidad, epidídimo-orquitis, enfermedad inflamatoria pélvica y complicaciones gestacionales. Por eso, incluir estrategias preventivas de cribado en la población con más riesgo permite detectar la infección asintomática para poder tratarla antes de ocasionar sus posibles consecuencias y reducir su transmisión. Para ello es necesario previamente realizar estudios de prevalencia locales, ya que en este tipo de infecciones se considera que un cribado es costo-eficaz si la prevalencia de la infección es >1-3% y la cobertura de la población diana >70%.

En Gipuzkoa, tras un primer estudio de la prevalencia por grupos de edades en puérperas, desde 2016 se incluyó un cribado de infección por clamidia en la revisión gestacional del primer trimestre en menores de 30 años, detectándose anualmente en un 3-4% y con una cobertura >85%. Durante 2025 se iniciará otro estudio de prevalencia de ITS por clamidia, gonococo y micoplasma en mujeres de 25 años que se incorporan al programa de cribado de cáncer de cérvix de Euskadi. Obtener percepción de beneficio y sensibilización sin estigma frente a las ITS, son fundamentales para alcanzar una adherencia suficiente en la población cribada.

En conclusión, identificar grupos de población con alta prevalencia y proponer estrategias preventivas que consigan una suficiente aceptación, permitirá a las administraciones sanitarias implementar programas sostenibles y eficientes que contribuyan al control de las ITS.


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