La Sociedad Española de Urgencias y Emergencias (SEMES) ha recordado que cada año fallecen entre 15.000 y 20.000 personas en España a causa de la sepsis . Así, debido al Día Mundial de esta infección, han recalcado la importancia de su manejo y el diagnóstico precoz en los Servicios de Urgencias Hospitalarias (SUH) en una campaña divulgativa. Esta enfermedad se define como una situación de gravedad, y potencialmente letal. Se produce por una infección que provoca una respuesta inadecuada del organismo a esta. Esto origina un síndrome dinámico basado en una respuesta inflamatoria sistémica que puede desembocar en distintos grados de disfunción de uno o más órganos.
Esta infección provoca un total de 11 millones de personas fallecidas a nivel mundial, tal y como ha explicado el Grupo de Trabajo de Infecciones en Urgencias (INFURG-SEMES) en esta iniciativa. De este modo, una de cada cinco muertes en el mundo se asocia a la septicemia. La incidencia de los procesos infecciosos en los servicios de urgencias representa un gran impacto para los SUH, tal y como ha señalado SEMES en un comunicado. Esto supone el 15 por ciento de todos los pacientes atendidos en España. Por otro lado, entre el 6 y el 10 por ciento de los pacientes atendidos por procesos infecciosos en urgencias en nuestro país son catalogados como sepsis. No obstante, existe un infradiagnóstico de hasta entre en un 25 y 30 por ciento de los casos reales y de alrededor del 25 por ciento en los episodios de shock séptico.
La sepsis en Urgencias
"Los episodios de sepsis más frecuentes son los causados por una infección, como una neumonía, infecciones del tracto urinario o infecciones abdominales", tal y como ha explicado uno de los coordinadores de INFURS-SEMES, Agustín Julian. "Más de la mitad de los casos son atendidos inicialmente en los SUH. Por otro lado, entre el 50 y el 60 por ciento de todos los pacientes diagnosticados de sepsis o shock séptico que ingresan en la Unidad de Cuidados Intensivos proceden de Urgencias".
En este sentido, el papel de los SUH para la detección y manejo temprano de la sepsis es fundamental. "Identificarla de manera precoz y oportuna es crucial ya que permite iniciar de inmediato el tratamiento antibiótico. Algo clave para controlar la infección subyacente", tal y como ha destacado el miembro de INFURG-SEMES Julio Gamazo.
Sin embargo, para un correcto manejo de la septicemia es importante implementar otras medidas de soporte como la estabilización hemodinámica y el control del foco de la infección. "En las primeras horas tras el diagnóstico, cada acción cuenta y en Urgencias estamos entrenados para reconocer los primeros síntomas, como son la fiebre, la taquicardia, la taquipnea, la hipotensión arterial y la alteración de la conciencia", ha detallado Gamazo. Esto permite activar de inmediato los protocolos para aumentar de manera significativa las probabilidades de supervivencia del paciente ante una situación tan crítica.
Los retos diagnósticos de la sepsis
Desde principios de 2010 hasta la actualidad, han comenzado a aplicarse algunas técnicas rápidas sobre colonia o sobre muestra directa, capaces de acortar el tiempo de incertidumbre entre la terapia empírica y la dirigida. El secretario del grupo de trabajo INFURG-SEMES, Francisco Javier Candel, ha añadido que "en los últimos 5 años ha eclosionado la tecnología asociada al diagnóstico, de manera que podemos detectar no solo el microorganismo que causa la sepsis sino sus mecanismos de resistencia. Gracias a esto, se consigue una adecuación del tratamiento antibiótico más temprana y evitar la utilización innecesaria de antimicrobianos de amplio espectro, lo que conduce a un menor impacto ecológico".
Para el Candel, la prueba de diagnóstico de la sepsis ideal se resumen en cuatro puntos:
- Detección rápida (el patógeno debe identificarse en menos de tres horas), incluyendo bacterias, virus y hongos, para el inicio inmediato de tratamientos antibióticos específicos.
- Que sea lo menos invasiva posible.
- Que tenga una alta sensibilidad y especificidad para que sus resultados sean fiables.
- Que se puedan integrar en el flujo de trabajo clínico (procedimiento fácil de usar e interpretar).