El modelo de asistencia sanitaria de Muface, que en su primera licitación de 2024 no logró atraer aseguradoras debido a condiciones económicas poco favorables, ha dado un giro con la introducción de un nuevo pliego que mejora significativamente su atractivo. Ahora, con un esquema de financiación revisado y mayores garantías ante pérdidas, nuevas aseguradoras están considerando participar en el concierto. De hecho, esta misma mañana se ha conocido que Adeslas, tras el estudio de los pliegos, se presentará a la nueva licitación.
Después de que las tres aseguradoras que sostenían la mutualidad -la citada Adeslas, Asisa y DKV- rechazaran las primeras ofertas, la situación ha cambiado drásticamente después de que el Gobierno ofreciera unas mejores condiciones. Entre ellas destaca el aumento de la prima hasta tocar el 41,2%, la cota que reclamaban estas entidades. Tal ha sido el giro de guion, que incluso aseguradoras como Axa o incluso Mapfre, que hace años abandonó este modelo, reconocieron estar evaluando los pliegos.
Con un esquema de financiación revisado y mayores garantías ante pérdidas, nuevas aseguradoras están considerando participar en un concierto al que concurrirá adeslas
Economistas como David Cantarero, Catedrático en el área de Economía Aplicada de la Universidad de Cantabria y Responsable del Grupo de I+D en Economía de la Salud del Instituto de Investigación Sanitaria Valdecilla (IDIVAL) explican que estas modificaciones aportan estabilidad financiera y redistribución de riesgos, lo que ha despertado un renovado interés en el sector asegurador. "El punto clave en esta supuesta ‘negociación multilateral’ es conocer realmente la opinión y decisión final de las aseguradoras sobre estos nuevos pliegos, dado que son ellas las que tienen la última palabra en este sainete", señala Cantarero. Además, añade que "es evidente que el nuevo pliego ha corregido algunos desequilibrios y mejorado la financiación, lo que hace que las entidades vean con mejores ojos su participación en este modelo".
Corrección de desequilibrios y mejora en la financiación
Uno de los principales factores que desalentaron la participación de aseguradoras en la primera licitación fue la acumulación de pérdidas en los ejercicios anteriores, sumada a unas condiciones económicas que no resolvían los problemas financieros del sistema. En respuesta, la nueva licitación ha incorporado ajustes que buscan garantizar la sostenibilidad y calidad asistencial.
"La nueva licitación supone más dinero para la prestación del servicio, lo que favorece que las aseguradoras se interesen por el concurso público"
Rosa María Urbanos, catedrática del Departamento de Economía Aplicada, Pública y Política de la Universidad Complutense de Madrid
Las mejoras incluyen una adaptación de la financiación según tramos de edad, una medida clave para equilibrar los costes y distribuir mejor los recursos. Además, se ha introducido la posibilidad de reclamar pérdidas en circunstancias imprevisibles, lo que proporciona un margen de seguridad adicional para las aseguradoras. De hecho, Cantarero ha calificado estas modificaciones como ajustes "técnicos" que, en la práctica, ofrecen mayor flexibilidad y seguridad financiera a las entidades aseguradoras. "Las aseguradoras llevaban más de 16 semanas solicitando estos cambios, y ahora que se han implementado, existe una mayor disposición a volver a entrar en el concierto", afirma el economista.
Factores decisivos
El envejecimiento de la cartera de asegurados y el impacto de la inflación han sido factores determinantes en la necesidad de reformular la financiación de Muface. El incremento del 41,2% en las primas permite a las aseguradoras hacer frente a estos desafíos, garantizando una mayor estabilidad financiera. Como destacado Rosa María Urbanos, catedrática del Departamento de Economía Aplicada, Pública y Política de la Universidad Complutense de Madrid, la nueva licitación "supone más dinero para la prestación del servicio, lo que favorece que las aseguradoras se interesen por el concurso público". No obstante, aunque esta mejora en la financiación es clave, sigue existiendo la necesidad de un marco estable y predecible para las aseguradoras", matiza Cantarero
Competencia en el sector
La mejora en las condiciones ha despertado el interés de nuevas entidades, como Axa o Mapfre que han comunicado su predisposición a analizar al nuevo pliego, aunque no han confirmado su presencia al nuevo concierto. No obstante, la entrada de nuevas compañías no solo garantizaría la viabilidad del modelo, sino que fomentaría la competencia, asegurando la libertad de elección de los mutualistas y mejorando la calidad asistencial. "El hecho de que haya más actores interesados en este modelo refuerza su viabilidad a medio y largo plazo, siempre y cuando se mantenga un equilibrio financiero adecuado", explica Cantarero.
"El principal reto es que las aseguradoras no eligen a los empleados públicos que atienden, por lo que su rentabilidad depende directamente de las condiciones del concierto"
David Cantarero, Catedrático en el área de Economía Aplicada de la Universidad de Cantabria y Responsable del Grupo de I+D en Economía de la Salud del Instituto de Investigación Sanitaria Valdecilla (IDIVAL)
Desde una perspectiva económica, Cantarero señala que si ninguna aseguradora acudiera al concierto, la carga recaería completamente sobre el sector público, aumentando los riesgos financieros y de gestión. "Si no acude ninguna, lógicamente el traslado de riesgos recae sobre el sector público sanitario, y si van todas, al menos se prorratea y comparte dicho tipo de riesgos", explica el economista. En cambio, si todas las aseguradoras decidieran participar, el riesgo se repartiría y se optimizarían los recursos, asegurando una prestación de calidad para los funcionarios. El principal reto es que las aseguradoras no eligen a los empleados públicos que atienden, por lo que su rentabilidad depende directamente de las condiciones del concierto", puntualiza Cantarero.
¿Suficientes garantías para las aseguradoras?
A pesar de los avances, persisten ciertas preocupaciones en el sector asegurador. Aunque las nuevas condiciones incluyen un mayor respaldo financiero, algunas cláusulas más restrictivas han generado incertidumbre. En particular, la posibilidad de sanciones económicas elevadas, la obligación de cumplir tiempos de atención más exigentes y la posibilidad de expulsión en caso de incumplimientos reiterados representan un desafío para las aseguradoras.
"La flexiseguridad es clave para que las aseguradoras confíen en este modelo y puedan asumir el compromiso sin temor a sanciones excesivas"
David Cantarero, Catedrático en el área de Economía Aplicada de la Universidad de Cantabria y Responsable del Grupo de I+D en Economía de la Salud del Instituto de Investigación Sanitaria Valdecilla (IDIVAL)
Para Cantarero, este escenario crea una "zona gris" de incertidumbre que podría afectar la decisión final de las aseguradoras. "A pesar de que el incremento en las primas y el respaldo ante pérdidas son decisiones bien recibidas, las condiciones más restrictivas en los nuevos pliegos crean preocupación en el sector por la posible imposición de sanciones económicas considerables". Por ello, añade que "la flexiseguridad es clave para que las aseguradoras confíen en este modelo y puedan asumir el compromiso sin temor a sanciones excesivas".
Perspectivas de futuro
El Gobierno ha dejado claro que no tiene intención de dejar caer el modelo de Muface. En el caso de que ninguna aseguradora se presente nuevamente, lo más probable es que se realice una nueva ronda con condiciones aún más atractivas. Sin embargo, con la actual mejora en la financiación y las garantías adicionales, todo apunta a que al menos algunas aseguradoras volverán a participar en el sistema. "El hecho de que el modelo se haya adaptado a las necesidades de las aseguradoras sugiere que no veremos un nuevo vacío en la licitación, pero es fundamental seguir refinando las condiciones para evitar futuras crisis de participación", concluye Cantarero.
La mayor financiación, la redistribución de costes y la flexibilidad ante pérdidas han hecho que el modelo vuelva a ser atractivo para el sector
En conclusión, la segunda licitación de Muface ha logrado corregir varios de los problemas que inicialmente alejaron a las aseguradoras. La mayor financiación, la redistribución de costes y la flexibilidad ante pérdidas hacen que el modelo vuelva a ser atractivo para el sector. Ahora, la decisión final está en manos de las aseguradoras, cuya participación será clave para la sostenibilidad del sistema a medio y largo plazo y, de hecho, hasta el 4 de marzo la incertidumbre seguirá siendo la protagonista de esta serie, que ya va teniendo demasiados capítulos. Por el momento, Adeslas ya ha dado el primer paso para la sostenibilidad de este sistema.