La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha denunciado que las comunidades autónomas ya están preparando el cierre de miles de camas hospitalarias y quirófanos ante la falta de refuerzos de personal sanitario durante los meses de verano. Según el sindicato nacional, esta situación se hará especialmente evidente a partir del 1 de julio, coincidiendo con el inicio del periodo vacacional del personal sanitario.
Los delegados de CSIF han constatado que el resultado será que miles de camas de hospitales, de urgencias, servicios de cirugía, consultas hospitalarias y de otros servicios en todo el país cerrarán durante el verano. Además, muchos centros de salud no tendrán actividad por la tarde por falta de plantilla, lo que se notará en aquellas zonas de "especial afluencia turística" y tendrá como consecuencia el incremento de las listas de espera. CSIF denuncia la opacidad de las CCAA en hacer públicos sus planes de refuerzo y de contingencia, a pesar de sus "reiteradas peticiones" y de las demás organizaciones sindicales presentes en el Ámbito de la Sanidad.
En este sentido, CSIF ha advertido de que las comunidades autónomas han proporcionado los datos de forma disgregada, por hospitales y servicios, "sin una estructura homogénea que permita realizar comparaciones con años anteriores". Esta falta de uniformidad, señalan, dificulta un diagnóstico preciso sobre los recursos materiales y humanos con los que contará el Sistema Nacional de Salud (SNS) para atender a la población durante los meses de verano.
Según datos de la Seguridad Social recogidos por el sindicato nacional, "en mayo solo se han creado 5.589 puestos de trabajo en la sanidad, frente a los 13.202 del pasado año, es decir, menos de la mitad". Además, CSIF ha denunciado que tampoco hay personal disponible en las bolsas de contratación de algunas categorías, principalmente especialistas tanto de enfermería y medicina, por lo que será muy difícil sustituir al 100% de las plantillas por vacaciones.
"Esta situación obligará a las CCAA a cerrar camas hospitalarias, retrasar pruebas y cirugías no urgentes, unificar unidades, cambiar turnos y a trasladar a médicos de centros de salud a zonas costeras para cubrir consultas por las tardes", han explicado desde la organización sindical.
Situación en las comunidades autónomas
En Madrid, por ejemplo, el Hospital Gregorio Marañón cerrará, de media, una de cada cuatro camas durante los meses de julio y agosto, mientras que las camas postquirúrgicas se mantendrán operativas en un 80% en ese mismo periodo. También se prevén cierres en los hospitales Infanta Cristina e Infanta Sofía, y el Hospital Carlos III clausurará el 30% de sus camas. La situación en Atención Primaria también es preocupante: CSIF Madrid advierte del riesgo de colapso por la falta de personal, ya que la Consejería de Sanidad apenas cubrirá el 9% de las vacantes en medicina de familia y el 8% en pediatría, mientras que en el caso de las matronas el porcentaje no alcanzará ni el 50%.
En Cataluña, los hospitales volverán a reducir su actividad durante el verano, como cada año, pero el problema sigue siendo estructural: la falta de personal derivada de una insuficiente inversión presupuestaria. También aquí se prevén saturaciones en urgencias, especialmente en zonas con gran afluencia turística.
CSIF Madrid advierte del riesgo de colapso por la falta de personal, ya que la Consejería de Sanidad apenas cubrirá el 9% de las vacantes en medicina de familia
En Galicia está previsto el cierre de 322 camas hospitalarias, aunque en cuanto a quirófanos y camas quirúrgicas se intentará mantener el mayor número operativo posible. En La Rioja, algunas áreas del Hospital San Pedro de Logroño permanecen cerradas, lo que obliga al personal sanitario —médicos, enfermeros, TCAEs y técnicos de diferentes categorías— a doblar turnos, encadenar guardias y superar su jornada laboral habitual para mantener la cobertura asistencial.
En Aragón, se prevé este verano el cierre de 682 camas hospitalarias y quirúrgicas, lo que representa un 14% más que el año pasado. La falta de personal es especialmente preocupante, ya que el próximo 6 de julio finalizan contrato 1.400 sanitarios y aún no se ha confirmado si serán renovados o cesarán definitivamente. Servicios esenciales, como la unidad de ictus, corren serio riesgo si no se garantiza esa cobertura. En Andalucía, la situación se repite una vez más.
CSIF ha señalado que lleva años denunciando la escasa cobertura de sustituciones en periodos vacacionales, y este año el Servicio Andaluz de Salud contratará un 18% menos de facultativos especialistas respecto al verano pasado, lo que afectará de manera especial a las zonas costeras. De los 1.513 centros de salud de la comunidad, solo uno de cada cuatro abrirá por la tarde durante los meses estivales. La actividad quirúrgica se reducirá un 25%, mientras que la hospitalaria se mantendrá en torno al 75%.
En Castilla-La Mancha, CSIF ha afirmado que teme que la cifra de camas cerradas supere incluso las 200 del verano pasado, debido a la falta de contrataciones suficientes. A pesar de la activación de la bolsa de trabajo estival, las restricciones en las incorporaciones en todas las categorías están provocando una sobrecarga para el personal en activo. No se están cubriendo bajas por incapacidad temporal ni vacaciones, lo que repercutirá en la calidad asistencial, incrementando las listas de espera tanto en Atención Primaria como en consultas especializadas, pruebas diagnósticas e intervenciones quirúrgicas.
Asturias prevé el cierre de 300 camas
En Asturias, se prevé el cierre de más de 300 camas, llegando incluso al cierre de plantas completas en algunos centros hospitalarios. Mientras que en julio se espera una actividad quirúrgica relativamente normal, en agosto se reducirá considerablemente, en algunos casos durante dos meses consecutivos. La cobertura de personal de refuerzo es insuficiente, los contratos solo cubren mínimos y la carga de trabajo recae en las plantillas activas. Además, se están denegando incluso permisos sin sueldo debido a la falta de profesionales, un problema que se agrava cada verano por el vaciamiento de las bolsas de empleo.
En Extremadura, CSIF también ha denunciado que el Servicio Extremeño de Salud ha proporcionado información incompleta y fragmentada sobre las contrataciones y cierres previstos, lo que impide conocer de forma clara un plan de contingencia para el verano. En Badajoz, el Hospital Perpetuo Socorro cerrará la mitad de su UCI y la Unidad de Reanimación en agosto, y el bloque quirúrgico de Cirugía Ortopédica y Traumatología también permanecerá clausurado. La Unidad de Ginecología del Hospital Materno Infantil permanecerá cerrada entre el 15 de julio y el 14 de septiembre, y la actividad quirúrgica se reducirá hasta el 35%. En el Área de Salud de Cáceres, el Hospital Universitario funcionará al 60% en julio, bajará al 40% en agosto y recuperará parcialmente el ritmo en septiembre. Las consultas externas del Hospital San Pedro de Alcántara reducirán su actividad al 40% durante el periodo estival.
En Cantabria, CSIF ha advertido que la falta de refuerzos obligará al cierre de numerosos consultorios rurales y mantendrá muchos centros de salud en mínimos. También se prevé el cierre de un 20% de las camas quirúrgicas. En Castilla y León no se esperan contrataciones de especialistas debido a la ausencia de profesionales en las bolsas de empleo.
En Castilla y León no se esperan contrataciones de especialistas debido a la ausencia de profesionales en las bolsas de empleo
Aunque la Consejería de Sanidad ha ordenado no cerrar centros de salud, en Burgos algunos ya han comenzado a reducir su horario por las tardes. Se está procediendo a una reorganización temporal de recursos para reforzar las zonas con mayor presión asistencial. A pesar de ello, se prevé un descenso general de la actividad quirúrgica con cierre de plantas durante una media de dos meses.
En Baleares, CSIF ha calculado que en agosto se cerrarán hasta 150 camas por la falta de médicos, enfermeros y otros profesionales. Algunas áreas de salud han programado refuerzos en los equipos de Atención Primaria, aunque se considera insuficiente.
Por último, en Murcia, CSIF ha reclamado que se cubran todas las vacantes por vacaciones y bajas, ya que hasta ahora apenas se cubre un 40 %. Esta escasez de plantilla provoca una sobrecarga para el personal en activo y obliga al cierre de consultorios y plantas hospitalarias, especialmente en zonas del interior.