Este lunes, la Organización Médica Colegial (OMC) presenta los resultados de su segundo estudio: "El Médico de Familia en España", un informe que recoge la situación actual de los médicos de Atención Primaria, tanto en el entorno rural como en el urbano. "Estos datos demuestran que la AP esta en crisis y entre todos tenemos que salir de ella", señala Hermenegildo Marcos, representante nacional de la sección de Médicos de Atención Primaria Rural, presenta el informe en la sede de la OMC.
Esta es la segunda encuesta que realiza la OMC, tras una primera edición en 2021. En esta ocasión, se han recogido las respuestas de 1.784 médicos entre 2024 y 2025, lo que también ha permitido comparar la evolución de la situación. Según destaca Marcos, portavoz del estudio, "uno de los principales hallazgos es la creciente masificación en la Atención Primaria urbana, que se agrava día tras día, mientras que en el ámbito rural la conciliación entre la vida laboral y familiar es prácticamente inexistente". A ello se suman dificultades comunes en ambos entornos para atraer y retener profesionales, lo que pone en evidencia la necesidad de reformas urgentes en el modelo asistencial.
Jesús Rodríguez, vicepresidente segundo del Colegio de Médicos de Asturias, ha sido el encargado de presentar los datos del informe, en el que se destaca que la mayoría de los médicos de familia acumulan más de 26 años de ejercicio profesional. "Los resultados de la encuesta muestran que un 20% de los médicos de Atención Primaria no están satisfechos con su situación laboral", ha señalado. Además, solo el 25% de los profesionales asegura poder conciliar su vida laboral y familiar, especialmente en el ámbito rural.
El dato que mas alarmado a los profesionales ha sido que el 75% de los médicos de familia se sienten "desprotegidos y poco respaldados" por la Administración sanitaria. Para los portavoces de la OMC este sentimiento de desamparo institucional constituye un indicador más de la "insatisfacción generalizada" que afecta al colectivo de atención primaria, y pone de relieve la necesidad urgente de medidas estructurales que fortalezcan su reconocimiento, seguridad y condiciones laborales.
Condiciones en los centros de salud
En lo referido a las condiciones en los centros de salud, los datos son negativos: solo el 31% de los médicos consideran que tienen unas infraestructuras adecuadas y apenas el 34% considera suficiente la dotación diagnostica. "Estos porcentajes son muy similares a los de la encuesta de 2021, lo que demuestra que continua la falta de inversión y la reposición de materiales", afirma Rodríguez.
Además, en lo relativo a la formación y la docencia, las quejas continúan repitiéndose: la Medicina Familiar no se estudia en las facultades universitarias y "es difícil que los estudiantes lo elijan lo que no conocen". El estudio asimismo muestra que el 65% de los médicos encuestados trabaja en centros acreditados para la docencia, lo que representa un avance positivo.
Destaca una mayor proporción de tutores acreditados en zonas rurales, lo que se perfila como una oportunidad clave para fomentar la formación especializada en estos entornos y atraer a futuros profesionales. Sin embargo, la participación en la docencia universitaria y en la investigación sigue siendo un área con un gran margen de mejora en ambos ámbitos.
Por su parte, el informe también pone de relieve una serie de dificultades estructurales que afectan especialmente al ejercicio de la medicina en zonas rurales. Un 25% de los médicos recorre más de 30 kilómetros para llegar a su centro de trabajo, y un 65% utiliza su vehículo particular sin recibir compensación económica por ello. Además, uno de cada cuatro profesionales no puede disfrutar del descanso obligatorio tras las guardias, lo que agrava la sobrecarga laboral.
A estas condiciones se suman carencias estructurales y una falta de conocimiento por parte de la Administración sobre la realidad asistencial en estos entornos, lo que dificulta aún más la conciliación entre la vida personal y profesional. Asimismo, Rodríguez señala las diferencias entre ambos entornos: "Persiste la desigualdad entre el medio urbano y el rural, destacando que en el entorno rural hay más estabilidad, pero mayores carencia logísticas".
Factores clave
María del Mar Martínez, representante nacional de la sección de Médicos de Atención Primaria Urbana, señala tres factores clave que distinguen la práctica en entornos urbanos respecto a la rural. En primer lugar, destaca la intensa presión asistencial que sufren los profesionales en las ciudades: "La media de consultas se sitúa entre 35 y 40 pacientes por la mañana, aunque en muchos casos llegamos a atender entre 50 y 60 personas al día. Para garantizar una atención de calidad, no deberían superarse los 30 pacientes por jornada".
El segundo aspecto que remarca es el perfil demográfico de la población atendida: "La población española está mucho más envejecida y requiere más tiempo y dedicación en consulta". Esta situación, unida a la insuficiencia de plantillas, provoca una sobrecarga asistencial insostenible, asegura Martínez.
Por último, la representante nacional señala el impacto que tiene la labor formativa en los centros acreditados para recibir a residentes de Medicina Familiar y alumnos de grado. "Esto exige más personal y tiempo, que acabamos sacando de nuestro propio horario laboral. Es necesario reflexionar seriamente: ha llegado el momento de ofrecer contratos estables y poner fin a la precariedad laboral en Atención Primaria".
Desde la perspectiva rural, José Manuel Cucalón, vocal de Atención Primaria Rural del Colegio de Médicos de Zaragoza, advierte que más de ocho millones de personas viven en el entorno rural, con una población mayoritariamente envejecida y femenina. "Tienen el mismo derecho a una atención sanitaria de calidad, pero la Medicina de Familia en estos territorios atraviesa una auténtica crisis. Hay un problema claro: las plazas rurales son de difícil cobertura, muchos residentes no quieren ir a estos destinos y algunos alcaldes ya han advertido que se están quedando sin médicos".
Cucalón explica que las encuestas realizadas en los últimos años reflejan una tendencia preocupante: "En 2021, el 25% de los médicos rurales manifestaba su intención de trasladarse. La encuesta que presentamos ahora buscaba identificar qué ha cambiado, pero la realidad persiste”.
Asimismo, insiste en que la medicina rural necesita adaptarse a los nuevos tiempos: "No puede ser que un médico esté solo, aislado, en un centro de salud sin actividad. La conciliación de uno no puede ser la desconciliación de otro. Hay que analizar todos los elementos del sistema: ¿tenemos profesionales suficientes? ¿Se están formando para el ámbito rural? ¿Algunos residentes han elegido este entorno?"