La aseguradora DKV ha seguido los pasos de Adeslas y ha decidido abandonar el concierto de Muface argumentando que las condiciones económicas propuestas son insuficientes para mantener un equilibrio entre ingresos y gastos. Este anuncio agrava la crisis en el modelo mutualista, que afronta uno de sus momentos más críticos en sus 50 años de historia.
En un comunicado emitido esta mañana, DKV expresó que, tras años de participar en Muface, las pérdidas acumuladas en el último concierto superaron los 70 millones de euros antes de impuestos. Según la aseguradora, las condiciones ofrecidas para el nuevo concierto no son suficientes para revertir esta tendencia. La compañía estimó que las pérdidas bajo el nuevo acuerdo podrían alcanzar los 100 millones de euros debido al impacto de la normativa contable IFRS17.
Durante los últimos diez años, el gasto sanitario per cápita de las comunidades autónomas ha aumentado un 60,6%, mientras que la prima ponderada de Muface solo ha crecido un 31,6%
La aseguradora señaló que el modelo actual está "infrafinanciado". Durante los últimos diez años, el gasto sanitario per cápita de las comunidades autónomas ha aumentado un 60,6%, mientras que la prima ponderada de Muface solo ha crecido un 31,6%, lo que representa apenas la mitad del incremento. Esto, argumenta DKV, hace insostenible continuar con el acuerdo bajo las condiciones actuales.
El Gobierno había ofrecido una subida acumulada de las primas del 33% durante los próximos tres años, elevando el presupuesto del concierto a 4.500 millones de euros. Sin embargo, DKV había solicitado un incremento del 41% para compensar los costes crecientes de las prestaciones sanitarias. La aseguradora calificó esta oferta como insuficiente, destacando que la brecha entre los ingresos y el gasto sanitario se ha ampliado considerablemente en los últimos años.
Impacto en los mutualistas
La salida de DKV afecta directamente a los 199.619 funcionarios y sus familias que recibían atención sanitaria a través de la aseguradora. Aunque DKV continuará ofreciendo cobertura hasta el final de la prórroga del actual concierto, que vence en marzo de 2025, los mutualistas tendrán que cambiar de proveedor sanitario a partir de entonces.
El anuncio también deja a Asisa como la única aseguradora que podría asumir el concierto de Muface para los años 2025, 2026 y 2027
El anuncio también deja a Asisa como la única aseguradora que podría asumir el concierto de Muface para los años 2025, 2026 y 2027. Sin embargo, la capacidad de Asisa para gestionar la atención médica de 1,5 millones de mutualistas en solitario es incierta. La aseguradora aún no ha confirmado su participación y está evaluando las condiciones ofrecidas por el Gobierno.
Un modelo en crisis
El abandono de DKV marca un segundo golpe devastador para Muface en apenas dos meses, tras la decisión de Adeslas de retirarse a finales de 2024. Ambas compañías han argumentado que las condiciones económicas del concierto no permiten cubrir los crecientes costes del sistema sanitario. Este éxodo pone en jaque la sostenibilidad del modelo mutualista, que históricamente ha proporcionado a los funcionarios una alternativa a la sanidad pública.
Por su parte, el ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, había mostrado confianza en que las aseguradoras aceptarían la oferta del Gobierno, calificándola como un "esfuerzo sin precedentes". Sin embargo, la salida de DKV subraya que el aumento de la prima no ha sido suficiente para retener a las aseguradoras en un modelo que consideran económicamente inviable.
DKV ha mostrado disposición a continuar prestando servicios a Muface Internacional, que da cobertura sanitaria a los funcionarios destinados en el extranjero, durante un año más
Aunque DKV ha decidido abandonar el concierto nacional, la aseguradora ha mostrado disposición a continuar prestando servicios a Muface Internacional, que da cobertura sanitaria a los funcionarios destinados en el extranjero, durante un año más. Esta excepción sugiere que las condiciones económicas para este segmento podrían ser más favorables o que la aseguradora busca mantener una presencia mínima en el sistema mutualista.
Futuro incierto
Con la salida de DKV y Adeslas, el futuro de Muface se torna cada vez más incierto. Si Asisa decide no participar en el nuevo concierto, el modelo mutualista podría enfrentarse a un colapso, dejando a más de un millón de funcionarios sin la opción de elegir entre la sanidad pública y privada.
La decisión de Asisa será crucial para determinar el destino de Muface y la continuidad del modelo
Por ahora, el plazo para que las aseguradoras presenten su candidatura al nuevo concierto finaliza el próximo 15 de enero. La decisión de Asisa será crucial para determinar el destino de Muface y la continuidad de un modelo que ha sido una pieza clave en el sistema de bienestar de los funcionarios españoles durante medio siglo. Sin embargo, incluso si Asisa se compromete, las dificultades para sostener el sistema a largo plazo persisten, y el debate sobre su reforma o posible desaparición parece inevitable.
CSIF
Por su parte, la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) denuncia la grave situación de Muface tras el anuncio de DKV y Adeslas de no renovar su concierto con la mutualidad. Exigen al Gobierno una solución inmediata, acusándolo de falta de transparencia y dejación de funciones al no proporcionar informes económicos ni garantizar la viabilidad del sistema. Solicitan la convocatoria urgente del Consejo General de Muface para evaluar alternativas que aseguran la atención sanitaria de los mutualistas, un derecho laboral inherente.
CSIF solicita la convocatoria urgente del Consejo General de Muface para evaluar alternativas que aseguran la atención sanitaria de los mutualistas, un derecho laboral inherente.
CSIF asesorará a los funcionarios para emprender acciones judiciales contra la falta de asistencia sanitaria y reclamar daños y perjuicios. Además, alertarán sobre el incumplimiento de clínicas y hospitales respecto a la continuidad asistencial ordenada por el Gobierno. Reiteran su defensa del modelo y no descartan movilizaciones, paros o huelgas para proteger este sistema, considerado patrimonio de los funcionarios públicos.