«El cáncer aumenta en incidencia y largos supervivientes; no es suficiente que los profesionales que se incorporan sean equivalentes a las jubilaciones»

Entrevista a César Rodríguez, presidente de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM).

César Rodríguez, presidente de SEOM, dirige GM
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Cada 4 de febrero se conmemora el Día Mundial contra el Cáncer. Una fecha para visibilizar la enfermedad y los retos pendientes en esta especialidad. César Rodríguez, presidente de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), y jefe de Sección del Servicio de Oncología Médica del Hospital Clínico Universitario de Salamanca, visita la sede de Gaceta Médica para Para abordar la actualidad, los últimos datos y los desafíos pendientes.

Pregunta. El lunes presentaban el informe ‘Las cifras del cáncer 2024’; en este se refleja que se espera un aumento de los casos de cáncer en 2024 del 2,6 por ciento en España y se observan tendencias como una reducción de los casos de cáncer de pulmón en hombres mientras que en mujeres aumentan. ¿Qué conclusiones o valoraciones saca de los datos de este documento?

Respuesta. El incremento del número de casos era 'esperable', siempre recordando que es una estimación que se hace en función de los datos recogidos hasta el momento y las tendencias. Ese incremento del 2,6 por ciento tiene que ver con el aumento de la población y el envejecimiento de  la sociedad, ya que precisamente la edad es un factor de riesgo en cáncer. Luego estarían otros factores; se está viendo en recientes publicaciones un incremento de casos en personas jóvenes que probablemente se deban a factores de riesgo modificables. Estos causan el 40 por ciento de los tumores y son responsables de un tercio de los fallecimientos; no hemos conseguido impactar lo suficiente para reducirlos. 

César Rodríguez, presidente de SEOM.

P. En el informe se refleja que el cáncer colorrectal sigue siendo el que acumula más casos sin diferenciar por sexo. ¿Cuál es la situación?

R. En un tumor como es el cáncer de colon y recto, que es el que más incidencia acumula en la población global con unos 44.000 casos, no sabemos cómo puede estar influyendo la implementación de los programas de cribado. En la última década se han ido implementando en las diferentes comunidades autónomas, lo que probablemente esté llevando a que se esté diagnosticando antes; además la población cada vez participa más en estos programas. Hasta dentro de unos años, que veamos si influye esto en que haya una caída en los diagnósticos, no tendremos la fotografía completa. Además probablemente esta medida también influya en la supervivencia por la detección precoz. 

P. ¿Qué tendencias reflejan los datos de incidencia recopilados en este documento?

R. Después del colorrectal, en varones el primer tumor en incidencia sigue siendo el de próstata con más de 30.000 casos y en mujeres el de mama con 36.000. En ambos casos el segundo es colorrectal y el tercero el de pulmón. En este último, y en otros asociados al tabaquismo, como el de vejiga, estamos asistiendo a una disminución del número de casos en hombres y un aumento en mujeres, lo que parece estar relacionado con un mayor abandono del hábito tabáquico en varones. Durante la presentación del informe, Jaume Galcerán, presidente de REDECAN, indicaba que hace una década el cáncer de pulmón ni siquiera estaba entre los diez tipos de cáncer más diagnosticados en mujeres; ahora es el tercero. Lo más preocupante es que estas cifras de incidencia van paralelas a las de mortalidad, aumentando en mujeres y disminuyendo en hombres. Si la tendencia sigue así, puede que el cáncer de pulmón supere al de colon y al de mama como causa de mortalidad en mujeres.

Sigue habiendo a nivel poblacional menos fumadoras que fumadores. Pero en total un 17 por ciento de la población admite que fuma a diario, un 20 por ciento de varones y un 13 por ciento de mujeres aproximadamente. 

"Hace una década el cáncer de pulmón ni siquiera estaba entre los diez tipos de cáncer más diagnosticados en mujeres; ahora es el tercero. Lo más preocupante es que estas cifras de incidencia van paralelas a las de mortalidad"

P. También incide el informe en la importancia de evitar factores de riesgo prevenibles, que como mencionaba antes, tienen gran impacto en diagnóstico y mortalidad. ¿Cuáles destacan más allá del tabaquismo?

R. El tabaco causa el 90 por ciento de casos de cáncer de pulmón y está ligado a otros tumores; en total, casi un 20 por ciento de los tumores están relacionados con el tabaco. Pero hay más. El alcohol siempre ha estado en un segundo plano y es responsable de unas 12.000 muertes al año en España por cáncer; además de ser un riesgo per sé, es sinérgico con el tabaco, juntos aumentan la probabilidad de tener cáncer. Otro factor son las dietas inadecuadas o la obesidad; un tercio de la población infantil ya tiene sobrepeso y las tasas de obesidad siguen aumentando. Por otra parte está el sedentarismo; hay datos muy sólidos de que realizar actividad física, independientemente de factores como la dieta o la obesidad, impacta en el riesgo de desarrollar cáncer y en las recaídas. 

P. La campaña impulsada desde SEOM en el marco del Día Mundial del Cáncer pone el foco en la importancia del ejercicio físico en todas las fases de la enfermedad. ¿Cuál es su impacto?

R. Se ha demostrado que realizar actividad física regular moderada o intensa, incluyendo ejercicio de fuerza, en tumores como cáncer de mama o colon puede reducir el riesgo de padecerlos hasta en un 30 por ciento. Además, si hay un diagnóstico de cáncer y estás en tratamiento, los programas específicos no sólo mejoran el bienestar físico y emocional; hay estudios que reflejan que aumenta la respuesta a ciertos tipos de tratamiento sistémico o incluso podría mejorar la supervivencia. En personas diagnosticadas con cáncer de mama que han sido tratadas y se encuentran en seguimiento de implementación de programas de ejercicio físico, parece que reduce el riesgo de recaída. Esto tiene que ver con las vías metabólicas y las vías de proliferación, que a nivel molecular están bastante bien estudiadas. El ejercicio físico es una herramienta útil en prevención primaria, mejora del pronóstico y como prevención terciaria para reducir el riesgo de recaídas. 

"Hay datos muy sólidos de que realizar actividad física, independientemente de factores como la dieta o la obesidad, impacta en el riesgo de desarrollar cáncer y en las recaídas"

P. Desde SEOM y también desde otras entidades como la Organización Mundial de la Salud han puesto el foco en que al menos un tercio de los casos de cáncer serían evitables si se eliminasen factores de riesgo como el tabaco, alcohol, dietas inadecuadas o sedentarismo. ¿Dónde están fallando las estrategias de prevención primaria? 

R. Es un problema de salud global. El hábito tabáquico es un problema social en todos los países occidentales, al igual que el consumo de alcohol. Tenemos una asignatura pendiente con la educación reglada para la salud que ponga en valor hábitos de vida que puedan impactar en tu futuro. No se trata solo de hacer deporte y comer bien, sino en qué puede hacer el ciudadano para que viva más. Hay que dimensionar el riesgo que supone el alcohol y eliminar la parte de hábito social aceptado por todo el mundo. En el caso concreto del tabaco estamos asistiendo a otro problema importante, la sustitución del tabaco convencional por dispositivos que parecen disminuir ‘estéticamente’ el riesgo del tabaco. Actualmente, parece que tiene mucho ‘más glamour’ el vapeo, que parece menos ‘malo’.

P. Y en cambio ya se están observando efectos adversos…

R. Esto tiene dos problemas. Primero, no sabemos que sea menos malo, incluso conocemos que existen muchos productos relacionados con la combustión de estos dispositivos que son igual de cancerígenos que el tabaco. Y segundo, contienen sustancias como la nicotina que generan el mismo problema que el tabaco, la dependencia del hábito. ¿Qué ocurre? Que este tipo de dispositivos se están viendo como una alternativa menos perjudicial cuando no lo son. Y, además, atraen a un grupo de población, en general joven, que posteriormente presenta más riesgo de ser fumador activo de tabaco.

"Los nuevos dispositivos como vapeadores o tabaco calentado se están viendo como una alternativa menos perjudicial cuando no lo son. Y, además, atraen a un grupo de población, en general joven, que posteriormente presenta más riesgo de ser fumador activo de tabaco"

P. Precisamente, la campaña de SEOM en este Día Mundial Contra el Cáncer versa sobre la importancia de la actividad física tanto en materia de prevención como en todas las fases de la enfermedad oncológica y comunidades autónomas como Madrid o Andalucía han aprobado que se prescriba la actividad física como parte del tratamiento de estos pacientes. ¿Cómo son estas prescripciones y qué impacto tienen en los pacientes?

R. Todos los programas que hay de ejercicio físico están en etapas muy preliminares. Desde la SEOM hemos publicado un posicionamiento sobre ejercicio físico para los pacientes con cáncer. El ejercicio físico no es el mismo para todos los pacientes oncológicos, ya que dependerá de la situación de cada uno. En el documento establecemos dos ámbitos: el hospitalario, donde las recomendaciones de ejercicio deben tener una evaluación clínica muy intensa. Y el comunitario, donde cobran peso estrategias en las que prácticamente se puede equiparar el nivel de realización de ejercicio físico con el de la población general. Es necesario integrar a ‘nuevos’ profesionales, como especialistas en ciencias de la actividad física y el deporte. Evaluar, incorporar a diferentes profesionales y conseguir la colaboración entre los centros sanitarios y otras entidades es clave. Además, es importante que la realización de ejercicios físicos se haga bajo criterios de calidad y con personal entrenado.

P. La investigación en diagnóstico avanza y cada vez se avanza más en la simplificación de test, por ejemplo en muestras de sangre para diversos tipos de cáncer. ¿Qué nivel de implantación de estas pruebas hay en la práctica clínica? ¿Qué líneas de investigación hay abiertas en términos de diagnóstico para lograr cada vez pruebas más sencillas y/o precisas en la detección del cáncer?

R. Hoy en día, en una proporción muy grande de tumores no nos limitamos a tener información clínico-patológica convencional, sino que incorporamos herramientas genómicas. Esto ha venido de la mano de los planes de medicina de precisión que están implementando las CC. AA. De modo que, prácticamente en todo el territorio nacional, hay estrategias de medicina de precisión. Por otro lado, en este momento las pruebas genómicas que permiten detectar DNA circulante u otros biomarcadores para tener un diagnóstico precoz de un tumor todavía están en fase de investigación y no están validadas para el uso en práctica clínica convencional. El futuro del diagnóstico precoz probablemente pase por el diagnóstico molecular, pero todavía no existe una validación prospectiva que permita determinar que es mejor que lo que tenemos ahora.

P. ¿Qué papel juega la inmunoterapia hoy en día?

R. La inmunoterapia ha llegado para quedarse. Tenía un papel en determinados tipos de tumores y estadios y vamos viendo que cuando el desarrollo y la investigación se hace de manera bien estructurada y cimentada, los resultados se obtienen. La inmunoterapia en tumores genitourinarios en estadio avanzado cambia todo, los datos en supervivencia rompen con el mal pronóstico con aumentos de supervivencia muy llamativos; hay ejemplos claros en tumores como el uso de inmunoterapia en estadios precoces, tanto de manera preoperatoria como postoperatoria, o en cáncer de mama triple negativo. La inmunoterapia es, y va a seguir siendo a corto plazo, lo que dé resultados más llamativos sobre todo en tumores de mal pronóstico. 

"La inmunoterapia es, y va a seguir siendo a corto plazo, lo que dé resultados más llamativos sobre todo en tumores de mal pronóstico"

P. Siguiendo con las terapias, ¿Hay otros tipos de tratamientos que estén demostrando su potencial?

R. En anticuerpos conjugados, ya habían emergido, y el nivel de consolidación de resultados es muy llamativo. Este tipo de tratamiento no deja de ser utilizar dos armas que llevamos utilizando hace muchos años: la quimioterapia y los anticuerpos monoclonales. A veces los usábamos por separado y otras juntos, y ahora se usan más juntos que nunca. Estos fármacos incorporan un anticuerpo monoclonal, un enlace y la quimioterapia, que denominamos 'paylaod'. En definitiva, es un tratamiento de quimioterapia mucho más racional; el anticuerpo es capaz de identificar un receptor que sólo está presente en el tumor y la quimioterapia se libera donde tenemos proliferación tumoral, evitando efectos secundarios en otros tejidos. Los resultados van a cambiar el paradigma de muchas indicaciones como mama o genitourinarios. 

P. Con la vista puesta en el horizonte, ¿Qué está por venir? 

R. Hay cosas que van más despacio en tumores sólidos, a diferencia de los hematológicos, donde se está consolidando, por ejemplo, el uso de CAR-T. Estas terapias están en fase de investigación clínica, pero de ahí a tener indicaciones aprobadas queda mucho recorrido. Probablemente lo próximo en llegar sean los anticuerpos biespecíficos, pero también queda camino por recorrer.

P. Una de las grandes novedades en oncología este año ha sido la llegada del catálogo común de pruebas genéticas, para el cual se ha contado con la participación de diferentes sociedades científicas como SEOM. ¿Qué valoración hace al respecto y qué retos se plantean?

R. El catálogo es algo extremadamente positivo, porque sienta las bases de un documento conjunto dónde todos los potenciales diagnósticos de cáncer tienen asociados los biomarcadores necesarios para que el tumor se diagnostique y se trate adecuadamente. El primer reto es la equidad, que la implementación en todo el territorio nacional se haga bajo los mismos criterios, porque es un documento común, pero no es vinculante para las comunidades autónomas. Eso sí, desde un punto de vista técnico, es muy útil para que aquellos que realizan el diagnóstico y el tratamiento de pacientes con cáncer lo pongan encima de la mesa en sus administraciones. Y el segundo reto es el dinamismo, pues la oncología y el diagnóstico molecular van a una velocidad tremenda. Por ello, tiene que permitir la incorporación de manera dinámica de todos aquellos nuevos biomarcadores que vayan estando disponibles y, sobre todo, los que vayan ligados a una indicación terapéutica aprobada. También puede ocurrir que los biomarcadores se caigan del catálogo porque pierden vigencia.

"El catálogo Común de pruebas genéticas es extremadamente positivo, porque sienta las bases de un documento conjunto dónde todos los potenciales diagnósticos de cáncer tienen asociados los biomarcadores necesarios para que el tumor se diagnostique y se trate adecuadamente"

P. ¿Están todas las pruebas imprescindibles incorporadas?

R. El documento incorpora lo que tiene que incorporar. Yo creo que todos los biomarcadores que consideramos imprescindibles, están incluidos, por ejemplo, la necesidad de realizar secuenciación en determinados cánceres de pulmón. Y es que el gran reto de la medicina de precisión en España es la realización de secuenciación en todos los pacientes que lo necesiten y el punto clave será dónde se sitúan los centros que hacen secuenciación y los comités moleculares. Y las comunidades deben implementar todo ello con un buen trabajo en red.

P. ¿Cuál es el papel de los comités moleculares?

R. Los comités moleculares son esenciales. Realizar test genómicos y genéticos a los pacientes con cáncer requiere una interpretación de los resultados y decisiones terapéuticas ligadas a esos resultados. Aquí encontramos otro reto, el de incorporar profesionales sanitarios que conozcan sobre ello. Los comités moleculares tienen que estar formados por patólogos, oncólogos, biólogos moleculares y, en definitiva, todos los expertos que dominen aquello que va asociado al diagnóstico molecular.

"Los comités moleculares son esenciales. Realizar test genómicos y genéticos a los pacientes con cáncer requiere una interpretación de los resultados y decisiones terapéuticas ligadas a esos resultados"

P. Uno de los objetivos del Plan Europeo contra el cáncer es la creación de Centros  de alta complejidad como epicentros de la atención sanitaria contra el cáncer. ¿En qué situación se encuentra España en este punto? ¿Cómo se puede potenciar la colaboración en red?

R. El Plan Europeo contra el Cáncer viene a decir que, de aquí a un futuro más o menos inmediato, todo paciente tiene que ser tratado en centros integrales de cáncer, bien en centros integrales o bien en centros asociados. ¿Qué es lo que ha ocurrido? Que, en un primer paso, desde la UE, se ha instado a los gobiernos nacionales a que hagan una primera aproximación a esta estrategia. Es cierto que ha habido un primer proceso por parte de la Administración, concretamente por parte del Ministerio de Sanidad junto con comunidades autónomas, esto es importante decirlo, que ha llevado a una primera aproximación, a la selección de una serie de centros que, realmente, y es algo que hay que dejar claro, no es una selección de los primeros centros integrales en cáncer. Es lo que se llama una selección de centros afiliados, que suponen una puesta en marcha piloto de lo que van a ser los centros integrales de cáncer, que se estima que sean cerca de 50 en toda España. Por tanto, no se ha seleccionado a ocho o nueve centros, sino que es una primera aproximación.

P. ¿Qué opinan del malestar que se ha generado?

R. Cierto es que ha habido mucha polémica y mucho malestar por la forma de realizar el proceso y nosotros, desde la SEOM, fuimos los primeros en contactar con el Ministerio de Sanidad para preguntarles qué criterios habían seguido porque habíamos detectado un malestar en nuestros miembros. Es verdad que ha habido un problema de transparencia y de no hacer llegar el mensaje de cómo se ha realizado esto a todos los centros y eso es lo que en este momento ha llevado a cierta ‘polémica’, en la que nosotros no entramos porque es un proceso que depende de las administraciones, tanto del Ministerio de Sanidad como de administraciones autonómicas.

P. ¿Y ahora qué se puede hacer?

R. Desde un punto de vista de sociedad científica, nosotros nos hemos ofrecido a asesorar tanto a las administraciones acerca de cómo se pueden llevar a cabo estos procesos, sobre los futuros procedimientos que haya, como a los centros que se tengan que acreditar. Pero queremos huir de la polémica desatada de unas comunidades frente a otras y de centros elegidos frente a centros no elegidos. El futuro es centros de referencia, centros integrales, en un número bastante elevado, por lo menos eso es lo que se nos ha transmitido, y centros asociados que permitan igualdad y equidad en el acceso al tratamiento del cáncer en toda la población.  

"El futuro es centros de referencia, centros integrales, en un número bastante elevado, por lo menos eso es lo que se nos ha transmitido, y centros asociados que permitan igualdad y equidad en el acceso al tratamiento del cáncer en toda la población" 

P. En el Congreso de 2022, SEOM se reclamaba la incorporación de 110 profesionales al año hasta 2040 porque la primera generación MIR de oncólogos estaba apunto de jubilarse. ¿Se está cumpliendo esta petición? ¿Existe un riesgo de déficit de oncólogos en España ante el aumento de la incidencia del cáncer? 

R. El número de plazas MIR en Oncología se sitúa en torno a las 100. Por tanto, en estos momentos estamos asistiendo a un número de especialistas formados similar al número de especialistas que se jubilan. Sin embargo, hay un problema. Como hemos comentado, el cáncer aumenta en incidencia y cada vez hay más largos supervivientes que requieren cuidados. Por tanto, ya no es suficiente con que haya un números de profesionales que sea equivalente al número de profesiones que se jubilan. En este sentido, sí que existe una necesidad de incorporación de oncólogos en el momento actual. Además se trata de un abordaje con mayor complejidad. Hemos hablado de que un oncólogo ahora tiene que hacer diagnóstico molecular, participar en comités multidisciplinares…El trabajo del oncólogo es más complejo. Y, por otro lado, hay que contar con los especialistas jóvenes que se van fuera de España o que abandonan la especialidad.

P. En cuanto a formación, ¿Cuál es el estado de la enseñanza en Oncología Médica (OM) en las universidades españolas?

R. En septiembre se presentó el documento sobre la docencia de la Oncología Médica en España en el Grado de Medicina, y lo que nos encontramos es que la mayor parte de las universidades ya habían incorporado a sus planes docentes la enseñanza de la oncología médica. Esto es positivo, pero la incorporación es desigual. El número de créditos que están asignados a esta asignatura es inferior al deseado. También el número de docentes es escaso y, además, irregularmente distribuido. En algunas universidades hay varios docentes, profesores titulares y catedráticos de OM, pero en otras no hay ninguno. Esto supone que hay facultades de Medicina donde la imparten no oncólogos. Tampoco hay un temario común perfectamente estructurado para que se enseñe igual en todas las facultades. En definitiva, ha calado el mensaje de que la oncología hay que enseñarla, pero faltan docentes. En este sentido, hay que mejorar los procesos de acreditación para el acceso a la docencia.

P. ¿La asignatura de Oncología Médica tiene suficiente peso en el examen MIR?

R. El peso que tiene la Oncología Médica en el examen MIR es marginal. Estamos hablando de que una de las principales causas de muerte en nuestro país se pregunta de una manera fragmentada, dividida entre muchas especialidades. Si la Oncología Médica no se incorpora al examen MIR de una manera adecuada, tampoco se genera en los alumnos el interés suficiente por esta especialidad. Desde SEOM queremos hacer llegar el mensaje de que, en el examen de Formación Sanitaria Especializada, la Oncología Médica debe tener un mayor peso, en consonancia con lo que supone esta enfermedad a nivel de la población española.

"Desde SEOM queremos hacer llegar el mensaje de que, en el examen de Formación Sanitaria Especializada, la Oncología Médica debe tener un mayor peso, en consonancia con lo que supone esta enfermedad a nivel de la población española"

P. El Ministerio acaba de aprobar un RD que equipara la normativa del tabaco calentado con la de los cigarrillos tradicionales. ¿Cuáles deberían ser los siguientes pasos en cuanto a la legislación? ¿La futura y prometida Ley Antitabaco debe legislar en terrazas, coches privados y playas?

R. No soy legislador, pero sí que creo que las restricciones dentro del hábito tabáquico deben ir encaminadas a impedir que el consumo de tabaco se realice en lugares públicos. Por ejemplo, hace poco hubo mucha polémica por la prohibición o no de fumar en terrazas. El hábito tabáquico implica al que fuma y a los que están alrededor. El consumo en público, con población joven, donde tú estás estimulando el consumo haciendo de ello algo normalizado, creo que tiene que ser algo regulado. Al igual que sucede con otros factores de riesgo. Creo que una legislación restrictiva nunca es suficiente. Las legislaciones restrictivas en lo que se refiere al hábito tabáquico van a ser siempre bienvenidas. La prohibición del consumo de tabaco en las terrazas nos parece una medida oportuna.

P. También se habló de prohibirlo en las playas y en los coches privados.

R. Yo creo que esto es una cuestión que va más allá del ámbito de la salud y que tiene que ver también con la contaminación ambiental. En las playas, se puede considerar que el problema de salud es menor, salvo para el que fuma. Estamos al aire libre, la probabilidad de inhalación por otros individuos es bastante baja, pero supone en muchas playas un problema de contaminación. 

P. Según el informe ‘Las cifras del Cáncer 2024’, se estima que la incidencia de esta enfermedad pase de los 18 millones a nivel mundial en 2020 a los 28 millones en 2040. ¿En qué áreas deben los países depositar sus esfuerzos?

R. En los países en vías de desarrollo, la implementación de medidas para el control de infecciones que causan cáncer será una vía prioritaria. En otros lugares, en cambio, la clave estará en que la adherencia a los programas de diagnóstico precoz sea la máxima posible. En los países desarrollados, seguiremos abordando los factores de riesgo evitables, como la obesidad, el tabaco y el alcohol. Ya podemos tener los mejores tratamientos del mundo que si seguimos diagnosticando tumores en estadios avanzados, no curaremos todo lo deseado. Es decir, cuando se tienen bien implementados los programas de vacunación y de cribado, donde se tienen que centrar los esfuerzos es en que no aparezca el cáncer.

"En los países en vías de desarrollo, la implementación de medidas para el control de infecciones que causan cáncer será una vía prioritaria"

P. Con el objetivo de seguir avanzando cada vez más en la mejora del abordaje de los pacientes con cáncer, ¿Cuáles cree que deben ser las prioridades en las que debe trabajar el nuevo Ministerio de Sanidad en materia de oncología?

R. La primera es una mayor agilidad en la incorporación de la innovación terapéutica en el tratamiento del cáncer: los tiempos que van desde la aprobación por las autoridades europeas hasta la financiación son más largos de lo esperado. También, si no hay capacidad para incorporar toda la innovación terapéutica de golpe hay que  priorizar aquellas que cubren necesidades o nichos terapéuticos no cubiertos, o porque aporta unos resultados que cambian los estándares actuales. Una segunda prioridad es que se cuente con la voz de los de los clínicos y los que saben realmente qué valor aportan los fármacos. Además, es necesaria la incorporación progresiva de los pacientes en la toma de decisiones. Por último, es un objetivo el crecimiento de las estrategias de Medicina de Precisión.

P. Para finalizar, ¿Cuáles son los principales objetivos que se marcan desde SEOM a corto, medio y largo plazo?

R. Queremos seguir trabajando en largos supervivientes, el grupo de trabajo en este campo tiene como reto analizar los cambios que se están produciendo en el mayor número de pacientes curados después de haber tenido un cáncer, pero también aquellos que, sin estar curados, viven mucho tiempo gracias a los nuevos tratamientos. Es crucial generar información acerca de cómo deben de ser tratados y seguidos.  En segundo lugar, la calidad y el acceso. Se ha creado una comisión de calidad dentro de SEOM que lo que pretende es analizar y asesorar a los centros en todos estos procesos de acreditación. En el caso del acceso, SEOM se sigue ofreciendo como sociedad científica que puede formar parte, a través de sus socios, de todos los procesos de evaluación de la innovación terapéutica y de la incorporación más ágil a los pacientes. También le estamos dando mucho peso a todo lo que tiene que ver con el ejercicio físico. La prevención es fundamental, el grupo de trabajo que se dedica a ello en SEOM va a trabajar en ejercicio físico, obesidad y factores de riesgo evitables.

César Rodríguez (SEOM) junto al equipo de Gaceta Médica.

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