La sanidad española ha cruzado el umbral de la tercera semana de huelga médica este lunes 27 de abril. Lo que comenzó como una serie de reivindicaciones técnicas sobre la reforma del Estatuto Marco se ha transformado en un polvorín político y asistencial que antes de esta semana ya acumulaba más de 1,5 millones de actos médicos cancelados durante las dos primeras semanas.
El país se enfrenta ahora a una parálisis que amenaza con cronificarse en una "primavera de movilizaciones" hasta el mes de junio si no hay un giro radical en las negociaciones, tras la petición del Comité de Huelga para que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tome el control.
Radiografía del impacto regional
El arranque de esta tercera semana ha dejado datos que reflejan una fractura entre los facultativos y el Ministerio de Sanidad. Según los sindicatos médicos, hasta el momento la huelga está arrojando datos similares a la última semana: un 80% en los hospitales y un 60% en Atención Primaria, de media. Pero los datos oficiales arrojan otro escenario de un seguimiento que ha sido dispar pero persistente en las comunidades clave.
Andalucía
Andalucía se sitúa a la vanguardia de la protesta con un seguimiento global del 19,94% en la jornada del lunes. Sin embargo, estas cifras suponen la suspensión de una media de 50.000 actos sanitarios por cada día de huelga.
El balance acumulado desde la primera semana de huelga hasta la segunda jornada de esta semana es de 816.000 actos asistenciales suspendidos y un impacto económico que ya escala hasta los 118 millones de euros. Solo en la jornada de ayer, se dejaron de realizar 15.862 consultas externas, 3.716 pruebas diagnósticas y 922 intervenciones quirúrgicas, a lo que se suman más de 28.000 consultas de Atención Primaria no atendidas. Por provincias, Huelva lideró el seguimiento con un 26,49%, seguida de Almería (23,50%) y Sevilla (22,59%).
Madrid
En la Comunidad de Madrid, los datos del SERMAS revelan que hasta el 27 de abril, se contabilizan 152.185 consultas perdidas, repartidas entre 117.179 en hospitales y 35.006 en Primaria. El impacto económico en la capital se estima en 11,7 millones de euros, con más de 7.300 cirugías y 15.000 pruebas diagnósticas suspendidas. A pesar de este escenario, la Consejería de Sanidad madrileña ha movido ficha convocando a AMYTS a una reunión técnica este jueves para intentar desatascar las competencias autonómicas, como el pago de las guardias.
Galicia
En Galicia, la huelga ha ganado fuerza durante el turno de mañana de este martes, alcanzando un 17,39% de seguimiento global, cifra que se dispara hasta el 23,45% en los servicios de Atención Hospitalaria. Además, ha supuesto la anulación de 8.566 actos médicos en toda Galicia. En concreto, se anularon 222 cirugías, 5.776 consultas hospitalarias, 1.873 consultas de Atención Primaria y 695 pruebas, excluyendo las de laboratorio. Desde el inicio de la huelga médica por el Estatuto Marco en Galicia se han suspendio 185.825 actos médicos.
País Vasco
En el País Vasco, desde que empezó la huelga, más de 300.000 personas han visto alterada su atención sanitaria, según la Consejería de Sanidad de Euskadi. Hasta ahora la huelga ha provocado más de 150.000 consultas de Atención PrimariaMcanceladas, 145.000 consultas de especialistas suspendidas, unas 8.000 operaciones aplazadas y casi 60.000 pruebas complementarias no realizadas.
El seguimiento ha sido más moderado, situándose en un 4,59% durante el turno de tarde del lunes, con Bizkaia a la cabeza (4,67%).
Desde Osakidetxa señalan que "debido a la acumulación de días de huelga se ha producido un incremento significativo en las listas de espera quirúrgica de algunas patologías, con un aumento de media de más de 20 días (de 54 en noviembre a 76 ahora)"
Cataluña
En Cataluña, la jornada del lunes cerró con un seguimiento total del 5,4%, según datos provisionales del Siscat.
Solo en Andalucía, la parálisis asistencial supone la suspensión de una media de 50.000 actos sanitarios por cada día de huelga, con un coste acumulado que alcanza los 118 millones de euros
Las claves de la tercera semana de movilizaciones
El conflicto ha dejado de ser estrictamente laboral para convertirse en una batalla dialéctica de alto voltaje. El Ministerio de Sanidad califica la reforma del Estatuto Marco como una "deuda histórica" con los profesionales, mientras que los sindicatos (CESM, AMYTS, Metges de Catalunya, entre otros) lo tachan directamente de "traición", tras volver a romperse las negociaciones con la reunión de 27 de abril.
La tensión ha alcanzado su punto de ebullición tras el anuncio de la ministra Mónica García de presentarse como candidata a las primarias de Más Madrid para 2027. Para los líderes sindicales, como Ángela Hernández (AMYTS), esto confirma que "la ministra ha utilizado su cargo como un trampolín político, intentando cerrar en falso un conflicto que afecta a la línea de flotación del sistema". La desconfianza es tal que el Comité de Huelga ha elevado una carta al presidente Pedro Sánchez exigiendo que tome el control directo de las negociaciones, al considerar a García una interlocutora no válida.
Con el "pacto de silencio" roto definitivamente, la guerra por el relato ha sustituido a la diplomacia discreta. El Ministerio se defiende acusando a los sindicatos de "desleales" y de "romper acuerdos por intereses electorales". Mientras tanto, los médicos ya han diseñado un calendario que prevé huelgas de una semana completa cada mes durante mayo y junio.
España se enfrenta a una primavera que podría cronificar el impacto de la huelga médica sobre las listas de espera y los presupuestos sanitarios regionales. Sin una financiación finalista que permita a las comunidades autónomas asumir las mejoras y sin una voluntad real de crear una mesa de negociación propia para los médicos, medidas exigidas por las comunidades autónomas y los médicos respectivamente, el Estatuto Marco seguirá bloqueado.