Con el inicio del nuevo curso político y sanitario, uno de los grandes asuntos pendientes sigue siendo la reforma del Estatuto Marco del personal sanitario. La ministra de Sanidad, Mónica García, advirtió después de la reunión de la Comisión de Recursos Humanos del Consejo Interterritorial del SNS de hace un mes que "no llevarlo al Consejo de Ministros en otoño de este año sería meterlo en un cajón". Aunque se trabaja con ese horizonte, aún no están definidos ni los plazos concretos ni el contenido definitivo del texto, lo que mantiene en alerta a sindicatos y organizaciones profesionales, que exigen un calendario claro.
Por ello, los sindicatos médicos intensificaron la presión sobre el Ministerio de Sanidad tras la reunión de finales de julio, con una concentración que fue convocada por la Agrupación Profesional por un Estatuto Médico y Facultativo (APEMYF) frente a la propia sede del Departamento. Su objetivo fue claro: "Reclamar un Estatuto Médico y Facultativo" y denunciar la exclusión del colectivo en las negociaciones. Durante la protesta, médicos de distintas comunidades reclamaron una mesa de negociación propia y exclusiva, lanzando proclamas como "No es vocación, es explotación", "queremos descansar como los demás" o "¿quién protege mi vida familiar?". También se dirigieron directamente a la ministra Mónica García con mensajes en carteles como "la mesa no es tuya sin nosotros, Mónica. Si quieres un Estatuto, ven a negociar". Los sindicatos califican el borrador actual como "insuficiente" y reiteran que la solución pasa por un Estatuto específico para la profesión o, al menos, por un ámbito de negociación diferenciado que dé voz real a los facultativos.
En una entrevista en RNE, la ministra de Sanidad, Mónica García, defendió la complejidad del proceso de reforma del Estatuto Marco. "Más que atragantarse, lo que ocurre es que el Estatuto Marco es una ley muy compleja que lleva sin actualizarse desde 2003", afirmó, al tiempo que subrayó que la norma "avala todos los abusos y la inseguridad jurídica de los profesionales sanitarios". En relación con las modificaciones incluidas en el borrador, recalcó que "estos cambios mueven muchas piezas" y destacó el esfuerzo negociador: "Hemos tenido 38 reuniones con los sindicatos, 12 reuniones con las comunidades autónomas y todavía faltan muchos encuentros para sacar adelante el borrador del Estatuto Marco mejorando este documento".
En cualquier caso, el clima sigue tenso al respecto, ya que la negociación del Estatuto Marco es clave porque afecta directamente a las condiciones laborales de médicos en todo el Sistema Nacional de Salud. En este sentido, los sindicatos mantienen la postura de que el proceso se ha concentrado en la esfera política y no ha contado con la suficiente participación de los profesionales, algo que consideran imprescindible antes de cerrar cualquier reforma.
Otra de las críticas recurrentes es la falta de transparencia en torno al borrador. Aunque ha habido reuniones con el Ministerio de Sanidad, los representantes sindicales aseguran que no se han puesto sobre la mesa las modificaciones concretas. Además, reclaman que se incorporen reivindicaciones históricas como la mejora de la carrera profesional, la estabilidad en el empleo y la regulación de las guardias médicas.
Por tanto, el nuevo curso comienza con un pulso abierto entre Sanidad y las organizaciones profesionales. La reforma del Estatuto Marco se presenta como una oportunidad para modernizar la normativa que regula al personal sanitario, pero la falta de avances concretos sigue generando desconfianza en el sector.
El nuevo MIR 2026 en el horizonte
El Ministerio de Sanidad ya ha puesto en marcha el proceso para el MIR 2026 tras la publicación de la convocatoria en el Boletín Oficial del Estado (BOE). Las pruebas se celebrarán el sábado 24 de enero de 2026 y la oferta alcanza un nuevo récord con 9.276 plazas para Medicina, 269 más que el año pasado. En total, se convocan 12.366 plazas de Formación Sanitaria Especializada (FSE) distribuidas entre Medicina, Enfermería, Farmacia, Psicología, Biología, Física y Química, lo que supone un incremento global del 3,5%.
La orden ministerial publicada en el BOE introduce como novedad una segunda ronda de adjudicación de plazas, conocida como "repesca". Este mecanismo, de carácter exclusivamente electrónico, busca cubrir las vacantes que queden tras la primera asignación, evitando que queden plazas sin ocupar como ocurrió en convocatorias anteriores. Según el Ministerio, esta medida permitirá "optimizar la disponibilidad de profesionales sanitarios especializados y cubrir vacantes en especialidades clave para el Sistema Nacional de Salud".
El decreto que da cobertura a esta modificación se trabajó junto a comunidades autónomas, consejos profesionales y órganos consultivos como el Consejo Interterritorial del SNS. No obstante, la publicación en el BOE también recoge la reducción de sedes de examen, que pasan de 28 a 22, lo que ha provocado críticas de la oposición. El Partido Popular acusa al Gobierno de aplicar "criterios exclusivamente económicos" y denuncia una "falta de sensibilidad hacia los aspirantes y el sistema público de salud".
La convocatoria oficial detalla que el examen será un test de 200 preguntas más 10 de reserva, con cuatro horas y media de duración. La inscripción se abrirá del 1 al 12 de septiembre de 2025 y se realizará preferentemente de manera telemática mediante certificado digital, Cl@ve o Autofirma, mientras que los aspirantes extranjeros podrán hacerlo en embajadas, consulados o Correos. Con esta publicación en el BOE, el MIR 2026 queda formalmente en marcha y se convierte en la mayor oferta de plazas de la historia del sistema.