Estatuto Marco: los sindicatos endurecen el tono en plena huelga y exigen una negociación más «técnica»

Los sindicatos denuncian el "uso político" del Ministerio, y advierten que no cederán ante una "estrategia de desgaste" del Gobierno, tras dos millones de actos médicos cancelados, anunciando que "los paros no se detendrán tras el verano"

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Se cumple la cuarta jornada de la penúltima semana de huelga médica nacional, y el ambiente entre los facultativos no es de resignación, sino de un endurecimiento dialéctico e intensificación de las protestas que baticina la cronificación del "conflicto sanitario más prolongado de la historia reciente de España", ya que esta crisis, también a nivel político, según el Partido Popular, ya se ha cobrado más de 2 millones de citas médicas canceladas, además de una fractura total entre el Ministerio de Sanidad y los profesionales que denuncian un "vacío de poder" en la cartera que dirige Mónica García.

A las puertas de los grandes hospitales y el propio Ministerio de Sanidad esta misma semana seguimos escuchando lemas como "No puedo aguantar 24 horas sin parar" o "Paciente escucha esta es tu lucha", mientras el Comité de Huelga denuncia la falta de interlocución con Sanidad, que describen como un "bloqueo insalvable".

Los sindicatos médicos, agrupados en un frente común (CESM, AMYTS, SMA, Metges de Catalunya, SME y O’MEGA), han ido elevando el tono desde que se conocieron las aspiraciones electorales de la ministra para 2027, lo que interpretan como una "traición" y un "uso del cargo como trampolín político", mientras demandan la actuación de Moncloa para desencallar el conflicto que dependería de otras carteras, además de Sanidad, como Función Pública, Hacienta o Seguridad Social. Así, han exigido "un perfil más técnico al frente, conocedor de la situación laboral de los facultativos y con capacidad de acción real".

"La huelga está en marcha desde hace 10 años"

Víctor Pedrera, secretario general de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), se muestra contundente sobre la raíz del conflicto afirmando, para Gaceta Médica, que "la huelga está en marcha desde hace 10 años. Los médicos empezaron a irse de la sanidad pública porque las condiciones laborales son totalmente inaceptables, desmotivadoras e incentivadoras a que la gente huya”. Para el líder de CESM, España se ha convertido en una anomalía en el ámbito sanitario, insistiendo en que "se deberían de hacer los cambios normativos pertinentes porque en toda Europa es legal que los médicos tengan un ámbito de negociación propio, menos en España, Rumanía y Croacia”.

Esta exigencia de un ámbito de negociación propio es el gran muro donde hace ya más de un mes se encayaron las negociaciones que hasta el momento no se han retomado de manera formal. Los médicos rechazan ser representados por sindicatos generalistas (CC.OO., UGT o CSIF) que, a su juicio, "no comprenden la especificidad técnica de nuestra labor".

Los propios sindicatos médicos están exigiendo la dimisión de la ministra "por sus mentiras reiteradas”, mientras Pedrera advierte que "si la estrategia es una estrategia de desgaste, creo que han pinchado en hueso… porque el colectivo médico es respetuoso hasta con los servicios mínimos abusivos, pero vamos a mantener esta protesta incluso a la vuelta del verano”.

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"El Ministerio solo cambiaba párrafos de sitio"

En la misma línea Ángela Hernández, secretaria general de AMYTS, no oculta su decepción con la gestión ministerial, afirmando que "el Ministerio solo se dedicaba a cambiar párrafos de sitio; estaba haciendo retórica sin ofrecer cambios reales y necesarios”. La líder sindical describe una realidad de “semiesclavitud” para el colectivo facultativo, centrando el foco en la penosidad de las guardias de 24 horas.

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Hernández apela directamente a la conciencia del ciudadano, insistiendo en que "la falta de respuesta del Ministerio nos ha dejado sin otra opción que pedir la intervención directa de Moncloa. A nivel del Ministerio no ha vuelto a haber llamadas desde que la ministra anunció su intención de presentarse como presidenta de la Comunidad de Madrid”, sentencia.

Las líneas rojas que bloquean la negociación

El Comité de Huelga mantiene algunas demandas que califica como "irrenunciables", y que el Ministerio de Sanidad ha tildado en gran medida de "técnicamente inviables", "ilegales" o fuera de sus competencias directas.

  1. Estatuto propio y mesa de negociación directa. Los médicos exigen un marco normativo que reconozca su singularidad legal y una interlocución vinculante sin la tutela de sindicatos generalistas.
  2. Clasificación profesional (Grupo A1 Plus / Grupo 9). Se reclama el reconocimiento de los 11 años de formación y la responsabilidad de la profesión.
  3. Jornada de 35 horas y el fin de las guardias de 24 horas. Los sindicatos denuncian la "letra pequeña" del Ministerio, que permite superar el límite de 17 horas de guardia mediante el "consentimiento expreso" o por "necesidades del servicio", y piden tanto una mayor retribución como una mayor cotización por esa jornada extra.
  4. Jubilación anticipada. Aplicación de coeficientes reductores que compensen el desgaste tras décadas de guardias nocturnas.
  5. Garantías de igualdad. Protección real de las retribuciones ante la maternidad y lactancia.

El impacto asistencial: una factura de 2 millones de cancelaciones

Mientras las negociaciones se estancan en los despachos, según datos del Partido Popular, las sucesivas huelgas ya han causado casi 2 millones de cancelaciones en todo el país. Andalucía lidera este ranking con más de 750.000 actos sanitarios suspendidos y un coste acumulado de 118 millones de euros.

En la Comunidad de Madrid, la consejera Fátima Matute ha elevado la cifra de actos médicos cancelados a más de 200.000, con un impacto económico que roza los 14 millones de euros. Matute no ha ahorrado calificativos para la ministra, a quien ha tildado de "caballo de Troya" que está "reventando el mayor tesoro que tenemos, que es nuestro Sistema Nacional de Salud". La consejera regional exige una financiación finalista desde el Estado, añadiendo que “las comunidades autónomas trabajaremos en complementos, pero eso es un parche porque el sueldo base depende del Ministerio”.

Incluso en comunidades como el País Vasco, el consejero Alberto Martínez ha señalado que la causa y la solución del conflicto están en el ámbito estatal, advirtiendo que "la huelga está generando listas de espera que las regiones tendrán que gestionar solas porque el Ministerio ni está ni se le espera”.

El "desapego MIR" y la fuga de talento

Uno de los puntos más preocupantes que se están viviendo en esta cuarta semana de paros es el efecto sobre las nuevas generaciones de médicos. Coincidiendo con la elección de plazas MIR, los sindicatos alertan que "las nuevas generaciones no están dispuestas a ejercer y desarrollar su actividad laboral en las condiciones que está ofreciendo el Ministerio”, advierte Víctor Pedrera.

Este "desapego" se traduce en que los mejores números del MIR ya no optan por especialidades de gran prestigio clínico si estas conllevan una alta "penosidad laboral" o guardias de 24 horas. “Estamos observando que cada año hay una tendencia mayor a coger lo que menos penoso es”, señala Pedrera, mencionando que "especialidades como Anestesia o Traumatología están sufriendo una caída constante de residentes que deciden no quedarse en el sistema público".

Ángela Hernández añade que esta situación conducirá inevitablemente a una “pauperización del sector”, donde los médicos "simplemente cuelgan la bata o se marchan al extranjero". Según datos de la OMC, cada año miles de médicos solicitan certificados de idoneidad para marcharse de España, una cifra que fluctúa entre los 3.000 y los 4.500 durante la última década.

La defensa de Mónica García: "Yo no me he inventado la legislación"

Desde Ginebra, a las puertas de la Asamblea Mundial de la Salud, la ministra Mónica García ha respondido a la situación bloqueo. García insiste en que las principales competencias sobre retribuciones, organización de plantillas y jornada laboral descansan en los gobiernos autonómicos. “Las condiciones laborales de los profesionales siguen dependiendo de las competencias autonómicas”, ha afirmado, recalcando que “yo no me he inventado la legislación española”.

La ministra ha acusado a los sindicatos de tener un "incentivo" para mantener el conflicto vivo por intereses políticos y de ser "desleales" al romper acuerdos que ella considera históricos. Para García, el Gobierno ha puesto sobre la mesa mejoras que no se veían en 23 años, y son las comunidades las que deben ejecutarlas.

Sin embargo, para el Comité de Huelga, "estas palabras son una muestra más del vacio de poder". Ángela Hernández asegura que “la ministra ha utilizado su cargo como trampolín político, dejando los problemas del SNS en un segundo plano para favorecer intereses partidistas”.

El escenario hoy es de máxima tensión mientras mantienen el calendario de paros para junio y advierten que, tras el paréntesis estival, "la lucha se retomará con más fuerza si no hay una negociación real". La sanidad pública española se enfrenta a un desafío que, según los sindicatos médicos, "decidirá no solo sus condiciones laborales, sino la propia supervivencia del sistema tal como lo conocemos".

“Si es una estrategia de desgaste, yo creo que han pinchado en hueso… el colectivo médico es respetuoso, pero vamos a mantener esa protesta”, sentenciaba Pedrera. La pelota está ahora en el tejado de Moncloa, con un Comité de Huelga que ya no reconoce a Mónica García como una interlocutora válida y exige que el presidente Sánchez tome las riendas de la negociación al considerar que afecta a otros ministerios como Hacienda, Seguridad Social o Función Pública.


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