El Hospital Gregorio Marañón realiza el primer cateterismo linfático pediátrico en España

Esta técnica ha permitido tratar a una niña de seis años con cardiopatía congénita, que sufría malnutrición y bronquitis plástica por pérdida de linfa

Añádenos en Google

El Hospital General Universitario Gregorio Marañón, centro público de la Comunidad de Madrid, ha realizado con éxito el primer cateterismo linfático en una paciente pediátrica en España, una intervención inédita que abre una nueva vía terapéutica para el tratamiento de complicaciones linfáticas en niños con cardiopatías congénitas complejas.

La paciente, una niña de seis años con un único ventrículo funcional, había sido previamente sometida a una cirugía de Fontan, procedimiento habitual para redirigir el flujo sanguíneo en este tipo de malformaciones cardíacas. Sin embargo, como en algunos casos, esta operación derivó en graves complicaciones: quilotórax (acumulación de linfa en los pulmones), bronquitis plástica (formación de tapones de linfa en los bronquios) y una progresiva pérdida de proteínas, grasa y linfocitos, esenciales para su nutrición e inmunidad.

Según explica José Luis Zunzunegui, jefe de Cardiología Infantil Intervencionista del hospital, “el sistema linfático corre en paralelo al sistema venoso y transporta grasa, proteínas y glóbulos blancos. Sus vasos son mucho más pequeños y tortuosos que las venas, lo que hace muy difícil su canalización. Cuando se daña, provoca pérdidas crónicas de linfa, con consecuencias graves como infecciones, trombosis o incluso necesidad de trasplante”.

Una intervención de alta complejidad

Ante la gravedad del caso, el equipo del Gregorio Marañón optó por una técnica aún inédita en la edad pediátrica en España: el cateterismo linfático intervencionista, que permite acceder al sistema linfático con una metodología similar al cateterismo vascular, pero en vasos mucho más finos y delicados.

La intervención se desarrolló en tres fases. Primero, se accedió al sistema linfático a través de punciones en los ganglios inguinales y periportales, inyectando un contraste que permitió localizar la zona afectada. En la segunda fase, se aplicó por primera vez en el centro una linfangiografía dinámica mediante resonancia magnética, una técnica avanzada que permitió visualizar en tiempo real el flujo linfático y detectar el punto exacto de la fuga.

Manuela Camino, jefa de la Sección de Trasplante Cardíaco Infantil, subraya que “esta técnica de resonancia se ha implantado expresamente en el hospital para este procedimiento, y esperamos poder contar con ella en futuros casos. Ha sido clave para identificar la malformación dentro de la circulación linfática asociada a su cardiopatía congénita”.

La tercera fase consistió en el propio cateterismo, donde se utilizó un microcatéter de menos de 1 milímetro para embolizar los vasos linfáticos dañados y sellar la fuga. Según Zunzunegui, “hemos estabilizado un circuito muy complejo y tortuoso. Este tipo de intervención duró 12 horas y ha evitado que la linfa siguiera filtrándose a los bronquios, lo que conocemos como bronquitis plástica. Si no se trata, esta complicación puede requerir un trasplante cardíaco y tener un mal pronóstico”.

Tras la intervención, la paciente fue trasladada a la UCI Pediátrica en buen estado y ahora continúa recuperándose en planta.

Colaboración multidisciplinar e internacional

Este procedimiento ha sido posible gracias a un equipo multidisciplinar formado por más de 30 profesionales sanitarios, entre los que se incluyen radiólogos pediátricos, radiólogos intervencionistas vasculares, anestesistas, hemodinamistas, cirujanos cardíacos, intensivistas, personal de enfermería y técnicos de radiología.

Además, la intervención contó con la colaboración directa de Sanjay Sinha, referente mundial en intervencionismo linfático y director del programa de Cardiopatías Congénitas del UCLA Mattel Children’s Hospital (California, EEUU), quien viajó a Madrid para participar en el procedimiento. Sinha elogió la alta cualificación del equipo del Marañón y la calidad de las imágenes obtenidas por resonancia magnética, que consideró “superiores a las obtenidas en algunos centros estadounidenses”.

Zunzunegui destacó que “el procedimiento se llevó a cabo en la sala habitual de hemodinámica infantil, donde tratamos a niños con cardiopatías congénitas. Fue necesario bajar a la resonancia para realizar una inyección especial y después subir de nuevo a la sala para completar el tratamiento con la referencia exacta del punto de fuga”.

Más allá de su impacto terapéutico, esta técnica también representa un avance diagnóstico crucial. “Nos va a permitir identificar estos problemas incluso antes de realizar la cirugía cardíaca”, señala Camino. “Así podremos conocer de antemano el riesgo de cada paciente y ayudar al cirujano a planificar su intervención evitando alterar la circulación linfática. Y si aún así se producen complicaciones, podremos tratarlas de forma mínimamente invasiva, evitando trasplantes y mejorando la calidad de vida”.

Un referente nacional en cardiopatías congénitas

Este hito médico sitúa al Hospital Gregorio Marañón como el primer centro de España en ofrecer esta alternativa terapéutica en edad pediátrica, reforzando su papel como centro nacional de referencia en cardiopatías congénitas.

“Estamos cerrando los protocolos necesarios para ofrecer esta técnica de forma estable a los niños que lo necesiten, evitando que sus familias tengan que viajar fuera del país para recibir este tratamiento”, concluye Zunzunegui.

Con la incorporación del intervencionismo linfático pediátrico a su cartera asistencial, el Gregorio Marañón da un paso más hacia una medicina más precisa, avanzada y centrada en el paciente infantil con enfermedades cardiovasculares complejas.


También te puede interesar...