Este jueves se cumplen tres días desde el inicio de la huelga convocada por el Comité de Huelga de la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) y el Sindicato Médico Andaluz (SMA). A dos días de que concluya el paro de cuatro jornadas consecutivas, la situación ha dado un giro: los sindicatos anunciaron este miércoles que el Ministerio de Sanidad les ha citado para una nueva reunión este 11 de diciembre.
Según confirmaron ambas organizaciones, "el Comité de Huelga de CESM y SMA ha recibido este miércoles la convocatoria del Ministerio de Sanidad para una nueva reunión", un encuentro que llega después de que en la última reunión con el Ministerio, donde las organizaciones sindicales cerraron la puerta a cualquier acuerdo tras rechazar por unanimidad la última propuesta de Sanidad para modificar el Estatuto Marco de 2003. El Comité de Huelga aseguró que la oferta no afronta las necesidades “estructurales” del colectivo y que deja intactos los problemas que han motivado la convocatoria.
Los representantes sindicales aseguran que en la última reunión comprobaron que "la propuesta ministerial se mantenía lejos de las principales reivindicaciones" y que el borrador del Estatuto Marco continúa sin recoger cuestiones esenciales como "una norma y un Ámbito de Negociación propios, una clasificación profesional adecuada o una mejor regulación de la jornada laboral de médicos y facultativos".
"Ante esta nueva llamada, que las organizaciones sindicales atribuyen al elevado seguimiento de los días 9 y 10 de diciembre, el Comité de Huelga confía en que se pueda imponer la voluntad de diálogo"
La llamada del Ministerio, interpretan los sindicatos, responde al fuerte respaldo observado en las primeras dos jornadas de paro. "Ante esta nueva llamada, que las organizaciones sindicales atribuyen al elevado seguimiento de los días 9 y 10 de diciembre, el Comité de Huelga confía en que se pueda imponer la voluntad de diálogo", señalan, al tiempo que esperan que el departamento que dirige Mónica García "recapacite con la intención de atender las demandas del colectivo médico y facultativo".
A pesar de esta nueva cita con Sanidad, CESM y SMA mantienen intacto el calendario de movilizaciones. Las dos organizaciones reiteran que la huelga continúa tal y como estaba prevista y animan a los facultativos a participar tanto en las concentraciones programadas como en las dos últimas jornadas de paro, previstas para este jueves y viernes en todo el territorio nacional.
Punto de conflictos
El punto más conflictivo es la demanda de un Estatuto Propio para los facultativos. CESM y SMA consideran imprescindible un ámbito de negociación diferenciado que garantice interlocutores exclusivos y representativos. La alternativa planteada por Sanidad —crear un capítulo normativo específico o mesas técnicas exclusivas— no convence al sindicato, que denuncia que la composición seguiría bajo el paraguas de mesas sectoriales “controladas por sindicatos ajenos al colectivo médico”.
Otro aspecto clave es la clasificación profesional. CESM critica que el Ministerio siga sin reconocer el grupo A1 plus, necesario —según el sindicato— para equiparar formación, responsabilidad y retribución. Mantener en un mismo nivel a titulados con 240 créditos y a médicos con 360 y especialidad es, asegura la Confederación, una “infravaloración estructural” del trabajo facultativo.
El régimen de guardias es otro de los puntos de ruptura. El Comité de Huelga denuncia que la propuesta no clasifica la guardia como actividad extraordinaria, no garantiza una retribución superior a la hora ordinaria y tampoco asegura su cómputo para la jubilación. Además, critica que el borrador perpetúe el uso de las guardias como herramienta para suplir plantillas insuficientes y mantenga la figura de las “necesidades del servicio”, que según CESM permite prolongar jornadas más allá de las 45 horas semanales.
La organización rechaza igualmente un régimen de incompatibilidades que considera discriminatorio, las diferencias retributivas por igual trabajo y la exclusividad para mandos intermedios. En un sistema que padece una fuga de médicos cada vez más pronunciada —subrayan— no se pueden añadir nuevas barreras para captar talento.
El Partido Popular registró este miércoles una moción para la reprobación en el Senado de Mónica García
Asimismo, los sindicatos médicos no son los únicos que han expresado su rechazo al borrador del Estatuto Marco. El Partido Popular registró este miércoles una moción para la reprobación en el Senado de Mónica García, a la que acusa de “bloqueo” y “paralización” en la tramitación de la reforma. Para los populares, la gestión del Ministerio ha derivado en un “enfrentamiento frontal” con los profesionales y las comunidades autónomas, y atribuyen a García “incompetencia”, “falta de diálogo” y “rigidez” en un escenario marcado por las movilizaciones sanitarias.
El Sistema Nacional de Salud encara así una semana decisiva, con el debate y votación del próximo martes, 16 de diciembre, en el Pleno del Senado. La moción presentada por el PP persigue un doble objetivo: reprobar a la ministra y exigir que la actualización del Estatuto Marco se realice “desde el consenso” con autonomías y profesionales.
Como ha reiterado en multitud de ocasiones la oposición, su portavoz en materia sanitaria del PP, Alicia García, ha incidido que la titular de Sanidad ha mostrado “falta de diálogo”, ha “dinamitado cualquier posibilidad de negociación” y ha exhibido una “falta de respeto y desprecio absoluto hacia los profesionales sanitarios”. Por ello, reclama que la ministra “dé marcha atrás” y reoriente la negociación.
Último nuevo borrador del Ministerio
Por su parte, mientras continúa el pulso con los sindicatos médicos, el Ministerio de Sanidad ha hecho pública la nueva versión del Anteproyecto de Ley del Estatuto Marco, un texto que introduce cambios de calado en materia de contratación, jornada laboral y carrera profesional. Uno de los ejes principales es la reducción de la temporalidad: los contratos por vacante no podrán superar los tres años, mientras que los destinados a programas temporales o a exceso de tareas tendrán un límite de tres años y nueve meses, respectivamente. Si la administración incumple estos topes, deberá indemnizar al trabajador con hasta 20 días por año trabajado.
La propuesta también redefine la clasificación profesional, vinculando los grupos al nivel de titulación del MECU e incorporando un Grupo 8 para categorías que exigen el nivel formativo más alto
La propuesta también redefine la clasificación profesional, vinculando los grupos al nivel de titulación del MECU e incorporando un Grupo 8 para categorías que exigen el nivel formativo más alto. En materia de jornada, el anteproyecto fija un máximo de 45 horas semanales de trabajo efectivo en cómputo cuatrimestral, con descansos mínimos de 12 horas entre turnos y un tope de 96 horas semanales en promedio trimestral. La suma de jornada y guardias no podrá exceder de 17 horas consecutivas. Para los MIR y EIR, se establece un límite de 80 horas mensuales de guardias y se contempla la exención para mayores de 55 años, embarazadas o personal especialmente vulnerable, garantizando el complemento de atención continuada cuando no realicen guardias.
Pese a estos ajustes normativos, las organizaciones médicas consideran que el documento sigue lejos de responder a sus reivindicaciones y que la negociación no ha avanzado respecto a hace seis meses. Así ha transcurrido el primer día de huelga: entre posturas enfrentadas, consultas ralentizadas y la percepción generalizada de que el conflicto entre el Ministerio y los facultativos está aún lejos de cerrarse.