La Fundación IDIS ha respondido al informe del Ministerio de Sanidad sobre la evaluación de la sanidad privada en España reivindicando el papel estructural del sector en el funcionamiento del Sistema Nacional de Salud. La organización, que agrupa a las principales compañías e instituciones sanitarias y sociosanitarias del país, subraya que en el actual contexto de envejecimiento, cronicidad y aumento de la presión asistencial, la cooperación entre ámbitos público y privado debe considerarse un elemento estratégico, no accesorio. IDIS sostiene que esta colaboración constituye "un pilar esencial de la sostenibilidad del sistema sanitario", situando la equidad en el acceso y la capacidad de respuesta entre sus prioridades.
En su comunicado, la entidad señala que la contribución del ámbito privado al sistema es "necesaria e inevitable", y recuerda que proporciona innovación, capacidad resolutiva y eficiencia. La fundación apunta que el propio informe ministerial reconoce que el sistema público "por sí solo, no puede absorber toda la presión asistencial derivada del envejecimiento, la cronicidad y el incremento de la complejidad clínica". Con este argumento, IDIS insiste en que cualquier política de planificación debe integrar todos los recursos disponibles, especialmente ante un escenario de demanda creciente y limitación estructural de personal y tecnología en el sistema público.
Además, el comunicado aporta datos del Observatorio del Sector Sanitario Privado para subrayar su peso creciente en la actividad asistencial. Según estas cifras, el gasto sanitario en provisión privada representa el 2,5% del PIB, y el sector atiende ya el 29,7% de las altas hospitalarias, el 33,6% de las urgencias y el 41,6% de las intervenciones quirúrgicas. La fundación destaca la evolución histórica de estas cifras (muy superiores a las registradas en 2011) como indicador de su consolidación en el sistema. A partir de estos datos, IDIS reclama "diseñar un modelo que garantice la utilización de todos los recursos disponibles, en beneficio del paciente", y subraya que los marcos de colaboración deben ser "estables, predecibles y claros", porque la seguridad jurídica "incentiva la inversión, impulsa proyectos y beneficia a los ciudadanos".
La organización lamenta que la colaboración público-privada siga utilizándose "como elemento de confrontación", pese a que su eficacia, afirma, está "ampliamente implantada en los sistemas sanitarios europeos más avanzados". IDIS advierte que limitarla de forma generalizada supondría "un retroceso, tanto desde el punto de vista asistencial como económico y organizativo", con riesgo de afectar directamente al acceso a la atención sanitaria. En su valoración del informe del Ministerio, la fundación insiste en que el futuro del sistema no puede basarse en "debates ideológicos", sino en "la búsqueda de los mejores resultados en salud, con independencia de quién preste el servicio". En su conclusión, IDIS defiende que avanzar hacia un modelo más sostenible y eficiente exige reconocer que la sanidad privada es "un complemento imprescindible" para reducir listas de espera, mejorar los tiempos de diagnóstico y garantizar continuidad asistencial.