La investigación en herramientas digitales avanza en la atención a la salud mental

Mª Fe Bravo Ortiz, jefa de Servicio del Área de Psiquiatría, Psicología Clínica y Salud Mental Hospital Universitario La Paz, explica en GM la importancia de la intervención integral en estos casos.

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El 10 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Salud Mental. Una ocasión para poner el foco en aquellos aspectos de este ámbito en los que todavía queda margen de mejora. Con esto como marco, desde el Hospital Universitario La Paz se ha impulsado la jornada por el Día Mundial de la Salud Mental 2023 “Salud mental, salud mundial: un derecho universal”, lema bajo el que se conmemora la fecha este año.

Durante este encuentro se abordaron diferentes temas que van desde la prevención de las condiciones relacionadas con la atención a la salud mental, hasta aquellas experiencias innovadoras con impacto positivo en este campo. Mª Fe Bravo Ortiz, jefa de Servicio del Área de Psiquiatría, Psicología Clínica y Salud Mental en el Hospital Universitario La Paz explica a Gaceta Médica que la principal conclusión que se ha extraído de este evento es “la importancia de poner el foco en la atención a la salud mental, porque es una parte fundamental de la salud y el bienestar personal, así como un derecho de las personas que padecen estos trastornos, de la misma manera que ocurre con quienes tienen enfermedades relacionadas con otras especialidades”.

Y es que, la especialista recalca que “los problemas de salud mental son muy amplios y ya se ha puesto de manifiesto que hay un incremento, por lo que hay que facilitar el acceso a los recursos necesarios”. En esta línea, incide en la necesidad de poner el foco en los más jóvenes, que son quienes “suelen tener más reticencia a acudir a los sistemas habituales de atención a la salud mental”.

Herramientas digitales

Teniendo en cuenta la necesidad de poner el foco en los más jóvenes, Bravo pone de relieve la paulatina importancia que van cobrando las herramientas digitales en la atención a la salud mental. “Durante la jornada se presentaron herramientas digitales que pueden ayudar a la gente con algún tipo de problema de salud mental el acceso a recursos que les ayuden a autoevaluarse, saber tener más herramientas de gestión emocional, cómo gestionar las relaciones con otras personas…. Y, si eso no es suficiente, que sepan dónde buscar ayuda profesional”. En este sentido, la psiquiatra recuerda que estos recursos se crean con el fin de alinearse con lo que esta población demanda, pero que “nunca deben sustituir la atención profesional”.

En cuanto a la integración de estas herramientas en la práctica clínica habitual, hay disparidades. Bravo explica que, durante la jornada, representantes de Reino Unido narraron cómo han integrado varios recursos de este tipo. En el caso del Hospital La Paz, Bravo precisa que “se han integrado algunas herramientas en la atención a los pacientes, pero con otras estamos en fase de investigación para saber si realmente son útiles o no”. Algunas de las que sí han demostrado sus beneficios, enumera dos: una aplicación destinada a propiciar la calma en el quirófano antes de las operaciones y ‘REM Volver a casa’, un programa de entrenamiento en Mindfulness o Atención Plena, la habilidad de la mente para dirigir la atención al momento presente.

"Se han integrado algunas herramientas en la atención a los pacientes, pero con otras estamos en fase de investigación para saber si realmente son útiles o no"

Por otra parte, declara que también están participando en un estudio de prevención de suicidio a través de la web y llamadas telefónicas, en el que uno de los objetivos pasa por saber si se ha reducido la conducta suicida. Tanto en este como en los anteriores expresa que “primeramente se participa en el diseño de las aplicaciones y posteriormente se estudia para conocer si realmente dan buenos resultados o no”.

Intervención integral

En el área psicofarmacológica relacionada con la salud mental también hay avances. Pero Bravo indica que “aunque llegan innovaciones terapéuticas que se van incorporando, los problemas de salud mental son bastante más complejos”, “Hay muchos factores que influyen; no hay una tecla que tocar para resolver el problema, normalmente hay que tocar a la vez”, señala.

Por ello, más allá de fármacos, la especialista apunta a una prioridad: “lo que fundamentalmente se necesita es tiempo para que, aquellas personas que tengan un problema grave de salud mental puedan explicar, transmitir y compartir lo que les pasa”. Para ello, considera importante seguir aumentando los recursos, algo que cree que “ya se está haciendo, pero todavía no es suficiente”.  “Hay que reforzar los recursos profesionales con psiquiatras, psicólogos, enfermeros especializados en salud mental, terapeutas ocupacionales o trabajadores sociales”, especifica. Asimismo, llama a “trabajar más a nivel preventivo desde el momento escolar, también en los momentos más vulnerables como en personas en situación de duelo o exclusión social”. Y es que, para Bravo, la meta debería ser la de “ir abordando de alguna manera todos aquellos factores de riesgo que son determinantes de la salud mental”.

"Lo que fundamentalmente se necesita es tiempo para que, aquellas personas que tengan un problema grave de salud mental puedan explicar, transmitir y compartir lo que les pasa"

Desde un prisma más positivo expresa que, además de factores de riesgo, hay hábitos saludables que son protectores de la salud mental. “El más importante es el soporte social, la relación con los iguales y el no aislamiento y tenemos herramientas para reforzar los sistemas que pueden dar apoyo a las personas a estar en unas mejores condiciones de salud mental”. Siguiendo este hilo, también considera de vital importancia incorporar al día a día “una dieta saludable o el ejercicio físico, ya que reforzar todos estos factores es muy importante”.

Situaciones de crisis

Bravo urge también a contar con “sistemas de apoyo para personas en situaciones de crisis por ahí se previene que la persona desarrolle problemas más graves”.

En este punto, uno de los grupos que ha sufrido y todavía arrastra problemas relacionados con la salud mental, es aquel relacionado de una u otra manera con la COVID-19. Primeramente, alude a un subgrupo de pacientes muy concreto, “las personas que tienen ‘Long COVID’ y están muy afectadas”. También, “los profesionales sanitarios, ya que hay muchos que quedaron tocados por esta situación”. También, jóvenes y mayores sufren determinadas consecuencias derivadas de esta situación.

Así, remarca que en el grupo de las personas de edad más avanzada cobran especial importancia todas aquellas actividades y recursos que se ponen en marcha desde el ámbito local, como los ayuntamientos, y que en muchos casos se perdieron por la situación de pandemia. Bravo afirma que la participación en estas iniciativas es de gran ayuda para los mayores, puesto que “muchos siguen teniendo miedo y han disminuido su sociabilidad, teniendo dificultades en algunos casos para retomar su vida anterior”.

Retos pendientes

Para dar la atención más efectiva posible, la fórmula pasa por la combinación de varios factores dentro de una misma ecuación. “Además de los profesionales de la salud mental, que evidentemente somos de gran relevancia en el proceso de estos pacientes tienen que entrar más partes, a través de recursos sociocomunitarios para que formen parte de la respuesta”. Y es que estos cobran especial relevancia en las situaciones de soledad no deseada.

En cuanto a las mejoras organizativas para ofrecer una asistencia óptima, Bravo considera que “hay que abrir la posibilidad a organizar equipos en torno a una mayor innovación de las respuestas que se den”. Aquí, profundiza considerando que mientras que recursos como la atención hospitalaria o ambulatoria tienen mejores condiciones, “a nivel organizativo se debería contar con más recursos y apoyo para desarrollar servicios más diversos y variados, incidiendo en áreas como la atención intensiva domiciliaria o la atención para la integración en la vida cotidiana de las personas con trastorno mental grave”.

"Hay que abrir la posibilidad a organizar equipos en torno a una mayor innovación de las respuestas que se den"

En este contexto pone en valor recursos como los que pone en marcha la Fundación Manantial a través de la figura de los asistentes personales, que como explica, “son pacientes que han pasado por estos problemas de salud mental, están bastante estabilizados y sirven de apoyo para las personas que ahora los padecen”.


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