La Organización Médica Colegial (OMC) y la Sociedad Española de Patología Digestiva (SEPD) han presentado el 'Libro Blanco sobre el Cribado Poblacional de Cáncer Colorrectal en España' para priorizar el cribado de cáncer colorrectal (CCR) con el objetivo de reducir la mortalidad. Se trata del tumor maligno más frecuente en España y el segundo en tasa de mortalidad. Además, en los próximos años se seguirán diagnosticando un gran número de casos por lo que la incidencia y mortalidad seguirán aumentando, convirtiéndose así en una preocupación de salud pública.
Los programas de cribado poblacional de CCR son eficaces para reducir la mortalidad asociada a este tumor. No obstante, existen desigualdades en la implementación de estos programas entre las distintas comunidades autónomas. También, disparidad en las tasas de participación, tal y como ha explicado la organización médica en un comunicado.
Así, en un evento con la Ministra de Sanidad, Mónica García, el presidente de la OMC, Tomás Cobo, y el presidente de la SEPD, Agustín Albillos, han solicitado la coordinación de los agentes implicados para disminuir la incidencia y la mortalidad de esta enfermedad de alto impacto. Con el lanzamiento de este documento, promovido por la sociedad digestiva, se describe la situación actual de los programas poblacionales de cribado de cáncer colorrectal españoles.
El 'Libro Blanco sobre Cribado Poblacional de Cáncer Colorrectal en España', promovido y coordinado por la SEPD, establece una serie de recomendaciones para la optimización de este procedimiento. Lo hace a partir de una revisión exhaustiva de fuentes documentales, ofreciendo una base de conocimiento objetiva sobre éstos, según han resaltado. De esta forma, tienen la aspiración de ser la referencia para todos los interesados en este tema.
Situación de los programas de cribado
Los programas de cribado poblacionales son muy eficaces ya que mejoran la detección temprana del cáncer colorrectal. Esto contribuye a reducir tanto su alta incidencia, como su mortalidad. Sin embargo, a pesar de disponer de una sólida evidencia que sustenta el impacto de los programas de cribado poblacional en la morbimortalidad del carcinoma colorrectal, la implantación en España sigue sujeta a marcadas diferencias e inequidades, según han lamentado.
Aunque estos programas de cribado tienen más de 20 años de historia, no alcanzan las cifras de participación de otros programas de diagnóstico precoz, como el de cáncer de mama. Poniendo así de manifiesto que, a corto plazo, España no llegará a un nivel de participación del 65 por ciento. Esta cifra es la recomendación de la Estrategia de Salud en Cáncer para 2024. Además, estas cifras son muy diferentes de unas comunidades a otras reduciendo así la eficacia y equidad de estos programas a nivel nacional.
Entre los motivos, la OMC ha recalcado que se debe a "una escasa participación poblacional, a las dificultades para la financiación e incorporación de recursos humanos y materiales para implementarlas". Además, "a la insuficiente educación sanitaria de la población sobre prevención del CCR". Sobre todo, entre los hombres y colectivos vulnerables limitando así el acceso a estos programas, según han advertido. Asimismo, la disminución de gastos en los tratamientos es superior al coste añadido por el cribado. Por tanto, los programas de cribado no solo ofrecen ganancia en términos de salud, sino ahorro a largo plazo.
Promoción del cribado y recomendaciones
La OMC ha demandado que el cribado poblacional de CCR se priorice. Para ello, ha pedido una mayor voluntad política y ejecutiva de ámbito nacional y autonómico basada en un acuerdo de cooperación que ayude a superar los problemas de financiación, cobertura y otras inequidades. Además, "debemos colaborar para revertir la baja percepción que tiene la población sobre el riesgo del CCR y para promover la participación en estos programas por la importancia de la prevención de este tumor". Así, "se facilitaría la consecución del objetivo de disminuir la incidencia y la mortalidad de esta enfermedad de alto impacto", han subrayado.
Finalmente, este documento ofrece una serie de recomendaciones elaboradas por consenso de un panel multidisciplinar de expertos. Entre otras, destaca la necesidad de una acción conjunta y continuada a nivel nacional. No solo para reducir la variabilidad de los programas, sino que, además, consiga aumentar la financiación para desarrollar campañas educativas de concienciación. También, optimizar los recursos asistenciales y gestionar las incidencias. Todo ello contribuiría a superar algunas de las barreras actuales que limitan la participación en los programas de cribado.
Además, han demandado extender el rango de edad para el cribado. Pasando de 70 a 74 años incluyendo otro gran grupo poblacional a considerar. Así, el documento aboga por hacer efectiva la integración de la información de todos los programas en un registro común en el Sistema de Información Sanitaria, actualizado en tiempo real y por establecer un marco que facilite el aprendizaje comparativo entre los programas. Ello facilitaría la disminución de la variabilidad y una gestión más eficiente de los recursos, según han concluido.