La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha instado a reforzar el papel de las enfermeras en la formulación de políticas de salud. Han destacado la importancia de su participación activa para garantizar una atención equitativa y adaptada a las necesidades de la población. Para lograrlo, la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) ha propuesto diversas estrategias para mejorar las competencias políticas de las enfermeras. Explorando así, enfoques que optimicen su participación en la toma de decisiones clave, con un análisis detallado de cada propuesta.
De esta forma, desde la UAM han explicado que los gestores sanitarios se enfrentan a diario a una grave carencia de enfermeras. Algo que se agudiza en verano y que obliga al cierre de camas hospitalarias, comprometiendo la seguridad de los pacientes. Este problema tiene múltiples causas, entre ellas la disminución en la vocación y la emigración de profesionales a otros países en busca de mejores condiciones laborales.
Asimismo, una de las principales reivindicaciones del colectivo enfermero es su reclasificación al grupo A1, lo que permitiría acceder a puestos de dirección actualmente reservados a un subgrupo superior. "Esta medida no solo ampliaría las posibilidades de liderazgo, sino que también facilitaría una mayor participación política de las enfermeras en la toma de decisiones clave para el sistema de salud", han resaltado en un comunicado.
El papel de las enfermeras
La OMS ha subrayado que, como uno de los colectivos más numerosos en el sector sanitario, las enfermeras tienen un papel esencial en la configuración de políticas de salud. De hecho, su influencia puede ser determinante para el diseño de estrategias que mejoren las prácticas de atención y el bienestar de los pacientes.
Así, fortalecer las competencias políticas de las enfermeras —entendiéndose estas como la capacidad para intervenir en la creación, desarrollo y gestión de políticas públicas— es un desafío para la profesión. Se trata de un avance que podría repercutir no solo en una mejora de las condiciones laborales, sino también en una mayor satisfacción profesional.
Por tanto, las competencias políticas de las enfermeras se definen como la capacidad de incidir en la redacción y ejecución de políticas públicas con el objetivo de reducir las desigualdades en salud. Así, en este artículo de la UAM, han propuesto diversas estrategias para potenciar estas habilidades.
Enfoques para optimizar su participación
La UAM ha destacado que estos enfoque están basados en los conocimientos adquiridos en el Diploma de Experto en Comunicación Pública, Divulgación de la Ciencia y Asesoramiento Científico. Así, han elaborado un listado de siete puntos para optimizar la participación enfermera. Empezando por la comprensión del contexto de salud gracias a su contacto directo con los pacientes y sus familias. Un conocimiento primordial para diseñar políticas que respondan a la realidad del sistema sanitario. En segundo lugar, el asesoramiento científico por su experiencia en la atención directa a la ciudadanía.
En tercer lugar, la comprensión del ciclo de políticas públicas. Entender cómo se desarrollan y gestionan las políticas, así como el funcionamiento institucional y la distribución de poderes. El cuarto punto pone en valor su compromiso con las poblaciones vulnerables. El quinto, el trabajo multidisciplinar ya que los problemas de salud son complejos y requieren enfoques diversos. En sexto lugar, el fomento institucional de interacción con los sectores políticos, promoviendo su presencia en la agenda pública. Por último, la mejora en la comunicación es fundamental para que las enfermeras respondan eficazmente a los desafíos del sistema sanitario.
"La inclusión de estas competencias en los planes de estudio de grado y posgrado es esencial para capacitar a las enfermeras como agentes activos en el ámbito político. No deben ser meras espectadoras, sino protagonistas en la creación de políticas que promuevan el bienestar colectivo", tal y como han concluido.