El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha publicado la Resolución de la Dirección General de Salud Pública y Equidad en Salud, por la que se valida la Guía para la indicación, uso y autorización de dispensación de medicamentos sujetos a prescripción médica por parte de las/los enfermeras/os para infecciones de tracto urinario inferior no complicada en mujeres adultas.
Esta es la novena guía destinada a la indicación de medicamentos por parte de las enfermeras. Ya están publicadas las referentes a deshabituación tabáquica, anestésicos locales, fiebre, anticoagulación oral, tratamiento de heridas, hipertensión, diabetes tipo 1 y tipo 2, quemaduras y ostomías.
Desde el Consejo General de Enfermería (CGE) celebran esta guía ya que según palabras de su presidente, Florentino Pérez Raya: " Las guías lo que permiten es agilizar la atención, descongestionar el sistema e incrementar la seguridad jurídica de las enfermeras. Todo ello beneficia al paciente y, en ningún caso, insistimos, implican menoscabo en la actuación esencial del médico". Además, añade "estas guías hacen justicia al desarrollo profesional que las enfermeras y enfermeros han experimentado, en los últimos años. Pero hay que dejar claro las enfermeras no quieren ser médicos, ni se cuestionan las competencias en materia de prescripción de estos profesionales".
Las infecciones del tracto urinario (ITU) abarcan principalmente dos tipos: cistitis, que es la infección de la vejiga o del tracto urinario inferior; y pielonefritis, que es la infección del tracto urinario superior que afecta a los riñones.
Los síntomas típicos de la cistitis incluyen disuria (dolor o ardor al orinar), polaquiuria (necesidad de orinar con mayor frecuencia de lo normal, pero generalmente en pequeñas cantidades), urgencia urinaria, dolor suprapúbico y hematuria (sangre en la orina), sin prurito o flujo vaginal anormal. Se clasifica como ITU complicada cuando afecta a personas con mayor riesgo, como embarazadas, ancianos, diabéticos o personas con anomalías anatómicas, quienes requieren una evaluación médica más profunda.
Tratamiento de la ITU
La infección del tracto urinario es una de las razones más comunes para consultar en Atención Primaria; anualmente, cerca del 5 por ciento de las mujeres acuden al médico por este motivo; a lo largo de su vida, afecta al 50 por ciento de las mujeres al menos una vez y su frecuencia aumenta con la edad.
Las ITU son una de las consultas más comunes en Atención Primaria, afectando al 50 por ciento de las mujeres al menos una vez en su vida, especialmente con el envejecimiento, comorbilidades o la institucionalización. El microorganismo más común en estas infecciones es Escherichia coli, responsable de entre el 70 y el 80 por ciento de los casos.
El tratamiento de la ITU no complicada, que es frecuente en mujeres adultas, se basa en el inicio temprano de medicación con antibiótico, sin necesidad de urocultivo rutinario. El objetivo es aliviar los síntomas y erradicar la infección de manera rápida y eficaz, maximizando la accesibilidad al sistema sanitario. Esta guía facilita a las enfermeras la indicación y administración de la farmacoterapia adecuada, promoviendo un enfoque integral en Atención Primaria, donde las condiciones son óptimas para su implementación.
La guía
La guía, resultado de un trabajo colaborativo multidisciplinar, ofrece un marco de referencia para que las enfermeras actúen en el tratamiento de mujeres mayores de 14 años con ITU no complicada. Excluye casos complejos que requieren valoración médica, como infecciones recurrentes, uso de sonda vesical o inmunosupresión. Además, establece protocolos específicos para el manejo de medicamentos, definiendo cuándo las enfermeras pueden iniciar, modificar, interrumpir o finalizar un tratamiento en función de los síntomas y evolución del paciente.
Las comunidades autónomas y otras entidades adaptarán esta guía a sus contextos específicos, desarrollando protocolos que concreten la población objetivo, medicamentos autorizados y criterios de actuación. Esta guía se revisará cada cinco años para incorporar nuevas evidencias científicas y actualizaciones, asegurando que las actuaciones de las enfermeras sean seguras, eficaces y estén alineadas con el uso racional de los medicamentos.
Prescripción enfermera
Algunas comunidades, como Castilla y León, ya han dado un paso en el avance hacia la consecución de esta prescripción enfermera en estos días, anunciando que ha puesto a disposición de las enfermeras el protocolo que permite la prescripción de ibuprofeno y paracetamol para la fiebre. Hasta ese momento, estos medicamentos solo podían ser dispensados mediante receta médica. La Gerencia Regional de Salud de Castilla y León ha dado luz verde a esta prescripción por parte de la enfermería con el objetivo de “resolver con la mayor agilidad posible sintomatologías asociadas a la fiebre y maximizar la eficiencia y efectividad de la Atención Primaria y los tratamientos que derivan de la misma”.
Por su parte, el pasado 18 de junio, el Consejo General de Enfermería (CGE), presentó una infografía con todas las posibles prescripciones que puede llevar a cabo la enfermería, ya que y a pesar de la aprobación del Real Decreto que regula la prescripción enfermera hace 10 años, “la implantación real se está llevando poco a poco en las comunidades autónomas”, denunciaba el presidente del CGE, Florentino Pérez Raya entonces. “Es necesario redefinir el sistema sanitario y modificar algunas leyes obsoletas como la Ley del Medicamento para incluir directamente la prescripción enfermera dentro de las competencias propia de la profesión”, añadía Pérez.
En la infografía se muestra todos aquellos medicamentos no sujetos a prescripción médica que las enfermeras pueden recetar así por ejemplo, algunos analgésicos de uso común, antiácidos, laxantes, antihistamínicos, mucolíticos, vitaminas, soluciones antisépticas, apósitos de uso convencional, sondas y vacunas incluidas en el calendario vacunal.
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