Las Infecciones Relacionadas con la Atención Sanitaria (IRAS) son una complicación frecuente, y en gran parte evitable, derivada de la atención sanitaria. Durante la celebración del XXII Congreso Nacional y XI Internacional de la Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública y Gestión Sanitaria (SEMPSPGS) se presentaron datos del estudio de prevalencia puntual de infecciones hospitalaria en España (EPINE) durante los años 2022 y 2023. Algunos de los resultados más relevantes muestran que las IRAS causan anualmente en España 7.414 muertes y originan unos costes directos de 2.025 millones de euros.
Durante la mesa 'Impacto poblacional de las infecciones relacionadas con la atención sanitaria (IRAS) y componentes esenciales de los programas para su prevención y control', Ángel Asensio, director del estudio EPINE, y Mireia Cantero, especialista en Medicina Preventiva en el Hospital Puerta de Hierro-Majadahonda, insistieron en la importancia de la prevención y el control de las IRAS para garantizar la seguridad del paciente.
"Las IRAS son una complicación muy frecuente. De cada 20 pacientes que ingresan en el hospital, uno va a desarrollar una infección hospitalaria. En el estudio hemos visto que de los pacientes que contraen una infección y fallecen, la tercera parte de esas muertes se habrían evitado si no hubieran tenido la infección. Sin embargo, se trata de un problema que no está recibiendo la relevancia que merece", explicó Asensio en una entrevista concedida a GACETA MÉDICA. El experto resaltó que la primera y principal medida para evitar estas infecciones es la higiene de manos, pero también son importantes los programas de prevención de riesgo de dispositivos invasivos y la responsabilidad de los propios hospitales.
Cantero afirmó a este medio que el número de muertes atribuibles a las IRAS es cuatro veces mayor que las que se producen por accidentes de tráfico, el doble que por suicidio y un poco superior a los fallecimientos por cáncer de mama. La especialista exigió que se implanten planes en todo el territorio. "En conjunto se mueren más personas por IRAS que de la mayoría de las infecciones transmisibles que se vigilan, como tuberculosis y VIH, y para las que existen planes específicos a nivel nacional. Estamos hablando de un problema crucial en salud pública que nos afecta a todos, porque todos somos pacientes, cuyos recursos y actuaciones que se tienen que llevar a cabo en los hospitales no están establecidos a nivel nacional", dijo.
La OMS propone que para que los programas de prevención y control sean efectivos se tienen que cumplir una serie de parámetros. Cantero expresó que es necesario que exista un programa para que la gente esté formada, unas vías nacionales que estén avaladas, que se vigilen estas IRAS, que se implanten estrategias multimodales, que haya estructuras que permitan que no se produzcan infecciones o que la carga de trabajo sea menor. "En los momentos en los que los profesionales sanitarios tienen más carga de trabajo se ven incapacitados para cumplir todas las normas de protección", sostuvo Cantero.
Aspectos de mejora
La encuesta también puso de manifiesto que aquellos aspectos en los que España tenía que profundizar más era en formación del personal sanitario y en implantación de estrategias multimodales. "Hay muchísimos profesionales a los que hay que llegar y se ha visto que la formación clásica de una clase no vale porque, lo importante no son los conocimientos, sino que la gente realmente cambie su conducta. Y esto solo se cambia si esa formación se hace a pie de cama, con técnicas de simulación o poniendo en marcha otras estrategias distintas a las clásicas", precisó Cantero. Respecto a las estrategias multimodales, sostuvo que es importante llevar a cabo muchas actuaciones, estar encima de los profesionales y contar con el apoyo de la dirección y de las administraciones.
Cantero y Asensio coincidieron en la importancia de que el paciente sea consciente de que existe un riesgo de que pueda contraer IRAS. "Nos importa que la gente sea consciente de que es un riesgo ir al hospital y de que ese riesgo debería disminuirse si ponemos todos los conocimientos que sabemos", afirmó Asensio. Por su parte, Cantero apuntó que "todo el mundo tendría que ser consciente de ello, empezando por las autoridades sanitarias".
Más muertes en UCI que en planta
Los pacientes ingresados en las Unidades de cuidados intensivos (UCIs) tienen un alto riesgo de adquirir infecciones debido a sus enfermedades de base y a la frecuente exposición a dispositivos invasivos. De hecho, las IRAS constituyen uno de los problemas más importantes que pueden darse en las UCIs. "Los pacientes de UCI tienen mucho más riesgo de contraer infecciones porque son pacientes que están más graves, a los que hay que hacerles procedimientos diagnósticos que son más agresivos y tratamientos que son más agresivos. El riesgo siempre va a ser mayor que en una planta", recalcó Asensio.