Mala praxis reconocida con indemnización limitada: la complejidad de la responsabilidad sanitaria

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Un juzgado Contencioso-Administrativo ha dictado una sentencia en la que se reconoce mala praxis médica en un hospital privado tras el retraso diagnóstico de una lesión. Sin embargo, la resolución limita la compensación económica a una cantidad reducida, pues considera que el error no supuso una pérdida de oportunidad terapéutica ni fue la causa de las secuelas sufridas por el paciente.

Antecedentes del caso y demanda

El paciente acudió al servicio de urgencias de un hospital privado tras sufrir una herida en el talón izquierdo. A pesar de los síntomas y de las pruebas exploratorias, no se detectó una sección parcial del tendón de Aquiles, diagnosticada posteriormente a través de una ecografía. Por ello, el demandante alegó que el retraso había provocado un empeoramiento de su estado, lo que le obligó a someterse a dos intervenciones quirúrgicas que le dejaron secuelas permanentes.

La demanda se dirigió contra la mutua aseguradora, el primer hospital donde el paciente fue atendido de urgencias y el segundo donde se realizaron las cirugías posteriores. En dicha demanda se reclamaba una indemnización de más de 20.000 euros por responsabilidad patrimonial sanitaria. 

Resolución judicial: indemnización limitada

La jueza estimó parcialmente el recurso, reconociendo una indemnización de 2.166,15 euros por el retraso diagnóstico de 35 días.

La sentencia considera probado que el primer hospital no actuó conforme a la lex artis, ya que no se realizó una exploración adecuada de la herida que habría permitido detectar la lesión desde el primer momento. No obstante, el fallo también concluye que el tratamiento quirúrgico habría sido necesario en cualquier caso, y que las secuelas sufridas por el paciente son inherentes a la cirugía y no atribuibles al retraso diagnóstico.

En cuanto al segundo hospital, el tribunal descarta cualquier responsabilidad, ya que considera válido el consentimiento informado firmado por el paciente, donde se recogían adecuadamente los riesgos de la intervención.

Valoración del fallo y reflexiones finales

Este caso pone de relieve la complejidad de los casos de responsabilidad civil sanitaria, en los que no basta con demostrar un error en la atención médica, sino que es imprescindible acreditar un perjuicio real y evitable derivado de dicho error. 

Además, la sentencia resalta la importancia de la prueba pericial y del análisis riguroso de la causalidad en este tipo de procedimientos, recordando que cada caso debe ser evaluado de forma individual, considerando factores como la evolución de la lesión, las intervenciones realizadas y los riesgos inherentes a la cirugía.

Más información: DS Legal


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