La capacitación en Soporte Vital es un pilar fundamental en la atención sanitaria de emergencias, tanto en entornos civiles como en escenarios de alta complejidad, como las zonas de conflicto. Disponer de profesionales entrenados para responder de manera eficaz ante situaciones críticas no solo mejora las tasas de supervivencia, sino que también optimiza la capacidad de respuesta en momentos clave. En este contexto, la colaboración entre organismos civiles y militares se presenta como una estrategia esencial para garantizar una atención sanitaria de calidad en circunstancias extremas. Un claro ejemplo de esta sinergia es el reciente reconocimiento del Ejército de Tierra a la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (SEMICYUC) por su contribución en la formación en Soporte Vital de los soldados desplegados en el Líbano.
En el acto de entrega de este reconocimiento estuvieron presentes, por parte de la SEMICYUC, la Dra. Carola Giménez-Esparza Vich, presidenta, y el Dr. Miguel Ángel Rodríguez Yago, director gerente del Plan Nacional de RCP. Por parte del Ejército de Tierra estuvieron el Teniente Coronel Médico Francisco Javier Membrillo de Novales y el Teniente Médico Vicente Pla Jiménez, directores de los cursos.
Escenarios de conflicto
Durante 2024, el despliegue militar español en el Líbano, dentro de la operación Libre Hidalgo, se vio reforzado con un programa de capacitación en Soporte Vital Básico (SVB) y el manejo del desfibrilador semiautomático, avalado por el Plan Nacional de RCP de la SEMICYUC. Este tipo de formación, impartida tanto en las bases militares en España como en el propio Líbano, no solo incrementa la seguridad de los militares, sino que también optimiza la atención prehospitalaria en zonas de conflicto.
"Nuestro compromiso es absoluto con las estrategias de formación en entornos vulnerables. Siempre estaremos donde podamos aportar nuestra experiencia"
Carola Giménez-Esparza Vich, presidenta de SEMICYUC
La importancia de esta colaboración radica en la preparación del personal sanitario y operativo para responder de manera eficaz ante situaciones críticas. Como afirmó Carola Giménez-Esparza Vich, presidenta de SEMICYUC, "nuestro compromiso es absoluto con las estrategias de formación en entornos vulnerables. Siempre estaremos donde podamos aportar nuestra experiencia".
Formación adaptada
El proyecto formativo no solo se limitó a dotar a los soldados de herramientas para actuar en emergencias, sino que también contempló la certificación de nuevos docentes dentro del Plan Nacional de RCP-SEMICYUC, ampliando así la red de instructores capacitados en el ámbito militar.
El proyecto formativo no se limitó a dotar a los soldados de herramientas para actuar en emergencias, sino que también contempló la certificación de nuevos docentes
Miguel Ángel Rodríguez Yago, director gerente del Plan Nacional de RCP, destacó la dedicación del personal militar: "El esfuerzo de nuestros compañeros del Ejército para formarse y ofrecer una atención excelente en un entorno de alto riesgo es digno de reconocimiento". Esta iniciativa se plantea, además, como un piloto para la futura obligatoriedad de la formación en Soporte Vital para todo el personal desplegado en misiones internacionales.
Modelo de colaboración
Este proyecto se suma a otras iniciativas del Plan Nacional de RCP de la SEMICYUC, que lleva más de una década formando a miembros de la Guardia Civil y de las Fuerzas Armadas en Soporte Vital, incluyendo el Curso de Soporte Vital Avanzado en Combate. La colaboración con la Escuela Militar de Sanidad, dependiente del Ministerio de Defensa, ha sido clave en la estandarización de protocolos y la mejora de la formación.
La formación en Soporte Vital es más que una necesidad; es una garantía de que, ante una emergencia, cualquier profesional, civil o militar, estará preparado para salvar vidas
Para los profesionales sanitarios, este tipo de iniciativas refuerzan la importancia de la formación multidisciplinar en Soporte Vital. No se trata solo de adquirir conocimientos técnicos, sino de integrarlos en escenarios diversos, desde hospitales hasta zonas de conflicto. La alianza entre SEMICYUC y el Ejército de Tierra es un testimonio del impacto positivo que tiene la capacitación continua en la seguridad y atención sanitaria. En definitiva, la formación en Soporte Vital es más que una necesidad; es una garantía de que, ante una emergencia, cualquier profesional, civil o militar, estará preparado para salvar vidas.