La publicación de los resultados definitivos de la convocatoria de MIR 2026 ha abierto la fase decisiva para miles de aspirantes al MIR, pero también ha reactivado el debate sobre el funcionamiento del sistema de acceso a la residencia. Tras un proceso marcado por incidencias administrativas y retrasos en distintas fases de la convocatoria, el Ministerio de Sanidad ha iniciado contactos con representantes del MIR para introducir cambios en futuras ediciones, en un contexto en el que el modelo vuelve a estar bajo escrutinio pese a haber alcanzado cifras récord de plazas y participación.
La actual convocatoria ha sido la mayor de la historia del sistema de FSE, con 12.367 plazas ofertadas para las distintas titulaciones sanitarias. Más de 35.000 aspirantes iniciaron el proceso y, tras el examen celebrado el 24 de enero, 30.172 profesionales han obtenido número de orden después de que el 99,95% de los presentados superara la nota de corte. En Medicina, 15.084 facultativos competirán por 9.278 plazas, mientras que en Enfermería 8.741 aspirantes optarán a 2.278 vacantes, manteniéndose como una de las disciplinas con mayor presión competitiva.
A pesar de estos datos, que reflejan la capacidad del sistema para absorber a miles de profesionales cada año, la última convocatoria ha estado rodeada de críticas por problemas organizativos en fases previas del proceso. Estas incidencias han llevado a la Asociación MIR España (AME) a solicitar cambios que refuercen la seguridad jurídica, la transparencia y la fiabilidad del procedimiento selectivo, una cuestión que ha centrado el reciente encuentro mantenido con la nueva Dirección General de Ordenación Profesional del Ministerio de Sanidad, encabezada por Miguel Ángel Máñez.
Reunión entre Sanidad y AME
En la reunión, ambas partes abordaron algunas de las principales preocupaciones del colectivo MIR, entre ellas la mejora del propio proceso selectivo, la salud mental de los residentes y posibles cambios en sus condiciones laborales y retributivas. Desde el Ministerio se trasladó que no está previsto realizar una auditoría específica sobre las incidencias registradas en la última convocatoria, aunque sí se utilizarán los problemas detectados para introducir ajustes en futuras ediciones.
Entre las medidas que se estudian figura el refuerzo de los sistemas de gestión y un avance decidido hacia la digitalización completa del proceso, con el objetivo de evitar errores administrativos y agilizar los trámites. Según trasladó AME tras el encuentro, el departamento prevé destinar una partida presupuestaria cercana a los 10,2 millones de euros para modernizar los sistemas informáticos y mejorar la organización de las pruebas selectivas.
Desde la asociación consideran que este paso es necesario para recuperar la confianza en el sistema. “Valoramos positivamente que se refuercen los recursos y las garantías del proceso, porque es fundamental que exista una seguridad jurídica clara”, explicó a este medio el vicepresidente de AME, David Montes Cánovas, quien recuerda que en esta convocatoria los plazos y la gestión fueron muy cuestionados por los aspirantes. A su juicio, la magnitud actual del sistema FSE obliga a contar con estructuras administrativas más sólidas que permitan gestionar con fiabilidad un volumen cada vez mayor de candidatos.
El debate sobre el funcionamiento del MIR se produce en un momento de expansión del sistema, que en los últimos años ha incrementado de forma progresiva la oferta de plazas para responder a las necesidades asistenciales del Sistema Nacional de Salud. La edición de 2026 ha vuelto a batir récord, no solo en número de vacantes, sino también en participación y tasa de aprobados, lo que confirma la elevada demanda de formación especializada en España.
Feminización creciente
Los datos también consolidan tendencias estructurales, como la feminización creciente de las profesiones sanitarias. En esta convocatoria, el 74,03% de las personas que han superado las pruebas de FSE son mujeres, una proporción que alcanza el 64,84% en Medicina y supera el 88% en Enfermería. Este perfil mayoritariamente femenino será el que se incorpore a los centros sanitarios a partir del mes de junio, cuando está prevista la llegada de la nueva promoción de residentes.
Junto a la dimensión académica, el Ministerio y los representantes de los residentes coinciden en que la mejora del sistema no puede limitarse al examen. Durante el encuentro también se abordaron cuestiones relacionadas con la salud mental de los MIR y con sus condiciones laborales, temas que en los últimos años han ganado peso en el debate profesional. El aumento de la carga asistencial, la presión formativa y las dificultades organizativas en algunos centros han llevado a reclamar cambios tanto en la regulación como en los recursos disponibles durante la residencia.
Aunque no se han concretado medidas inmediatas en este ámbito, el contacto entre el Ministerio y AME se interpreta como un primer paso para abrir una etapa de revisión del modelo, en un momento en el que el acceso a la especialidad vuelve a situarse en el centro de la agenda sanitaria.
Siguientes pasos en el proceso
Con los resultados definitivos ya publicados, el proceso entra ahora en la fase de elección de plaza, cuya convocatoria oficial se espera que sea entre la última semana de abril y la primera de mayo y que volverá a realizarse de forma electrónica. La incorporación a los centros sanitarios está prevista para la primera semana de junio, una vez que los aspirantes superen el reconocimiento médico obligatorio previo a la firma del contrato.
Mientras tanto, el sistema de Formación Sanitaria Especializada encara el reto de combinar su crecimiento con una mayor solidez organizativa. La convocatoria de 2026 ha confirmado la fortaleza del modelo en términos de participación y resultados, pero también ha evidenciado que su complejidad exige cambios para garantizar seguridad, transparencia y estabilidad en futuras ediciones.