El MIR de Urgencias y Emergencias sigue dando pasos firmes hacia su consolidación como una nueva especialidad en España. Este martes concluye el periodo de presentación de alegaciones al borrador del programa formativo que el Ministerio de Sanidad ha sometido recientemente a consulta pública, un trámite clave en el proceso para hacer realidad esta histórica reivindicación profesional.
En declaraciones a Gaceta Médica, el presidente de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES), Tato Vázquez, ha explicado las alegaciones que han hecho desde su organización: “La sociedad ha presentado algunas alegaciones menores referidas sobre todo a las rotaciones en servicios de emergencias y urgencias de hospitales comarcales”, ha indicado.
También apuntó que “aunque se ha aprobado una especialidad de cuatro años, el Real Decreto establecía un mínimo de cuatro años. Desde SEMES seguimos considerando que la especialidad debería adecuarse a los estándares europeos que establece el currículum europeo y los European Training Requirements, y debería ser de cinco años. Pero probablemente sea una cuestión que tendrá que debatirse dentro de un tiempo, no en el momento actual”.
“Este modelo, completamente innovador, marcará un antes y un después en la formación especializada en nuestro país”
Sin embargo, el presidente de SEMES incide en que han valorado muy positivamente este avance. “Este programa oficial de la especialidad y los criterios de acreditación esta basado en una estructura docente completamente innovadora y nueva, construida sobre tres pilares: hospital de docencia de referencia, hospitales comarcales y servicios de emergencias”, ha explicado. Vázquez ha subrayado además que “este modelo, completamente innovador, marcará un antes y un después en la formación especializada en nuestro país”.
Una vez finalizado el proceso de alegaciones, Vázquez ha señalado que “el Ministerio tendrá que evaluar las mismas, establecer una respuesta y ya finalmente publicar en el Boletín Oficial del Estado el programa oficial de la especialidad y los criterios de acreditación”.
Con la publicación definitiva del texto, se dará el paso a la formación de los primeros residentes. “Comenzaremos a formar a nuestros primeros residentes en 2026. Para esta convocatoria Sanidad va a ofertar 82 plazas y, como hemos dicho en numerosas ocasiones, estamos encantados con ello, pero evidentemente el sistema necesita bastantes más profesionales para garantizar el relevo generacional, tal y como dice el informe ‘Oferta-Necesidad de Especialistas 2023-2035’ del Ministerio de Sanidad”, ha recordado Vázquez.
En este sentido, el presidente de SEMES ha subrayado la necesidad de incrementar progresivamente la formación MIR en esta especialidad: “Nuestra expectativa es que en dos años probablemente necesitemos aproximadamente entre 500 y 700 residentes en Medicina de Urgencias y Emergencias en España”.
Cinco guardias al mes e investigación obligatoria
Uno de los pilares fundamentales del nuevo programa formativo de la especialidad de Medicina de Urgencias y Emergencias es la realización de guardias médicas, concebidas como una herramienta esencial para la adquisición de experiencia clínica y el desarrollo competencial del futuro especialista.
El documento del Ministerio de Sanidad subraya que «"as guardias médicas representan un componente esencial del aprendizaje. Durante ellas, la persona especialista en formación se enfrenta a un alto volumen y una diversidad de procesos y casos clínicos, que facilitan la aplicación de conocimientos y el desarrollo de habilidades". Por este motivo, se recomienda realizar una media de «cinco guardias al mes», una cifra que el texto considera «equilibrada» para compatibilizar la formación con el necesario descanso del residente.
La mayor parte de estas guardias se llevarán a cabo en los Servicios de Urgencias y Emergencias, donde confluyen todas las patologías urgentes procedentes de las distintas especialidades por las que rota el residente. Solo durante la rotación en Medicina Intensiva se trasladarán a dicho servicio. Además, en hospitales con unidades funcionales específicas —como Pediatría, Obstetricia y Ginecología o Salud Mental—, las guardias se realizarán en esas áreas según el calendario formativo previsto.
Durante el primer año, «todas las guardias se realizarán en las Urgencias Generales del Hospital de Referencia Docente, con una frecuencia de cinco guardias al mes». Esta dinámica se mantiene durante los dos años siguientes, salvo en rotaciones específicas, mientras que en el cuarto año se incorporan guardias en Medicina Intensiva. Esta progresión busca acompañar el desarrollo de las competencias del residente a lo largo de todo su proceso formativo.
Se recomienda realizar una media de "cinco guardias al mes", una cifra que el texto considera "equilibrada" para compatibilizar la formación con el necesario descanso del residente
El programa formativo también otorga un peso importante a la actividad investigadora como parte integral del aprendizaje. La Unidad Docente (UD) deberá contar con "un plan de actividades de investigación específico, integrado en el plan de investigación del centro", que acredite producción científica continuada. De forma obligatoria, la UD deberá haber participado en al menos un proyecto de investigación con evaluación formal —ya sea financiado por agencias públicas, por comités éticos locales o internacionales— en los últimos diez años.
Además, se exige contar con «al menos un proyecto de investigación propio activo con producción científica durante los últimos cuatro años» y una mínima visibilidad en revistas científicas. En este sentido, se deberán acreditar «dos publicaciones de miembros del dispositivo docente HDR de la UD de MUYE en revistas nacionales o internacionales indexadas, o cuatro en el caso de trabajos multicéntricos», todas ellas vinculadas con la especialidad. Estas publicaciones deberán estar referenciadas electrónicamente y contar con "Factor de Impacto (Journal Citation Reports-Web of Science) o al menos estar indexadas en PubMed".
El programa también detalla los aspectos económicos de la residencia. Los MIR contarán con un salario base, complementos vinculados a la formación y a la atención continuada —las guardias—, además de los pluses específicos de residencia. El coste total estimado de la formación de un residente durante los cuatro años supera los 250.000 euros.
En el primer año, el salario bruto se sitúa en 33.997,37 euros, con un coste total —incluidas las cargas sociales— de 46.950,37 euros. Estas cifras aumentan progresivamente hasta alcanzar los 63.068,72 euros en el cuarto año. A ello se suma el coste estimado de la función tutorial, que asciende a 33.729,78 euros por residente, una cifra equiparable a la de otras especialidades médicas.