NEXO IA: 30 meses para medir, ordenar y supervisar la IA en la sanidad privada

La Fundación IDIS ha presentado NEXO IA en la jornada IDIS-Lab un proyecto estratégico sobre la Inteligencia Artificial que tiene un enfoque estructurado y de largo recorrido

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La Fundación IDIS ha impulsado este lunes una estrategia plurianual de Inteligencia Artificial bajo el nombre de NEXO IA, un proyecto que se extenderá hasta junio de 2028 con un triple objetivo: analizar el estado de situación del sector sanitario en materia de IA, proponer acciones conjuntas y evaluar el grado de madurez alcanzado al término del periodo. La iniciativa se enmarca en el lanzamiento de los encuentros “IDIS-Lab”, que se ha celebrado en la torre de KPMG, se ha concebido como un laboratorio de ideas en innovación. Esta primera jornada, titulada “IA: la revolución que transforma la salud”, ha servido como punto de partida para presentar oficialmente esta hoja de ruta estratégica y abrir el debate sobre el impacto real de la inteligencia artificial en la sanidad.

Durante la inauguración, el presidente de la Fundación IDIS, Fernando Campos, ha subrayado el carácter inaplazable del reto: “La realidad es que la IA nos preocupa y nos ocupa a todos”. En su intervención, apeló a la responsabilidad colectiva del sector para evitar errores del pasado vinculados a la digitalización: “Tenemos una oportunidad, pero también la obligación de no cometer con la IA los errores que hemos cometido en el pasado. Hay grandes tecnologías que no han tenido la escalabilidad ni el impacto suficiente”.

Campos ha insistido en la necesidad de cambiar la lógica competitiva tradicional por un enfoque colaborativo: “Tenemos que pasar de competir a cooperar”, ha afirmado, en alusión a la cooperación entre actores del ecosistema sanitario. A su juicio, el momento actual está marcado por “un cambio y una disrupción enormes que, como sociedad, asustan”, pero que deben afrontarse con ambición compartida.

Fernando Campos, presidente de la Fundación IDIS

El presidente de IDIS ha planteado además una reflexión estructural sobre la sostenibilidad del sistema: “La sanidad pública no va a poder sostener por sí sola el ritmo de cambio y de innovación que la tecnología está trayendo”. En este contexto, ha defendido que el ecosistema de la sanidad privada está llamado a “dar un paso al frente”, contribuir a discernir qué soluciones aportan valor real y construir un modelo que sea “un ejemplo en Europa y en el mundo”, siempre desde la complementariedad entre sanidad pública y privada.

El proyecto NEXO IA, ha recordado, tendrá una duración de dos años y medio y aspira a convertirse en un espacio de cocreación: “Se trata de cómo entre todos navegamos este cambio, que va a ser brutal para la sociedad y, en particular, para la sanidad”.

En la misma línea, Natán Díaz Carazo, socio de KPMG y responsable de Consultoría en Sector Público, Infraestructuras, Transporte y Sanidad, puso el foco en el impacto tangible de la IA sobre pacientes y profesionales. “Cuando hablamos de inteligencia artificial aplicada a la salud, hablamos de personas que necesitan que los sistemas respondan de forma ágil, segura y cercana”, señaló.

Díaz Carazo ha destacado que el sector vive “un momento único”, con aplicaciones que abarcan desde la mejora de la experiencia del paciente y la precisión diagnóstica hasta la optimización de recursos, la anticipación del riesgo clínico, el desarrollo de nuevos fármacos o la gestión poblacional a gran escala. Sin embargo, ha advertido de que “ese impacto no se producirá de manera automática: requiere visión, ética y, sobre todo, colaboración”.

Natán Díaz Carazo, socio de KPMG y responsable de Consultoría en Sector Público, Infraestructuras, Transporte y Sanidad

Desde la experiencia de la firma, ha defendido que la transformación sanitaria “no se puede abordar desde un único ámbito” y que, en un entorno en el que la IA redefine los límites de lo posible, “la colaboración entre organizaciones es más necesaria que nunca”.

El contexto sectorial —marcado por el envejecimiento poblacional, el incremento de la cronicidad y la presión creciente sobre los sistemas asistenciales— obliga, a su juicio, a evolucionar hacia modelos “más productivos, más eficientes y más integrales”. En este sentido, apuntó al dinamismo del sector privado, respaldado por los últimos datos del observatorio de IDIS, que reflejan una amplia implantación de teleasistencia, sistemas digitales de apoyo a la decisión clínica y monitorización remota.

“Estos indicadores muestran un sector que no solo entiende la digitalización, sino que está sentando las bases para un uso estratégico y responsable de la inteligencia artificial”, ha afirmado. Una revolución que, ha añadido, “no solo ha llegado para quedarse, sino que supone un cambio de paradigma en la forma de entender los servicios sanitarios”.

Proyecto NEXO IA

La directora general de la Fundación IDIS, Marta Villanueva, ha sido la encargada de presentar oficialmente NEXO IA, un proyecto concebido para integrar la inteligencia artificial en los flujos de valor del sector sanitario —asistenciales, diagnósticos y de gestión— con un enfoque estructurado y de largo recorrido.

Según explicó, la iniciativa nace con el propósito de “construir estrategias claras, compartir modelos comunes, informar de forma sistemática, fomentar la capacitación y difundir resultados”, además de dotar al sector de “infraestructuras adecuadas y una gobernanza sólida” que permita monitorizar y supervisar el uso de la IA en la sanidad privada.

Villanueva enmarcó el proyecto en el contexto de una revolución tecnológica de carácter exponencial. “El ser humano no sabe interiorizar la exponencialidad; tenemos una visión más lineal, pero el ritmo al que avanza la IA no es normal”, ha señado, subrayando la rapidez con la que evolucionan los modelos y su creciente democratización. A su juicio, lejos de sustituir capacidades, la IA “está desarrollando exponencialmente nuestra capacidad de conocimiento” y “nos está haciendo sumar inteligencia”.

Desde la perspectiva sanitaria, ha defendido que el impacto potencial es inequívocamente positivo para el paciente: “Estamos aquí para desarrollar pedagogía en salud y para curar a quien la enfermedad ya le ha llegado. Todo lo que hay alrededor de la IA debe ser positivo para los pacientes”. En este sentido, ha apuntado a ámbitos como el diagnóstico precoz, la imagen médica o el análisis automatizado de biopsias, donde “la IA nos está sugiriendo cosas que el ojo humano no puede ver”, así como a la detección de enfermedades raras, la medicina personalizada, la monitorización remota en crónicos o el desarrollo de nuevos fármacos.

También ha destacado su impacto en la gestión hospitalaria y administrativa, con la automatización de procesos y la optimización de recursos. “No es una amenaza para el profesional sanitario; parece que lo vamos a liberar de tareas administrativas para dedicarse obsesivamente a lo que nos importa, que es el paciente”, ha afirmado. En conjunto, ha considerado que la IA es “una palanca para mejorar la sostenibilidad del sistema”, favorecer la accesibilidad y contribuir a la reducción de listas de espera.

Marta Villanueva, directora general de la Fundación IDIS

No obstante, advirtió de que el verdadero desafío reside en el control y la gobernanza: “¿Quién pone límites? ¿Qué hacemos si la gobernanza se nos escapa entre las manos?”. Para Villanueva, la tecnología “no puede sustituir jamás el criterio clínico; solo debe potenciarlo”, lo que exige un marco ético sólido, seguridad y protección de datos, transparencia algorítmica y acompañamiento a los profesionales.

En este punto, reivindicó el papel de la Fundación como agente cohesionador: “La Fundación IDIS es activa, promotora, impulsora, generadora de cohesión y no de competición”. De ahí el nombre del proyecto: “Lo hemos denominado NEXO porque significa unión, pegamento; tiene todo que ver con la Fundación”.

El programa tendrá una duración de 30 meses y se estructurará en tres grandes fases. Una primera etapa, NEXO IA Start, de cuatro meses, centrada en el diagnóstico inicial de la situación y en la definición de visión, misión y objetivos. “Vamos a observar qué está pasando aquí, cuál es vuestra realidad”, explicó, adelantando el envío inminente de una encuesta para evaluar el grado de madurez cultural y organizativa en IA, así como la realización de entrevistas individuales con el apoyo de KPMG.

A continuación, se desarrollará el laboratorio de cocreación —NEXO IA Lab— durante aproximadamente 20 meses, con la participación de 43 entidades entre patronos y patrocinadores. Se crearán grupos de trabajo por áreas de interés, con sesiones específicas, intercambio de experiencias y desarrollo de casos de uso, además de un espacio tipo marketplace para compartir iniciativas y aprendizajes.

Finalmente, la fase NEXO IA Impact, de alrededor de nueve meses, estará orientada a la medición de resultados, evaluación del grado de madurez alcanzado y organización de un gran encuentro de cierre en junio de 2028, donde se presentarán conclusiones y se entregará un premio que aspira a consolidarse con carácter anual.

Entre los principales retos identificados, Villanueva mencionó la dificultad de escalar pilotos a aplicaciones reales y sostenibles, la transformación cultural de los profesionales, la calidad y disponibilidad de los datos, la adaptación regulatoria, los costes de inversión y la escasez de talento especializado. “No se trata de poner tecnología en los procesos de antes; es cuestión de reingeniería y de reinvención”, afirmó.

Como conclusión, apeló a la corresponsabilidad del sector: “Podríamos quedarnos pasivos y esperar a ver qué pasa con la IA, pero eso no tiene nada que ver con la Fundación IDIS”. Y ha incidido que: “Queremos generar cultura, límites, visión y gobernanza de una manera que solo puede construirse cocreando. Apostamos por una nueva salud; es cosa de todos. Hoy empieza NEXO IA”.

La mayor revolución en desintermediación

La jornada continuó con la intervención de Julio Mayol, director científico del Instituto de Investigación Sanitaria San Carlos (IdISSC) y catedrático de Cirugía en la Universidad Complutense de Madrid (UCM), quien ha arrancado su ponencia agradeciendo a la Fundación IDIS y a KPMG la invitación. Su mensaje fue claro: “Estamos ante la mayor revolución de desintermediación que ha vivido nunca nuestra especie”. A su juicio, por primera vez una tecnología amenaza con sustituir al intermediario entre el conocimiento y el usuario final, lo que obliga a replantear el papel de profesiones como médicos, enfermeras, abogados o jueces. “Somos potencialmente eliminables”, afirmó, invitando a reflexionar sobre dónde quiere situarse el sector en los próximos diez o quince años.

En este sentido, ha advertido de uno de los errores recientes del sistema sanitario: “Pensábamos que la digitalización era la transformación. Tremendo error”. La digitalización, explicó, era un requisito, pero no equivalía a transformar. Y ha recordado que, en cualquier proceso de cambio, “la cultura se come a la estrategia para desayunar”, a lo que añadió que la psicología humana condiciona aún más cualquier intento de evolución.

Para Mayol, la inteligencia artificial no es solo una herramienta, sino “un nuevo set de capacidades”, con un riesgo evidente: potenciará a algunos profesionales, pero puede dejar atrás a muchos. Por ello, ha defendido que la transformación real del sector pasa por tres grandes cambios, comenzando por el modelo de negocio.

“Financiamos nuestros sistemas por la cantidad de actividad que generamos, no por los resultados que obtenemos en las personas”, ha señalado. Frente a ello, propuso centrar la medición en el valor, entendido como una proporción entre beneficio menos daño, multiplicado por lo que importa a las personas y dividido por los costes. En este punto, introdujo un matiz relevante: no solo deben medirse los resultados reportados por pacientes, sino también por profesionales y por todos los implicados en la generación de valor. “Si seguimos quemando a los profesionales, empeorarán los resultados en los pacientes. No se puede desenganchar”.

Julio Mayol, director científico del IdISSC y catedrático de Cirugía en la UCM

En su análisis, identificó cinco grandes problemas estructurales de los sistemas sanitarios, públicos y privados: la variabilidad en calidad y resultados; los efectos adversos derivados de la propia actividad asistencial; el desperdicio de recursos de nulo valor; la inequidad —con sobrediagnóstico en unos grupos e infradiagnóstico en otros—; y la escasa apuesta real por la prevención. “Prevenir es mejor que tratar, pero no necesariamente mejor que curar”, ha matizado, cuestionando además un modelo de financiación basado en el incremento constante de actividad.

Asimismo, Mayol formuló una serie de recomendaciones prácticas. La primera: avanzar con rapidez. “Vayan ustedes rápido, muy rápido”, instó, advirtiendo de que la velocidad del cambio tecnológico supera la capacidad de reacción de organizaciones diseñadas para la estabilidad. Pero esa rapidez, ha añadido, debe estar acompañada de un propósito claro: “Si van rápido y no saben por qué ni para qué, generarán polarización interna”.

Asimismo, ha defendido abordar desde el inicio la ética y la regulación, y reivindicó el valor insustituible del vínculo humano: “Lo que nos hace diferentes es mirarnos a los ojos. Ahí es donde generamos confianza o desconfianza”. La colaboración —y no la competencia aislada— será, en su opinión, la única vía para fortalecer el ecosistema sanitario en su conjunto.

La IA en la sanidad

A continuación, se celebró una mesa de casos de uso moderada por Mayte Segura, directora de Comunicación de la Fundación IDIS, con la participación de Pedro Álvarez de la Gala, head of Digital Innovation and Customer Experience en Roche; David Labajo Izquierdo, director de Innovación Southern Europe en Siemens Healthineers; Jesús Sánchez Mena, director Corporativo de Informática y Transformación Digital en HM Hospitales; y Manuel Vázquez, director de Data e Innovación para Sanitas y Bupa ELA. Durante la mesa, se abordaron temas clave sobre la IA en salud, como cuál es el valor real de la IA y su adopción en la práctica clínica. Asimismo, se expusieron casos de uso prácticos que ya suponen una mejora de los resultados clínicos, diagnósticos más rápidos y más precisos, gestión más eficiente, e investigaciones más amplias y con menor carga de tiempo y de recursos, entre otros ejemplos reales.

Adolfo Fernández-Valmayor, secretario general de la Fundación IDIS, clausuró la jornada destacando que la IA representa una oportunidad clave para mejorar el sistema sanitario y la salud de las personas. “La Inteligencia Artificial es una palanca para aumentar la eficiencia y la calidad en los sistemas, para eliminar burocracia, automatizar la gestión del dato y liberar tiempo de los profesionales, en pro de la investigación y del trato directo con los pacientes”, afirmó. También ha resaltado que el verdadero desafío no es tecnológico, sino que tiene que ver con la gobernanza del dato, la interoperabilidad y la generación de confianza.

El encuentro ha dado pie al inicio del proyecto de la Fundación IDIS, en el que participan más de 40 miembros pertenecientes al sector asistencial, asegurador, de la industria farmacéutica y de tecnología sanitaria, poniendo de manifiesto un trabajo colaborativo para consolidar un modelo más innovador y eficiente, en línea con el compromiso de la Fundación IDIS con el desarrollo de proyectos que fortalezcan el sector y contribuyan a un sistema sanitario más robusto y centrado en los pacientes.


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