La clave de un cambio es la lucha contra las desigualdades en la atención primaria. Es la visión del presidente de Semergen, José Luis Llisterri, que junto al presidente de la Organización Médica Colegial, Serafín Romero, defendió el punto de vista de los profesionales frente al enfoque político expresado por los consejeros de salud de Islas Baleares, Patricia Gómez i Picard; Andalucía, Marina Álvarez Benito; y Extremadura, José María Vergeles.
Los participantes ofrecieron su análisis particular a la pregunta formulada en la mesa: “¿Cómo debería ser la atención primaria en España. Debilidades y amenazas. Propuestas de futuro”. Como denominador común, coincidieron en la importancia de aumentar el presupuesto que se destina al primer nivel asistencial, así como en la importancia de poner en valor la medicina de familia, partiendo de un mayor peso en la universidad.
A pesar de estas demandas, los consejeros observan el futuro con optimismo. Vergeles destacó que la primaria está en constante evolución, de manera que tendrá que adaptarse y afrontar nuevos retos. La receta de la consejera balear, Gómez i Picard, pasa por seguir apostando por lo que ya se está haciendo: “el futuro es un presente consolidado y mantenido”, defendió. Por su parte, Marina Álvarez subrayó que el futuro llegará de la mano de la medicina de familia preventiva, personalizada, tecnológica y sin barreras.
Desde el otro lado, Romero abogó por la reinvención de los médicos de familia.
El optimismo de cara al futuro contrasta con las impresiones de los socios de Semergen que han participado en una encuesta publicada en la antesala del congreso. Un 80 por ciento de los 700 socios de la sociedad científica que respondieron a esta encuesta aseguran que sufren mayor presión asistencial que hace un año. El 40 por ciento de ellos, atienden a un cupo de pacientes que oscila entre los 1.500 y los 2.000, por encima del límite de 1.500 que consideran aceptable. Además, un siete por ciento de los encuestados afirma que tienen adscritas más de 2000 personas por consulta.
Entre las principales áreas de mejora, destacan la interrelación con la primaria. El 40 por ciento de los médicos la califican directamente como “mala”.
