Reclasificación, 35 horas y jubilación: las tres «líneas rojas» que vuelven a la negociación del Estatuto Marco

Sanidad convoca a los sindicatos del Ámbito para abordar los aspectos que consideran fundamentales antes de cerrar un acuerdo sobre el nuevo Estatuto Marco

Añádenos en Google

Esta semana se producirá otro capítulo clave en el conflicto del Estatuto Marco. Este martes, el Ministerio de Sanidad ha convocado a las organizaciones sindicales del Ámbito de Negociación —SATSE-FSES, FSS-CCOO, UGT, CSIF y CIG-Saúde— para abordar de manera monográfica los tres bloques que los representantes de los profesionales consideran fundamentales para poder avanzar hacia un acuerdo.

La nueva cita llega en un momento crítico, tras meses de bloqueo, movilizaciones y reproches por parte de las organizaciones sindicales, que acusan al Ministerio de haber intentado cerrar un "texto sin diálogo real". En el centro de la discusión se sitúan la nueva clasificación profesional con sus correspondientes tablas retributivas, la regulación de una jornada laboral de 35 horas semanales y el acceso voluntario a la jubilación anticipada y parcial. Se trata de demandas que los sindicatos califican como “líneas rojas” para seguir sentados en la mesa de negociación.

La última gran movilización tuvo lugar el pasado 1 de octubre, cuando miles de profesionales sanitarios se concentraron frente a la sede del Ministerio. Durante la protesta, los líderes sindicales denunciaron el deterioro de las condiciones laborales y el riesgo creciente de colapso asistencial ante la sobrecarga de trabajo y la falta de incentivos. Fernando Hontangas, presidente de CSIF Sanidad, advirtió entonces que la situación del sistema sanitario es “insostenible” y reclamó al Gobierno que no utilice la ausencia de presupuestos como excusa para frenar la reforma. Según sus palabras, “el Estatuto Marco tiene que avanzar, con o sin presupuestos, porque es la única vía para evitar más fugas del sistema”.

Desde SATSE, su presidenta, Laura Villaseñor, también fue contundente. Aseguró que no permitirán que se cierre “en falso” una reforma que afecta a cerca de un millón de profesionales del SNS, y acusó al Ministerio de mantener una actitud pasiva ante las exigencias del Ámbito de Negociación. Villaseñor subrayó que llevan tres años trabajando sobre este texto y que “la falta de presupuestos no puede seguir siendo la excusa para no avanzar”.

En ese contexto, Sanidad se comprometió a celebrar reuniones específicas para tratar de forma individualizada cada uno de los tres grandes bloques del Estatuto, aunque desde el departamento que dirige la ministra de Sanidad, Mónica García, se insiste en que muchos de estos aspectos deben abordarse en coordinación con otros ministerios competentes, como Hacienda, Seguridad Social, Función Pública y Trabajo.

Cerrar un acuerdo firme

El Ministerio también ha dejado claro que elementos como la jornada de 35 horas o la jubilación anticipada deberán ajustarse a la normativa vigente y a las competencias autonómicas. En lo que respecta a la nueva clasificación profesional y las tablas retributivas, Sanidad señala que no es posible incluir todos los detalles en el articulado legal, aunque sí podrían desarrollarse a través de reglamentos u otras disposiciones complementarias.

Los sindicatos, por su parte, han advertido que no permitirán que el anteproyecto del Estatuto Marco se remita al Consejo de Ministros sin haber cerrado un acuerdo firme sobre estas cuestiones. Consideran que el texto actual se ha visto devaluado por los recortes introducidos por algunas comunidades autónomas y reclaman una implicación directa del conjunto del Gobierno para garantizar una normativa coherente y equitativa en todo el territorio.

Además de los tres grandes bloques, las organizaciones sindicales han reiterado la necesidad de incluir el reconocimiento del solape de jornada para garantizar la continuidad asistencial y la seguridad del paciente, así como la mejora de la organización de la jornada ordinaria y complementaria en todas sus modalidades. Estas medidas, subrayan, son imprescindibles para reducir la sobrecarga de trabajo, mejorar la conciliación familiar y profesional, y recuperar la calidad del empleo en la sanidad pública.

Fuentes del sindicato CSIF afirman que la reapertura del proceso de negociación es fruto directo de la movilización sostenida de los profesionales y advierten de que la continuidad de las protestas dependerá del resultado de la reunión de este martes. La posición sindical es unánime: existe voluntad de acuerdo, pero no a cualquier precio. El pulso sigue abierto y el calendario de negociación, nuevamente en marcha.


También te puede interesar...