¿Estás realmente cubierto? Los límites de la Responsabilidad Civil Médica que todo profesional debe conocer

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SABER MÁS SOBRE RESPONSABILIDAD CIVIL

En el ejercicio de la Medicina, el mayor riesgo no siempre es clínico: muchas veces, está en lo legal. Y no hablamos únicamente de una gran negligencia o de una actuación con consecuencias graves, sino de errores aparentemente menores, situaciones fuera del protocolo o incluso actos que escapan del control del profesional. En todos estos casos, la Responsabilidad Civil (RC) del médico puede verse comprometida… y con ella, su seguridad patrimonial, reputacional y emocional.

Como especialistas en proteger a los profesionales de la salud, desde Uniteco llevamos más de 50 años observando cómo evoluciona este riesgo. Hoy queremos compartir algunas de las situaciones reales que con más frecuencia dan lugar a reclamaciones, y que en muchos casos sorprenden al propio médico.

Actuar fuera de la especialidad: más habitual de lo que parece

    Una de las preguntas más frecuentes que recibimos es: “¿Estoy cubierto si atiendo algo que no pertenece a mi especialidad?”. La respuesta depende del contexto… y de la póliza.

    En situaciones de urgencia o cuando existe deber de socorro, el médico puede y debe actuar. Pero fuera de esos supuestos, asumir funciones de otra especialidad puede suponer un riesgo legal si el seguro no lo contempla expresamente.

    Por ejemplo, un anestesista que, en ausencia del intensivista, toma decisiones clínicas sobre un paciente crítico, podría enfrentarse a una reclamación en la que su aseguradora se inhiba por considerar que ha actuado mal.

    Errores de comunicación: una causa silenciosa de reclamaciones

    No todos los problemas vienen de un error en la técnica. De hecho, muchas reclamaciones parten de algo tan sencillo como una falta de información al paciente, una confusión en el consentimiento informado o un error en la comunicación entre profesionales.

    El consentimiento informado, por ejemplo, sigue siendo un punto débil. Un documento mal cumplimentado o una explicación poco detallada pueden generar problemas, aunque la praxis haya sido impecable. La clave no es solo informar, sino dejar constancia clara y verificable de que el paciente ha comprendido y aceptado el procedimiento.

    Reclamaciones infundadas… pero costosas

    Uno de los mayores temores del médico es ser denunciado sin motivo. Lamentablemente, esto ocurre. Aunque muchas de estas denuncias terminan archivadas o desestimadas, afrontar el proceso judicial conlleva tiempo, desgaste y costes. Tener un buen seguro no solo cubre la indemnización, sino algo incluso más importante: la defensa legal desde el primer momento.

    En Uniteco, trabajamos con abogados especializados en Derecho Sanitario que acompañan al médico desde la primera citación judicial. Porque sabemos que una buena defensa no empieza en el juicio, sino en cómo se construye la historia clínica y se documenta la asistencia.

    ¿Qué pasa con las reclamaciones administrativas o disciplinarias?

    La Responsabilidad Civil no lo cubre todo. Si un médico es sancionado por su colegio profesional o recibe un expediente del hospital por un conflicto laboral, estas situaciones no entran en el ámbito de cobertura del seguro de RC tradicional. Por eso, cada vez más profesionales optan por complementar su póliza con un seguro de defensa jurídica que les proteja también en estas situaciones.

    El nuevo perfil del reclamante: más informado, más exigente

    Vivimos en una sociedad más informada y más judicializada. Los pacientes tienen acceso a sus informes clínicos, consultan en internet y se asesoran con abogados especializados. Esto no es negativo en sí mismo, pero exige al profesional sanitario una mayor atención documental y una actitud preventiva.

    La buena Medicina no solo se basa en la competencia técnica, sino también en la prudencia legal. Documentar adecuadamente, comunicarse con empatía y mantener una cobertura aseguradora adecuada son ya parte del ejercicio profesional.

    Cada médico es distinto. No es lo mismo trabajar en un hospital público, en una clínica privada o pasar consulta por cuenta propia. Tampoco es igual ser cirujano que psiquiatra. Por eso, desde Uniteco creemos que la mejor póliza no es la más cara ni la más conocida, sino la que se adapta exactamente a lo que haces y cómo lo haces.

    Y, sobre todo, una que no te deje solo cuando más lo necesitas.

    Más información: Blog de Uniteco – Protegiendo a los que nos cuidan (unitecoprofesional.es)


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