El Ministerio de Sanidad ha realizado un convenio de colaboración con la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (SemFYC) y la Federación de Asociaciones de Enfermería Comunitaria y Familiar (Faecap), con el objetivo de desarrollar proyectos orientados a mejorar la calidad asistencial dentro de la Estrategia para el Abordaje de la Cronicidad del Sistema Nacional de Salud (SNS).
El acuerdo, publicado este martes en el Boletín Oficial del Estado (BOE), establece como prioridad el fortalecimiento de la atención domiciliaria como pilar fundamental para la continuidad asistencial y la atención integral a las personas en situación de vulnerabilidad, cronicidad compleja y dependencia. Tal como recoge el documento, el convenio plantea como uno de sus ejes centrales "fortalecer la atención domiciliaria como una herramienta clave de la continuidad asistencial, la atención a las personas vulnerables y su entorno", destacando el papel esencial que desempeñan los profesionales de Enfermería y Medicina Familiar en este ámbito.
Desde el Ministerio se remarca que la atención domiciliaria, el texto insiste en que esta modalidad "favorece la atención, apoyo y el cuidado de las personas con enfermedades crónicas complejas, y/o en situación de vulnerabilidad, con atención integral que asegure la continuidad asistencial, y con especial atención al papel de las personas cuidadoras". Se subraya también que la enfermería es "clave en esta atención, proporcionando cuidados directos, seguimiento de tratamientos, educación sanitaria y apoyo emocional a los pacientes y sus familias".
Cooperación conjunta
El convenio establece un marco estable de cooperación técnica entre las tres entidades, con el objetivo de facilitar la ejecución conjunta de estudios, programas formativos y materiales de apoyo dirigidos tanto a profesionales sanitarios como a pacientes y cuidadores. Además, el convenio prevé la elaboración de un conjunto de recomendaciones de "buenas prácticas en atención domiciliaria", con la intención de reducir la variabilidad existente entre comunidades autónomas y establecer indicadores para monitorizar la implementación de dichas recomendaciones.
Uno de los primeros movimientos será "plantear encuestas a las comunidades autónomas" para recopilar información clave sobre la organización actual de los servicios de atención domiciliaria, tanto desde el punto de vista sanitario como social. El objetivo es “identificar los puntos críticos, explotar las encuestas y analizar los datos obtenidos” con el fin de detectar diferencias, carencias y buenas prácticas entre territorios.
Paralelamente, se desarrollará una revisión de la literatura científica para "compilar las evidencias que avalen las acciones propuestas", con el fin de garantizar que todas las recomendaciones futuras se asienten sobre bases sólidas y contrastadas. El resultado será un documento técnico que funcionará como hoja de ruta para los próximos años. Además, se prevé el diseño de un sistema de evaluación basado en resultados: se desarrollará un "cuadro de indicadores específicos" que permitirá hacer seguimiento a la implantación de las recomendaciones acordadas, asegurando así que los cambios se traduzcan en mejoras reales para los pacientes.
La financiación del convenio también ha quedado claramente definida: el Ministerio de Sanidad, a través de la Dirección General de Salud Pública y Equidad en Salud, aportará un total de 70.000 euros durante los tres años de vigencia del acuerdo. Por su parte, SemFYC y Faecap contribuirán con recursos propios por valor de 15.000 euros cada uno.